Desafío
Se cree que la demanda de electricidad y las emisiones de CO2 se duplicarán en América Latina y el Caribe entre 2008 y 2030. Si bien la crisis financiera desaceleró por el momento la economía y la demanda energética, también aumentó el desafío de obtener financiamiento de infraestructura con el fin de incrementar la capacidad para el futuro crecimiento. La incertidumbre en los mercados de petróleo generó también profunda preocupación sobre la seguridad energética. Se estima que el desarrollo de recursos nacionales en países importadores de crudo será crítico, especialmente en el caso de los recursos renovables como la energía hidroeléctrica, eólica y solar.
Otros temas clave de la región incluyen: mayor eficiencia de suministro y uso de la electricidad; aumento del acceso a energía moderna, especialmente en países con bajas tasas de acceso rural como Perú, Bolivia, Nicaragua y Honduras, y mitigación del cambio climático, incluida la reducción de emisiones de carbono mediante promoción de escenarios de crecimiento con bajas emisiones de carbono, en especial en países más extensos como México y Brasil i. Un desafío adicional es adaptar los marcos institucionales y reguladores del sector energético para cumplir estos nuevos retos.
Estrategia
El BIRF adapta su inversión y asistencia técnica para cada país en torno a cuatro elementos principales: seguridad energética, desarrollo de energía limpia, eficiencia energética y acceso a la energía. Además de usar sus propios recursos para desarrollar estas actividades, el Banco apalanca montos considerables de financiamiento de otras fuentes que incluyen el Fondo para el Medio Ambiente Mundial i, Fondos de Financiamiento del Carbono i, el Fondo para una Tecnología Limpia i y los fondos para asistencia técnica del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector de la Energía i (ESMAP, por sus siglas en inglés).
En México, el BIRF combina préstamos para políticas de desarrollo, préstamos de inversión y trabajo de análisis en profundidad para ayudar a desarrollar el potencial sustancial de energía renovable del país. Además, contribuyó con US$650.000 y asistencia técnica para respaldar la reglamentación de la Ley de Energía Renovable del país aprobada en 2008. Un préstamo de US$1.500 millones para políticas de desarrollo, aprobado en octubre de 2009, apuntala el ambicioso programa del Gobierno sobre adaptación al cambio climático, que intenta promover la instalación de más de 3.000 megavatios de energía renovable limpia antes de 2012. El BIRF ayuda también a mejorar el rendimiento, la eficiencia y el acceso al sector eléctrico. Además, dos estudios independientes fortalecieron la planificación y la concientización del desarrollo con bajas emisiones de carbono en Brasil y México.
Resultados
El BIRF está colaborando con la provisión de nuevo acceso a la electricidad para aproximadamente 1,2 millones de personas en zonas rurales y periurbanas de Perú, Bolivia, Argentina, México, Nicaragua y Honduras, la mayoría antes de fines de 2011. En Perú, por ejemplo, el Proyecto de Electrificación Rural conectó a más de 100.000 personas al servicio de electricidad antes de fines de 2009 y proveerá suministro a casi 500.000 personas de zonas rurales hacia fines de 2011.
Más de 600 megavatios de capacidad de energía renovable (210 megavatios de energía eólica, 320 megavatios de pequeños proyectos hidroeléctricos y 70 megavatios a través de otras tecnologías), se están instalando en la región con financiamiento de donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, Financiamiento del Carbono y préstamos del BIRF. Los resultados provenientes de actividades asistidas por el Banco en México incluyen: 83 megavatios y 101 megavatios de las granjas eólicas La Venta 2 y 3, 12-15 megavatios de componente solar de la planta generadora de energía solar/térmica de Agua Prieta y suministro de servicio eléctrico con sistemas solares domésticos a 250.000 personas de zonas rurales en las regiones más pobres del país.
En Brasil, el BIRF está preparando un proyecto para ayudar a seis empresas de distribución a abastecer a 3 millones de personas para reducir pérdidas en un 15%. En República Dominicana, un país plagado de problemas graves en el sector eléctrico, el BIRF ayudó a reducir las pérdidas de electricidad un 14% entre 2005 y 2008, a través de condiciones que se cumplieron como parte de un Préstamo para la Reforma del Sector Eléctrico de US$150 millones.
Dos estudios sobre desarrollo con bajas emisiones de carbono en Brasil y México lograron crear conciencia empleando estrategias sumamente participativas con múltiples consultas de alto nivel a ministerios y organismos públicos. Los estudios fueron presentados en la 15ª Conferencia de Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), realizada en Copenhague del 6 al 19 de diciembre de 2009.
Hacia el futuro
El sector energético de América Latina y el Caribe está ampliando las actividades de inversión y también está apalancando trabajos analíticos como el Estudio Programático sobre la Energía en América Central, que presenta los desafíos y oportunidades principales que se enfrentan a nivel nacional y regional y los estudios sobre estrategias con bajas emisiones de carbono para Brasil y México. Los ejemplos de intervenciones en proceso incluyen el Proyecto Mexicano de Alumbrado y Artefactos Eficientes (US$350 millones: BIRF US$300 millones y Fondo para una Tecnología Limpia US$50 millones), que busca mejorar la seguridad energética del país aumentando el uso eficiente de la electricidad y respaldar sus esfuerzos de adaptación al cambio climático y el Proyecto Eletrobrás de Rehabilitación de la Distribución (US$699 millones, de los cuales el BIRF aporta US$485 millones), que tiene como objetivo mejorar el rendimiento financiero y operativo y la gestión comercial de seis empresas distribuidoras administradas por Eletrobrás (DisCos) en Brasil reduciendo las pérdidas de electricidad, aumentando el porcentaje de cobro de facturas y mejorando la calidad del servicio.




