Desempleo continuará siendo un problema tanto para paÃses de ingreso alto como para aquellos en desarrollo.
1 de octubre de 2009— ¿Se recuperó la economÃa mundial de la repentina y profunda recesión que comenzó el otoño pasado?
Economistas del Banco Mundial dicen que algunos signos vitales —como la producción industrial, el comercio y la inversión extranjera directa (IED)— están repuntando, pero se mantienen a niveles muy inferiores a los observados antes de la crisis.
“En este momento vemos que la recuperación está en marcha, que incluso ganará Ãmpetuâ€, dice Andrew Burns, economista principal del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial.
“En 2010 y 2011 comenzaremos a ver tasas de crecimiento inferiores a las que solÃamos observar en los últimos años, aunque de todos modos serán bastante estables. Estamos esperando un crecimiento del orden del 5,5% en 2010 para los paÃses en desarrollo".
Estas naciones podrÃan además experimentar una reducción en su potencial productivo a largo plazo -casi en un 4% de su PIB- debido a los costos más elevados del financiamiento y al debilitamiento del sistema financiero.
“Eso significa que el desempleo será un problema sostenido para los paÃses en desarrollo y para los de ingreso alto y que continuarán por un tiempo muchas de las transiciones difÃciles y cambios estructurales que están ocurriendo actualmente, mientras nos adaptamos a esta desaceleración económica y al menor nivel de producción", precisa Burns.
De hecho, muchas naciones todavÃa sienten los efectos de la contracción económica. Es probable que el crecimiento de los paÃses en desarrollo sea menor al 2% en 2009, comparado con un 8% del año anterior.
“En una región pobre como Ãfrica, cuando los ingresos comienzan a disminuir y el crecimiento per cápita es negativo, las vidas de las personas se ven afectadas", dice Shanta Devarajan, economista principal para la región de Ãfrica.
La crisis económica demoró alrededor de seis meses en golpear a esta zona del mundo y la tasa de crecimiento anual cayó del 4,8% en 2008 a casi el 1% en 2009.
“Las remesas podrÃan caer en todo el mundo hasta en un 10% — cifra elevada para paÃses que dependen de ellas en alto grado—, señala Dilip Ratha, economista principal y director del Equipo de migraciones y remesas del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco Mundial.
Las remesas se redujeron en dos dÃgitos y en algunos paÃses a la mitad de los niveles registrados en 2008 y el financiamiento extranjero se redujo. La deuda externa — en su mayorÃa privada—, es un problema que acecha a la región, que acumula más de US$300 millones de deuda por vencer el próximo año y que debe ser financiada de alguna manera.
“En lugar de unos 15 millones menos de pobres este año, en realidad habrá unos 15 millones más. De este modo, observamos una gran diferencia de aproximadamente 30 millones", precisa Gill.
“Y estas cifras no indican cuánto peor es la situación para los 150 millones que ya padecÃan la pobreza o eran vulnerables a ella. No existen ‘brotes verdes’ para los trabajadores de la región y sus familias".
En parte, el comercio mundial se recuperó desde su nivel mÃnimo — una caÃda del 35% — de la primavera pasada. Se espera que el descenso en general sea de un 10% este año.
Sin embargo, un gran porcentaje de la recuperación comercial se debió al estÃmulo monetario y fiscal y al reabastecimiento de existencias, según Bernard Hoekman, director del Departamento de Comercio del Banco Mundial.
“A medida que los gobiernos comiencen a retirar estos beneficios, la gran pregunta es: ¿La demanda del sector privado se hará cargo de la tarea? Queda claro que en los grandes paÃses importadores del mundo — de los cuales Estados Unidos es por amplio margen el ejemplo más destacado e importante— los hogares verán mucho más restringida la capacidad de consumo a la que estaban acostumbradosâ€, agrega Hoekman.
En el futuro, el mundo se beneficiarÃa de “múltiples polos de crecimientoâ€, dijo Robert. B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial, durante un discurso pronunciado el 28 de septiembre en la ciudad de Washington.
Pero primero hay que proteger a los vulnerables.
Los lÃderes del Grupo de los Veinte (G-20) expresaron la semana pasada su apoyo a las iniciativas del Banco Mundial: Un nuevo Fondo para hacer frente a la crisis (para proteger a los paÃses de ingreso bajo ante crisis futuras) y la Asociación Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria.
Además, el Banco estableció otra serie de medidas durante la crisis para respaldar programas sociales, el comercio, sistemas bancarios en dificultades, proyectos de infraestructura, el microfinanciamiento y el sector privado.