Comunicación y vigilancia de la salud pública son cruciales para responder eficazmente al virus de la gripe H1N1. Banco Mundial “está listo†para asistir a todos los paÃses, inclusive ayudarlos a comprar vacuna para combatir el mal. BM, ONU y OMS están trabajando para fortalecer sistemas de salud nacionales, de modo de mejorar la preparación frente a esta pandemia. Estar listos ante amenazas de enfermedades infecciosas es beneficioso para afrontar desafÃos sanitarios habituales y potenciales emergencias públicas. 23 de septiembre de 2009 — La experiencia de América Latina con el virus H1N1 en los últimos seis meses reveló que la comunicación temprana, intensa y honesta con el público, sumada a un sólido sistema de vigilancia de la salud pública son elementos cruciales para poner en práctica una respuesta eficaz frente a esta emergencia sanitaria. Asà lo destaca Keith Hansen, gerente del sector Salud del Banco Mundial para dicha región, donde el virus se propagó rápidamente durante la temporada invernal.
El Banco anunció el 28 de abril pasado que respaldarÃa a México en su lucha contra el mencionado virus, mediante el desembolso rápido de US$205 millones. Desde entonces, la institución ha brindado apoyo a más de una docena de paÃses latinoamericanos y “está lista†para colaborar con cualquier nación que necesite asistencia financiera, técnica o programática, incluyendo la adquisición de la vacuna contra el H1N1 cuando esté disponible en el mercado, agrega Hansen.
Luego de que se descubrió el virus en México, el gobierno informó al público diariamente y adoptó otras medidas, como el cierre de las escuelas y el fomento de la permanencia en el hogar, con el fin de controlar los niveles de contagio y mortalidad. La mayorÃa de los demás paÃses de la región ha seguido el ejemplo, destaca Hansen.
Asimismo, a medida que el virus se propagaba por toda América Latina se hizo evidente que se necesitaba un buen programa de vigilancia de la salud pública para monitorear y responder a la epidemia, explica el experto.
Pero en una situación como éste no basta con contabilizar los casos, sino que hay que observar “qué tipo de personas se contagian, con qué rapidez, cuánto tiempo dura la enfermedad, dilucidar cuánto tiempo dura el perÃodo de contagio, observar si hubo cambios en el virus, y por supuesto, lo más importante, saber dónde se está produciendo el impacto mayor y estar listos para tratar los casos más seriosâ€, detalla Hansen.
Medidas como las mencionadas de este tipo son beneficiosas porque también contribuyen a fortalecer los sistemas sanitarios para que puedan afrontar los desafÃos cotidianos, asà como las emergencias y pandemias, resalta Hansen. Por ejemplo, en Brasil y Argentina se aprobó el financiamiento rápido para proyectos de salud, destinados a cubrir las necesidades médicas más urgentes de las comunidades y mejorar la preparación contra la pandemia.
El Banco Mundial es parte de una asociación mundial encabezada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus entes regionales en América Latina, la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La OMS afirmó el 28 de agosto pasado que el H1N1 se ha convertido en la cepa de gripe dominante en la mayor parte del mundo y que existe una gran cantidad de personas en todos los paÃses en riesgo de contraer el virus. El impacto de la pandemia durante un segundo brote podrÃa empeorar, ya que aumentarÃa la cifra de contagiados, de acuerdo a la OMS.
En conjunto con la ONU y la OMS, el Banco ha estado trabajando para mejorar la preparación de los paÃses, fundamentalmente mediante el fortalecimiento de los sistemas de sanidad humana y animal, un esfuerzo que comenzó como respuesta al virus de la gripe aviar.
David Nabarro, coordinador del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe Aviar y Humana, afirmó recientemente que la ONU y el Banco Mundial planean ayudar a los paÃses en desarrollo a adquirir la vacuna contra el H1N1 y continuar apoyando las actividades de preparación para enfrentar la pandemia en general.
