Etiopía lanzó en 1997 un programa para mejorar el desarrollo, respaldado por el Banco Mundial y otras asociaciones.
El programa de desarrollo del sector vial obtuvo numerosos logros en reformas de política e infraestructura.
Se construyeron o rehabilitaron más de 75.000 kilómetros de carretera, parte de ellos de acceso a las zonas rurales.
ADDIS ABEBA, 3 de agosto de 2009 – Las carreteras son los pilares de la infraestructura de un país y el marco de su desarrollo económico. Abren corredores, conexiones portuarias y zonas turísticas, respaldan el crecimiento de la agricultura y de la industria, y conectan cada una de las regiones con el resto del país. Asimismo, proporcionan el acceso a los mercados internos y la infraestructura social, tales como escuelas y centros de salud.
En la década de 1990, el gobierno de Etiopía advirtió la necesidad de efectuar una expansión importante de la red vial para cumplir sus objetivos de desarrollo, entre los que se cuentan: a) lograr el avance del sector privado; b) mejorar y ampliar la infraestructura esencial, y c) proteger el medio ambiente. Con estos objetivos en mente, los dirigentes etíopes elaboraron una iniciativa de 10 años, el Programa de desarrollo del sector vial (RSDP, por sus siglas en inglés) 1997 - 2007, que consta de un paquete integrado de inversiones, reformas y reorganización institucional, en dos etapas. El programa se extendió luego para incluir una tercera fase hasta fines de junio de 2010.
Un proyecto pavimentado con buenas intenciones y mejores resultados
Los planificadores del proyecto observaron en primer lugar los problemas generales del sector vial del país. Definieron las reformas políticas e institucionales y los niveles de intervención que ayudarían a lograr sus objetivos. El programa se diseñó luego para conseguir lo siguiente:
Mejorar el acceso a las carreteras principales, regionales y locales, para satisfacer las necesidades agrícolas y de otros emprendimientos económicos;
Construir capacidad institucional en los sectores público y privado para el desarrollo y el mantenimiento sostenibles de la red vial;
Brindar oportunidades económicas a la población rural pobre, por medio de servicios y transporte asequibles y el aumento de empleo en los trabajos viales de la zona rural.
Luego de 11 años de completada la fase I del proyecto vial, y por medio de la ejecución de las fases II y III en la actualidad, se produjeron cambios sorprendentes en el sector vial y en las condiciones de las carreteras etíopes.
“La población rural duplicó el acceso a las carreteras transitables en cualquier condición climática, hecho que permitió reducir las dificultades en el transporte, mejorar los ingresos agrícolas y las posibilidades de las mujeres”, dijo Yoshimichi Kawasumi, jefe de proyecto del Banco Mundial. “Estos resultados son producto de las contribuciones combinadas del gobierno, por su inversión en las carreteras rurales regionales, y de sus socios para el desarrollo, por la restauración de la red vial principal. Las carreteras principales clasificadas casi se duplicaron a aproximadamente 45.000 kilómetros, y aumentó la cantidad de carreteras en buenas condiciones”.
Durante la fase I, se construyeron o rehabilitaron 8.709 km de carreteras. Sólo los dos primeros componentes del proyecto mejoraron los conectores principales del país, la carretera Modjo-Awash-Gewane-Mille (442 km) en el corredor de importación-exportación, y la Awash-Hirna-Kulubi-Dire Dawa-Harar (311 km), una puerta de entrada a la región oriental de Etiopía y Somalia. La fase II comprendió la rehabilitación de 988 km de carreteras, mejoras a 1.758 km y la construcción de 628 km de nuevas carreteras de grava. Asimismo, a partir de septiembre de 2008, se completó el mantenimiento pesado o de emergencia en 4.199 km de carreteras de asfalto y grava, y se construyeron unos 70.000 km de carreteras comunitarias.
En la actualidad, el resultado de estas obras se plasmó en la existencia de un número de carreteras regionales y federales en buenas condiciones altamente superior al de carreteras en situación aceptable o deficiente. Para los usuarios de las carreteras, este hecho se traduce en una red vial amplia, mejor construida y mantenida.
“Durante los últimos 15 años, viajé de Addis Abeba a Harar al menos dos veces al año, por motivos de negocios y para visitar a miembros de la familia", dijo Abdella Derese, un automovilista que vive en Addis. “Antes de que se construyera la carretera, tardaba 16 horas en llegar a Harar por las malas condiciones de la carretera. Ahora demoro menos de ocho”. Para la población rural, las nuevas carreteras significan un acceso seguro a mayores recursos y oportunidades en cuanto a mejores mercados, acceso más rápido a los servicios médicos, más empleo y menores dificultades para el transporte.
Cambios institucionales y estructurales
Además de los cambios en infraestructura, el impacto del programa fue importante en el desarrollo institucional. El proyecto de desarrollo del sector vial respalda el restablecimiento de la Autoridad Vial de Etiopía (ERA, por sus siglas en inglés), que es en la actualidad el organismo de ejecución del proyecto, como institución autónoma que rinde cuentas a una junta directiva. En consecuencia, se introdujeron importantes reformas, en particular las orientadas a comercializar las operaciones de ERA, lo que garantiza la existencia de una infraestructura vial confiable y organismos viales eficientes.
Otros aspectos destacados del proyecto son:
La sextuplicación de los ingresos anuales de fondos viales;
El aumento al 58% en 2008 de la participación del precio del contrato anual otorgado a los contratistas locales;
La reducción de las horas de viaje y las tarifas de transporte, según informaron las poblaciones rurales;
Las mayores oportunidades de ingresos para las mujeres dedicadas a los trabajos manuales y la menor dificultad en el transporte interno, y
Una gama más amplia de ingresos alternativos y de diversificación de la agricultura, que resulta en el aumento de precios de las ventas comerciales de los productos agrícolas y en la reducción de inversiones en el sector.
El gobierno etíope y sus asociados señalan las reformas políticas e institucionales, además de los cambios de procedimientos, como el motivo del éxito del proceso. Asimismo, el gobierno expresó su compromiso para continuar la mejora y ampliación de la red vial principal mediante el programa centrado en ese sector.
Respaldo del Banco Mundial
La primera contribución del Banco Mundial al programa de desarrollo del sector vial del gobierno de Etiopía consistió en un crédito de US$309,2 millones (1998-2005) de la Asociación Internacional de Fomento, y luego en un Programa de préstamo flexible de US$845 millones en cuatro etapas (2004-2016). El Banco y otros donantes ofrecen becas y créditos para el programa desde 1998; hasta ahora, la ayuda total del Banco supera los US$1.100 millones.
Entre los socios del proyecto se encuentran la Unión Europea, el Fondo Africano de Desarrollo, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID, por sus siglas en inglés), el Fondo Noruego de Desarrollo, la Corporación Técnica Alemana (Deutsche Gesellshaft für Technische Zusammenarbeit o GTZ, por sus siglas en alemán), el Banco Alemán de Desarrollo, responsable de la cooperación financiera alemana (Kreditanstalt für Wiederaufbau), Japón, Italia y los Países Bajos.