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Gripe A (H1N1): preguntas y respuestas

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A continuación figuran las respuestas proporcionadas por Keith Hansen, gerente del sector Salud del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, y Julian F. Schweitzer, director de la Red de Desarrollo Humano del Banco Mundial

El Banco Mundial y el ministro de Finanzas de México, Agustín Carstens, anunciaron el 26 de abril que el Banco Mundial apoyará los esfuerzos del gobierno mexicano para combatir la expansión del virus de la gripe A (H1N1) con más de US$205 millones en fondos de desembolso rápido (3-5 semanas).

  • Se destinarán US$25 millones para la compra de medicamentos y productos relacionados (mediante fondos que se redirigirán de un actual proyecto de salud para México), y
  • US$180 millones para actividades epidemiológicas, normativas, institucionales y operativas

El 25 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al virus de la gripe porcina como una emergencia de salud pública a nivel internacional, pero no efectuó recomendaciones en cuanto a la aplicación de restricciones a los viajes y el comercio. El 30 de abril, la OMS determinó que, para referirse al virus, debe utilizarse la denominación “gripe A (H1N1)”. Por otra parte, la OMS y la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos están enviando especialistas a México para trabajar con las autoridades de salud. La OMS y sus asociados están investigando los informes de posibles casos en otros países, a medida que se van presentando.

¿Cómo sobrelleva México el brote de gripe A (H1N1)?

Keith Hansen: Las autoridades de salud de México están colaborando con la OMS, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Canadá y los Estados Unidos para conocer más sobre el virus con la mayor rapidez posible. El Gobierno ha establecido una comunicación rápida y frecuente con el público sobre lo que se conoce y se desconoce a la fecha. Al mismo tiempo, el país ha tomado una serie de medidas de "distanciamiento social", algunas de las cuales se adoptaron mediante decreto gubernamentales, como es el caso del cierre de las escuelas y la prohibición de la concurrencia de público a los partidos de fútbol. Otras medidas son espontáneas, y pertenecen al ámbito de la conducta privada individual, ya que las personas tienden a evitar las grandes aglomeraciones. Si bien todas estas medidas impresionan como muy drásticas, y han transformado a la capital de México en un lugar muy tranquilo en estos días, se trata de precauciones prudentes hasta tanto se sepa más acerca del virus.

¿Qué tipo de ayuda necesita el país en este momento?

KH: Desde el punto de vista médico, México está utilizando la asistencia técnica de la OMS y otros organismos especializados, que contribuirán a que el gobierno y el mundo comprendan exactamente a qué nos estamos enfrentando. Desde el punto de vista financiero, el Gobierno necesita contar con las debidas garantías para financiar plenamente sus planes de preparación ante una epidemia, especialmente en estos primeros días en que resulta esencial actuar rápidamente. Es por eso que el Banco movilizó US$200 millones en el fin de semana para satisfacer las necesidades más urgentes del país. Asimismo, el Banco y otras organizaciones están contribuyendo a coordinar instancias de diálogo con los países que debieron combatir el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y la gripe aviar, a los efectos de aprender las lecciones o respuestas satisfactorias de cada caso, y al mismo tiempo compartir las lecciones de nuestra vasta experiencia en brindar apoyo a todos estos esfuerzos. 


Keith Hansen, gerente del
sector Salud del Banco
Mundial de la región de
América Latina

¿Cómo contribuirá el resto de los US$205 millones del Banco Mundial a la respuesta que México adopte ante este brote, y a la mejora de la preparación ante una pandemia?

KH: En este mismo momento estamos trabajando con las autoridades de salud mexicanas para precisar cómo van a utilizar el dinero. A corto plazo, el país está afrontando grandes costos en medicamentos, análisis, insumos y comunicaciones estratégicas, por nombrar apenas unas pocas actividades. A medida que evoluciona la situación, bien podría tener que afrontar gastos adicionales debido al aumento en la asistencia clínica, supervisión y demás necesidades cruciales en materia de programas. Dado que aún no sabemos cómo resultará esto, nuestra meta es que el financiamiento sea lo más amplio y flexible posible para ayudar a que el país cubra sus costos y se adapte a las circunstancias con la frecuencia que se requiera.

¿De qué forma coordina el Banco Mundial su labor con otras organizaciones para responder a esta emergencia?

KH: Tras la propagación del SRAS y la gripe aviar se creó una red mundial de instituciones para permitir una respuesta coordinada ante emergencias de salud futuras. La OMS encabeza esta red de respuesta, y cada uno de los demás organismos (incluido el Banco Mundial) desempeña una función previamente establecida. Estos mecanismos de coordinación se activaron inmediatamente después de que estalló la noticia proveniente de México, y los organismos están trabajando en comunicación permanente para lograr una salida a la crisis.

¿Cómo repercutirá la situación sobre el comercio y la economía?

KH: La preocupación fundamental del Banco Mundial es la salud y la vida del pueblo mexicano, y de las personas de cualquier otro país que se pudieran ver afectadas. La economía no es la medida de todas las cosas; sin embargo, la salud es un resultado de desarrollo en sí mismo. Ergo, incluso si las consecuencias económicas resultaran de menor alcance, cualquier posible repercusión sobre la salud o el bienestar merece nuestra mayor atención.

Dicho esto, obviamente estamos preocupados por los potenciales efectos económicos, que podrían imponer una mayor carga a los países que ya se vieron seriamente afectados por la crisis económica. Nos inquieta especialmente el potencial impacto que ello tendría sobre los pobres, quienes ya pueden estar sufriendo una merma en el acceso a los servicios de asistencia médica debido a la crisis. En el pasado, las epidemias acarrearon disminuciones en el comercio, los viajes y el turismo, y un repliegue temporal de la actividad en los mercados. Es demasiado pronto para pronosticar la dimensión de cualquier impacto; ello dependerá en gran medida de la escala, la naturaleza y la duración de la epidemia, y sencillamente aún no sabemos lo suficiente como para determinar cuáles serán tales impactos. No obstante, estamos compartiendo con México algunas lecciones que aprendimos de experiencias pasadas, acerca de la forma en que se presentarían los impactos económicos, y estamos controlando el impacto muy de cerca a medida que evoluciona la situación, especialmente con respecto a los pobres. La buena noticia es que los episodios de epidemias cortas parecen haber producido efectos económicos muy acotados. Es por ello que resulta imperativo confrontar esta nueva enfermedad con la mayor agresividad y rapidez posibles.


Julian F. Schweitzer, director
de la Red de Desarrollo
Humano del Banco Mundial

¿Cuán preparado está el resto del mundo para una pandemia?

Julian Schweitzer: Depende del país. En general, los países ricos estarán mejor preparados en cuanto a supervisión, diagnóstico, disponibilidad de tratamientos y distanciamiento social en comparación con otros países más pobres.

¿Qué está haciendo el Banco Mundial para contribuir a que los países fortalezcan sus sistemas de salud y creen planes de preparación ante una pandemia?

JS: Estamos trabajando con nuestros asociados para fortalecer los sistemas de asistencia médica, a fin de que puedan responder a las pandemias en varios países de ingreso bajo y mediano. También hemos apoyado la mejora de los sistemas de vigilancia de la enfermedad en humanos y animales a través de proyectos sobre gripe aviar y humana en más de 50 países, y hemos desembolsado más de US$ 130 millones a tales efectos.

Corrección del 30 de abril de 2009:
El nombre del virus de la gripe ha cambiado a “gripe A (H1N1)”, en consonancia con las directrices de la OMS, que en el día de la fecha indicó que se debía utilizar esta denominación.




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