“El gran objetivo de la labor que estamos realizando consiste en fortalecer a los sistemas de salud para que se estén listos frente a todo tipo de amenazas de enfermedades infecciosas, especialmente las que provienen del reino animal. Y eso significa que el trabajo que hacemos ahora es de tal magnitud que tendrá un impacto beneficioso, independientemente del tipo de amenaza de salud que se produzcaâ€, explicó el representante de la ONU.
Por su parte, Hansen agrega que “la meta no es solamente vigilar la enfermedad del momento, sino que se trata de estar listos para todo lo que pueda sobrevenir y que los paÃses estén en mejor forma para enfrentarloâ€.
Entrevista a David Nabarro, coordinador del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe Aviar y Humana, realizada el 15 de septiembre de 2009 en el Banco Mundial, en la ciudad de Washington.
¿Cuán preocupados deberÃamos estar con respecto a una posible segunda ola de H1N1? ¿Los paÃses están preparados para afrontarla? ¿Qué hemos aprendido del primer brote que nos ayude a estar mejor preparados?
Realmente debemos estar preparados para la posibilidad de que este virus sea más mortÃfero, o que mute, con lo cual acabaremos teniendo sucesivos brotes que terminarán generando mayores dificultades. ¿Estamos realmente preparados? Bueno, indudablemente hemos tenido cantidad de oportunidades para prepararnos debido al trabajo que hicimos con la gripe aviar. ¿Qué hemos aprendido? Quizás lo más importante es que una pandemia, aún si es relativamente benigna, puede provocar un ausentismo importante, además de enfermedades y mortalidad, incluso en individuos bastante jóvenes, por lo cual es muy importante no ser complacientes acerca de cómo repercute en la salud de las personas o inclusive en la economÃa.
¿Debemos temer ante una posible mezcla de los virus de la gripe aviar y el H1N1?
Ha habido casos en que el material genético se ha desplazado de un virus a otro (cuando hay dos virus en un huésped, sea humano o animal), por lo cual ciertamente hay preocupación, como siempre la hay cuando estamos ante un virus, pues hay una reorganización del material genético. Lo que no podemos decir es cuál es la probabilidad de que ello ocurra; estamos en la desafortunada situación de tener que prepararnos ante temas potencialmente más serios en un contexto de gran incertidumbre. Ello significa que hay que adoptar medidas para estar listos, que nos puedan ayudar a enfrentar otras emergencias de salud pública, además de la pandemia de la gripe.
Hay una vacuna en camino, ¿cuáles son los desafÃos que enfrentan los paÃses para adquirirla? Y ¿será eficaz?
Primero, están empezando a aparecer en el mercado vacunas eficaces contra el H1N1, sin embargo habrá que someterlas a prueba para cerciorarse de que sean inocuas; luego los paÃses necesitarán tener acceso a ellas. Ahora hay que aclarar que no son baratas, por lo cual las naciones más ricas tendrán más facilidad de comprarlas que los paÃses más pobres. O sea, uno de los temas que estamos estudiando más a fondo actualmente es cómo permitirles a lo segundos acceder a una cantidad mÃnima y básica de vacunas para el personal de salud y otros empleados esenciales.
¿La ONU y el Banco colaborarán en esta área?
Justo hoy estuvimos analizando este tema: de qué manera la ONU y el Banco Mundial pueden trabajar juntos en este tema, como lo hemos hecho en otras materias vinculadas a la gripe y a las actividades de preparación ante una pandemia.
¿El fortalecimiento de los sistemas de salud en general es parte central de este enfoque?
El gran objetivo de la labor que estamos realizando consiste en fortalecer a los sistemas de salud para que se estén listos frente a todo tipo de amenazas de enfermedades infecciosas, especialmente las que provienen del reino animal. Y eso significa que el trabajo que hacemos ahora es de tal magnitud que tendrá un impacto beneficioso, independientemente del tipo de amenaza de salud que se produzca.