Centro de información en línea para la prensa

Centro de información en línea para la prensa (i)
Noticias bajo embargo y otros materiales sólo para periodistas acreditados.
Ingreso/ Registro

Ministros africanos comparten sus experiencias sobre cómo mejorar el fortalecimiento de la capacidad en Estados frágiles y en situaciones posteriores a conflictos

Disponible en: Português, English, Français
  • Los ministros y el Banco Mundial debaten sobre las mejores formas de desarrollar la capacidad en países que salen de conflictos.
  • Los programas de Liberia, por ejemplo, intentan abordar la escasez de mano de obra calificada.
  • Los gobiernos y los donantes deben jugar un papel más importante.

Ciudad de Washington, 25 de abril de 2009 — “Estamos aquí para escuchar. Dígannos cuál es la mejor manera de ayudarlos y, por favor, sean francos”. Ésta fue la exhortación de la vicepresidenta del Banco Mundial para la región de África, Obiageli Ezekwesili, a tres ministros africanos en un seminario realizado el jueves pasado como adelanto de las Reuniones de Primavera de 2009 del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El seminario, organizado por la Vicepresidencia de la Oficina Regional de África del Banco, tenía por objeto extraer enseñanzas para el desarrollo de la capacidad en situaciones posteriores a conflictos y de fragilidad.

Ezekwesili solicitó a los ministros de Liberia, Rwanda y la República Democrática del Congo analizar las actividades de fortalecimiento de la capacidad en sus países, determinar cuáles medidas han funcionado y cuáles no, y pensar en mecanismos para que los donantes puedan ofrecer un apoyo más eficaz para el desarrollo humano, la infraestructura y las reformas del sector público.

“Es un momento no sólo para saber de África sino también para aprender de África”, dijo Tijan Sallah, gerente de Fortalecimiento de la Capacidad y Asociaciones del Banco Mundial y moderador del seminario. Explicó que el fortalecimiento de la capacidad para gestionar la reconstrucción es clave para África, dado que unos 20 países del continente se encuentran en situación de fragilidad o salen de un conflicto. Dijo que existe una gran necesidad de intercambiar experiencias y aprender de los demás.

La fuga de cerebros despoja de recursos a Liberia

Augustine Ngafaun, ministro de Finanzas de Liberia, describió la magnitud de los desafíos que enfrenta su país, donde “el 75% de los establecimientos educativos están destruidos” y se ha producido una “fuga masiva de cerebros”, ya que muchos profesionales dejaron el territorio nacional durante el último conflicto.

“Tenemos muy pocos médicos doctores, maestros y casi ningún ingeniero”, dijo. Además señaló que, a pesar de la importancia del sector minero para el crecimiento de Liberia, no hay ni cinco geólogos en todo el país.

Liberia ha puesto en marcha dos programas para abordar la falta de personal capacitado: un programa de formación de ejecutivos superiores y una iniciativa para el fortalecimiento de la capacidad de gestión. No obstante, según Ngafaun, éstos no pueden resolver la falta de conocimientos especializados en los niveles medio y bajo de la administración pública.

Dijo que los ministros del Gabinete y otras autoridades también deben adquirir conocimientos para motivar a los profesionales del sector público. Los ministros de Rwanda y la República Democrática del Congo manifestaron preocupaciones similares y agregaron que los donantes a menudo prefieren no financiar los estudios de grado y posgrado del personal de la administración pública local.

Qué necesitan los países de los donantes

De las intervenciones de los ministros surgieron varios temas en común:

  • Los donantes dan prioridad a apoyar la educación primaria y secundaria, pero no la educación superior.
  • Los donantes tratan de imponer soluciones universales a todos los países; intentan reproducir programas que han tenido éxito en otros casos.
  • Los asesores expatriados que se desempeñan en puestos públicos no consiguen transferir sus conocimientos y experiencia a sus contrapartes locales.
  • Existe tensión entre los integrantes de la diáspora que regresan y las poblaciones locales que se quedaron, en parte por la estructura de incentivos para la administración pública.
  • Es necesario ofrecer con urgencia capacitación para adquirir distintas habilidades y crear oportunidades laborales para los ex combatientes jóvenes.

Si bien los desafíos eran fenomenales, el ministro de Finanzas de Rwanda, James Musoni, destacó los considerables progresos alcanzados en la reconstrucción de su país desde el genocidio de 1994. Dijo que era crucial que la comunidad de donantes comprendiera el contexto en que se encuentra cada país, ya que en algunos casos la dirigencia política puede no estar preparada.

Los líderes nacionales deben jugar un papel más importante

“Los donantes deben lograr una plena aceptación de los líderes antes de comenzar con el desarrollo de la capacidad”, dijo.

Durante los acontecimientos posteriores al conflicto sufrido por Rwanda, notó la necesidad de abordar “el entorno de operaciones en su totalidad”, incluyendo las dimensiones social, política, cultural y étnica, para poder poner en marcha un programa sostenible de desarrollo de la capacidad. Agregó que esta actividad debe ser parte de un programa nacional de desarrollo y, al respecto, mencionó medidas innovadoras específicas que se implementaron para fortalecer la capacidad en Rwanda, como las exenciones tributarias para inversiones relacionadas específicamente con esta iniciativa. El país también liberalizó su reglamentación de visas para atraer a profesionales capacitados de otros países de la subregión.

El panel también analizó lo que tienen que hacer los asociados en el desarrollo para facilitar el fortalecimiento de la capacidad en los países frágiles o que salen de un conflicto, como reforzar la capacidad fiduciaria local, simplificar los procedimientos de adquisición engorrosos, ser flexibles para tener en cuenta las acuciantes prioridades de capacidad nacional, prestar especial atención a esferas determinadas y mejorar la previsibilidad de los recursos de los donantes.

También hubo conversaciones sobre el desafío de fortalecer la capacidad a corto plazo para estimular la reconstrucción y la capacidad a largo plazo para hacerla duradera.




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/U6XZ5Y5RJ0