Pagos en efectivo a clÃnicas que cumplen con criterios del Gobierno redundan en mayor calidad y uso de servicios de salud materna e infantil.
Evaluación del programa de Rwanda es primera en paÃses de ingreso bajo; promoverá análisis de seguimiento.
Estudio ayuda a autoridades a decidir cómo invertir para mejorar salud materna e infantil.
Si bien la asistencia oficial para el sector salud aumentó notablemente en los últimos años, hubo una mejora limitada en este ámbito para las personas de los paÃses en desarrollo, una realidad que da que pensar si se tiene en cuenta que el 2010 marca el comienzo de la cuenta regresiva de cinco años para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio (ODM).
A ello se debe el gran entusiasmo que está causando en los cÃrculos de salud y desarrollo la nueva evaluación de impacto de un programa experimental de salud materna e infantil en Rwanda, que revela avances notables y verificables en cuanto a atención de partos y consultas preventivas infantiles.
Si el centro cumple, por ejemplo, con todos los requisitos de calidad del Gobierno, recibe una calificación de 1 en el Ãndice y con ello el pago completo de los servicios. Sin embargo, si es deficiente en algunos de los criterios de calidad, entonces se descuentan todos los pagos: una calificación de 0,80 en el Ãndice proporciona sólo el 80% del pago de servicios P4P. Los determinantes clave de servicios satisfactorios son los estudios de seguimiento y las votaciones de los pacientes.
La evaluación estudió a 166 de los 401 centros de atención primaria de Rwanda por un perÃodo de dos años; sus comprobaciones se basaron en muestras aleatorias de 13 hogares en zonas locales atendidas por las clÃnicas.
Lo gratificante de este estudio es que ayuda a los gobiernos a responder la permanente pregunta sobre cómo utilizar su dinero de la manera más ventajosa cuando sólo cuentan con US$5 para gastar en mejor salud por cada mujer y niño del paÃsâ€, dice Christel Vermeersch de la Red de Desarrollo Humano del Banco Mundial y una de las evaluadoras principales del nuevo estudio de Rwanda.
Agnes Soucat, asesora del Departamento de Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial para Ãfrica, señala que las iniciativas de financiamiento basadas en resultados, en las que se financian programas de salud solamente cuando los proveedores del servicio pueden mostrar resultados verificables, dieron frutos en Rwanda.
“En tres años, se triplicó la planificación familiar, aumentaron los partos asistidos del 39% al 52%, se incrementó en un 70% el uso de redes tratadas con insecticida y se redujo la mortalidad de niños menores de cinco años en un 30%. Las iniciativas de financiamiento basadas en resultados no son una solución mágica pero son un instrumento definitivamente importante para ayudar a los paÃses a acelerar su progreso hacia los objetivos de desarrollo del milenioâ€, señala.