Sin embargo, parece poco probable la rápida recuperación económica mundial y sigue subsistiendo una gran incertidumbre.
 La atención se centra en las perspectivas mundiales sobre los precios.
 Es muy pronto para determinar la existencia de una recuperación sostenida en China.
 En nuestra opinión, las perspectivas generales de crecimiento para 2009 presentaron algunas mejoras en comparación con las de hace tres meses. Sin embargo, esto no se traslada en gran medida al 2010.
 Tomando esto en consideración, pronosticamos un crecimiento del PIB del 7,2% en 2009.
 Acerca de los componentes especÃficos del gasto:
La transición a dicha pauta de crecimiento se facilitarÃa y serÃa más exitosa si se ajustaran las polÃticas fiscales y estructurales.
Si van acompañadas del sistema de protección social y de un sistema de finanzas públicas que funcione correctamente, estas reformas podrÃan adoptarse de manera aún más exitosa y audaz.
Los tradicionales problemas del sistema fiscal intergubernamental de China suponen un obstáculo para la implementación del paquete de reactivación y otras iniciativas fiscales.
En el caso de los proyectos del plan de reactivación, muchos gobiernos locales tienen dificultades para proveer la financiación complementaria.
PolÃtica monetaria
 Grandes inyecciones de liquidez apoyan el aumento del financiamiento bancario.
 Un fuerte aumento del porcentaje de financiamiento de letras bancarias causó preocupación, pero es posible que sea menos preocupante de lo que parece.
 El gobierno chino tomó varias iniciativas recientemente para aumentar la participación de los renminbis en el comercio y las finanzas internacionales.
 Es posible que pase algún tiempo antes de que los renminbis se conviertan en una moneda de reserva importante.
Atención especial en: Los precios mundiales (los riesgos de deflación en el corto plazo y de inflación inducida por la polÃtica en el mediano plazo).
Existe el temor de deflación, ya que los precios generales registraron niveles más bajos que hace un año en EE.UU. y Japón en un contexto de recesión mundial.
La respuesta polÃtica mundial a la recesión vuelve improbable una deflación sostenida, aunque no puede descartarse.
De hecho, la agresiva respuesta polÃtica de paÃses industrializados clave llevó a algunos observadores a preocuparse por la inflación en el mediano plazo.
Los balances de bancos centrales clave se expandieron bruscamente.