CIUDAD DE WASHINGTON, 24 de noviembre de 2009.Al tiempo que los Gobiernos del mundo entero siguen tratando de superar las consecuencias de la crisis económica mundial, el Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en un nuevo informe, demuestran que la alimentación escolar y otros programas alimentarios de carácter social son decisivos para mantener la asistencia de los niños a la escuela, mejorar el aprendizaje y la salud de los escolares, y promover la seguridad alimentaria.
Si bien en el informe se señala que la mayorÃa de los paÃses suelen ofrecer comida a los alumnos en las escuelas, las naciones pobres enfrentan la doble carga de tratar de ampliar programas de alimentación insuficientemente financiados a la vez que procuran resguardarse de los peores efectos de las crisis financiera, de los alimentos y de los combustibles, con muy poco apoyo de las instituciones internacionales de ayuda.
Según el nuevo informe―Replanteamiento de la alimentación escolar: Redes de protección social, desarrollo infantil y el sector de la educación―, los programas de alimentación escolar de los paÃses pobres mejoran considerablemente la asistencia a la escuela, favorecen el aprendizaje de los niñosy promueven un mejor rendimiento en el aula, especialmente cuando van acompañados de otras medidas tales como la eliminación de parásitos (por ejemplo, los parásitos intestinales transmitidos por contacto con el suelo) y la provisión de refrigerios y galletas enriquecidos con micronutrientes, o de suplementos vitamÃnicos. En muchos paÃses, esos programas son uno de los principales incentivos para asistir a la escuela―en especial para las niñas y los niños más pobres y vulnerables―, junto con la supresión de los derechos de matrÃcula y los programas de transferencias de efectivo condicionales. En el informe se afirma que suministrar comidas escolares a los niños de las familias que reúnen los requisitos correspondientes puede equivaler a añadir un 10% extra al ingreso promedio de los hogares.
“Lo que surge claramente de este informe es que hemos superado el debate sobre si tiene sentido la alimentación escolar para atender a los más vulnerablesâ€, dice elpresidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, en el prefacio conjunto del nuevo informe, junto con Josette Sheeran, directora ejecutiva del PMA.“Ante las crisis mundiales, tenemos que concentrarnos ahora en la manera eficaz en función de los costos de diseñar e implementar los programas de alimentación escolar para que beneficien y salvaguarden a los más necesitados de ayuda, en la actualidad y en el futuroâ€.
En un análisis reciente de los datos de una encuesta realizada por el PMA en 4000 escuelas de primaria de 32 paÃses de Ãfrica al sur del Sahara, la matriculación de las niñas aumentó 28%, el doble de la tasa registrada en las escuelas que no recibÃan asistencia. Cuando los programas combinaban comidas en la escuela con raciones para llevar al hogar destinadas a la familia de los alumnos, la matriculación de las niñas en los grados superiores de primaria se incrementó en un 46%, cifra que duplica la tasa anual correspondiente a la misma población en las escuelas que solo ofrecÃan comidas en la institución. En el estudio se llegó a la conclusión de que las niñas mayores tienen menos probabilidades de abandonar los estudios y que es más probable que las niñas asistan a clases durante todos los años de educación primaria cuando llevan comida a sus familias, además de recibir alimentación en la escuela.
En el informe se confirma que la cobertura de los programas de alimentación escolar es más completa en los paÃses de ingreso alto e ingreso mediano. Por ejemplo, más del 50% de los alumnos de la ciudad de Washington reciben comida gratuita en la escuela, y Japón cuenta con uno de los programas de refección escolar más completos del mundo. La distribución de comida en la escuela es una medida de protección social que se puede instrumentar con rapidez, pero desafortunadamente, en la mayorÃa de los casos, los paÃses pobres más necesitados suelen tener programas subfinanciados que no pueden satisfacer la demanda.
"En este momento crÃtico de creciente necesidad, las naciones deben permanecer juntas para ayudar a quienes corren más peligro de entrar en crisis", dijoJosette Sheeran,directora ejecutiva del PMA. "Naciones como Brasil y China han demostrado que los programas de protección social tales como las comidas escolares protegen a los niños en riesgo nutricional y logran que los más pobres y vulnerables no caigan en la indigencia. En colaboración con el Banco Mundial, el PMA está trabajando con varias naciones para crear una nueva generación de programas de comida escolar sostenibles y efectivos, para los que se recurre, en lo posible, a la producción de los agricultores locales".
Hoy en la ciudad de Washington, la Institución Brookings será sede de un debate sobre nutrición, programas de alimentación escolar y seguridad alimentaria en el mundo en desarrollo en el que participarán Robert B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial; JosetteSheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, y Samuel Worthington, presidente y director General de InterAction. Homi Kharas, especialista superior del Centro Wolfensohn para el Desarrollo de Brookings, actuará como moderador del debate.
Para ver el sitio web del nuevo informe,Replanteamiento de la alimentación escolar: Redes de protección social, desarrollo infantil y el sector de la educación,haga clicaquÃi