Los flujos de dinero que los emigrantes envÃan tienen mayor posibilidad de recobrarse que otras formas de ingreso y llegar a ser más importantes como fuente de financiamiento del crecimiento en muchos paÃses en desarrollo.
Se espera que el flujo de remesas hacia paÃses en desarrollo disminuya menos de lo esperado, cayendo de US$338.000 millones en 2008 a US$317.000 millones en 2009.
Recuperación de migración y remesas podrÃa no ser sustancial durante 2010 y 2011 y enfrentar grandes riesgos en todas las regiones.
19 de noviembre de 2009—Los trabajadores emigrantes han enviado menos dinero a sus paÃses de origen durante la crisis económica, pero nuevos datos indican que las remesas disminuirán en general menos de lo esperado en 2009, debido principalmente al aumento repentino de transferencias en Asia meridional y a grandes flujos dirigidos a Asia oriental y el PacÃfico.
Sin embargo, la institución advierte que la recuperación de esta fuente de recursos podrÃa ser poco significativa en 2010 y 2011, especialmente si no baja la tasa de desempleo. Además, el flujo futuro de las remesas podrÃa verse afectado por otros factores como mayores controles de inmigración y oscilaciones impredecibles en las tasas de cambio.
Aún asÃ, los montos de dinero que los emigrantes envÃan tienen mayor posibilidad de recobrarse que otras formas de ingreso y llegar a ser más importantes como fuente de financiamiento del crecimiento en muchos paÃses en desarrollo, dice Dilip Ratha, economista principal y jefe del equipo sobre Migración y remesas del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo.
“Lo más importante que descubrimos al estudiar las transferencias de los últimos 12 meses durante la crisis es que las remesas tienden a mantenerse aún cuando hay crisis en los paÃses de destino de los emigrantes. Ellas no disminuyen tanto como los flujos de capital privado”, aclara el experto.
Si bien menos personas dejaron sus paÃses para buscar trabajo en el extranjero durante la crisis económica, los actuales emigrantes permanecieron en sus lugares de destino y trataron de mandar dinero a sus hogares -pese al debilitamiento de los mercados de empleo- por ejemplo, reduciendo sus propios gastos, explica Ratha en su blog People Move.
El envÃo de remesas a Asia meridional está “en auge” este año, dice Ratha. Las transferencias hacia Pakistán aumentaron en un 24% durante los primeros ocho meses de 2009, en tanto que hacia Bangladesh y Nepal en un 16% y un 13%, respectivamente.
Las transferencias dirigidas a Ãfrica al sur del Sahara fueron superiores a lo pronosticado y paÃses como Nigeria, Kenya y Uganda recibieron una mayor cantidad de remesas o bien la caÃda no fue tan significativa.
Se pronostica un crecimiento “casi nulo” en 2010 Según el nuevo informe, las proyecciones indican que los flujos de remesas permanecerán casi sin variaciones, con un aumento moderado del orden del 1,4% en 2010 y de alrededor del 3,9% en 2011.
“Con esta lenta recuperación, no es probable que el flujo de remesas logre el nivel de 2008 ni siquiera en 2011,” dice la publicación.
La perspectiva podrÃa ser peor si la crisis dura más de lo esperado y la mejorÃa se interrumpe en sectores emergentes como la construcción.
Una tercera fuente de riesgo serÃa que la oscilación de las tasas cambiarias afectara el valor de las remesas en los paÃses de origen de los trabajadores o hiciera menos atractivo el envÃo de dinero.
Sin embargo, los flujos de remesas que ascienden a más de US$300.000 millones al año proveen una fuente de financiamiento extraordinaria para el desarrollo, brindando un rayo de esperanza en estos tiempos difÃciles, concluye el informe.