Persona de contacto:Â En la ciudad de Washington:Â Merrell Tuck, (202) 473-9516 mtuckprimdahl@worldbank.org
CIUDAD DE WASHINGTON, 13 de julio. Se prevé que en 2009 los flujos de remesas hacia los paÃses en desarrollo serán de US$304.000 millones, lo que representa una disminución con respecto al monto estimado de US$328.000 millones de 2008, afirmó hoy el Banco Mundial en un nuevo informe sobre migración y remesas presentado con ocasión de la Conferencia Internacional sobre Diáspora y Desarrollo que se lleva a cabo hoy y mañana. La disminución del 7,3% que, según lo previsto, registrarán las remesas este año es muy inferior a la que sufrirán los flujos privados hacia los paÃses en desarrollo. Según el Banco Mundial, las remesas son relativamente resistentes ya que, si bien los nuevos flujos migratorios han disminuido, en términos relativos el número de emigrados no se ha visto afectado por la crisis. Asà y todo, entre los factores que pueden ensombrecer el panorama se incluyen la incertidumbre acerca de la gravedad y duración de la crisis actual, las fluctuaciones impredecibles de los tipos de cambios y la posibilidad de que los controles migratorios se tornen más estrictos en los paÃses de destino más importantes. “Existe el riesgo de que el aumento del desempleo genere mayores restricciones a la inmigración en los paÃses de destino más importantes. Dichas restricciones producirÃan una reducción de las remesas mayor a la prevista y retrasarÃan la recuperación de la economÃa mundial, del mismo modo que el proteccionismo comercial la pondrÃa en riesgoâ€, explicó Hans Timmer, director del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial. Las remesas han disminuido en muchos corredores desde el último trimestre de 2008. En consonancia con una reciente revisión a la baja en las proyecciones del Banco Mundial sobre el crecimiento económico mundial, en el nuevo informe (2009-11) se destaca el impacto de la crisis financiera actual en los flujos de remesas y se describen tendencias generales a nivel regional y de los paÃses. Los flujos de remesas hacia América Latina han venido disminuyendo en gran parte debido a la desaceleración registrada en el sector de la construcción en los Estados Unidos. Según las nuevas previsiones, dichas remesas se verán afectadas por una reducción del 6,9%. Asimismo, es probable que los flujos de remesas hacia Ãfrica al sur del Sahara experimenten una disminución del 8,3%. Por otra parte, los flujos a Asia meridional y Asia oriental se han mantenido firmes, pero se espera que disminuyan en cierta medida durante 2009. India, China y México continúan siendo los paÃses en desarrollo que más remesas reciben de sus emigrados. EconomÃas más pequeñas como las de Tayikistán, Moldova, Tonga, Lesotho y Guyana son las principales receptoras si se tiene en cuenta la proporción de las remesas en el PIB, que en esos paÃses supera el 25%. “Las remesas constituyen un medio de supervivencia para muchos paÃses pobres. Si bien continúan siendo resistentes, incluso una leve disminución del 7% o 10% puede generar grandes penurias para las personas y los gobiernos, sobre todo para los que enfrentan déficits de financiamiento externo. Nuestra respuesta a la crisis financiera deberÃa incluir, entre otras cosas, la reducción del costo de los servicios de envÃo de las remesas y la elaboración de herramientas novedosas que permitan aprovechar las remesas para promover la inclusión en el sistema financiero y el acceso a los mercados de capitalâ€, señaló Dilip Ratha, economista principal del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial. |