DesafÃo
Muchas naciones de América Latina y el Caribe están extremadamente expuestas a una serie de desastres naturales. Según el último Informe Mundial de Evaluación de la Organización de las Naciones Unidas, nueve de los 20 paÃses más vulnerables a crisis económicas están ubicados en esta región, con pérdidas anuales esperadas de más de US$2.000 millones.
Con demasiada frecuencia, las catástrofes naturales han desbaratado programas de desarrollo y anulado ganancias acumuladas tras años de esfuerzo. Las economÃas emergentes son las más afectadas, ya que generalmente crecen demasiado rápido en cantidad de habitantes, infraestructura y actividades económicas, sin la correcta planificación y con normas de edificación deficientes. Es probable que el supuesto aumento en la frecuencia e intensidad de acontecimientos catastróficos debido al cambio climático acentúe esta tendencia.
Estrategia
El Grupo del Banco Mundial (GBM) aboga por la entrega de financiamiento para este tipo de sucesos como un elemento trascendental de cualquier marco estratégico de gestión de riesgos de catástrofes. Estos recursos son más eficientes si el Gobierno adopta un esquema que implique mantener algunos riesgos bajo su responsabilidad y transferir otros al sector privado. El GBM trabaja en conjunto con el cliente para determinar cuál es el instrumento o la combinación de éstos más adecuada, dependiendo de la probabilidad y la gravedad de las pérdidas previstas dados los riesgos de catástrofes especÃficos. Los fondos de reservas del paÃs, complementados con financiamiento para contingencias cuando se necesite, pueden abordar de manera eficaz pérdidas pequeñas y recurrentes. Los daños de mayor envergadura y menos frecuentes están mejor cubiertos con seguros y reaseguros, mientras que los perjuicios causados por desastres naturales mayúsculos se pueden transferir a los mercados de capital a través de valores como bonos para catástrofes.
Resultados
Ahora que más paÃses han adoptado medidas activas para enfrentar los peligros relacionados con los fenómenos naturales, el Banco Mundial, a través del BIRF, ha respondido creando un conjunto de productos y servicios, muchos de los cuales fueron desarrollados y probados en América Latina y el Caribe.
- LÃneas de crédito contingentes
Luego del terremoto grado 6,2 que afectó a Costa Rica en enero de 2009, el Gobierno logró girar US$15 millones de una lÃnea de crédito especial (opción de giro diferido en caso de catástrofe o Cat DDO, por sus siglas en inglés) para fines de recuperación. La institución pudo entregar fondos en un plazo de 24 horas luego de la solicitud del Gobierno. Desde 2008, otros tres paÃses han contratado este sistema especial: Costa Rica (US$65 millones), Colombia (US$150 millones) y Guatemala (US$85 millones). - Bonos para catástrofes
Durante los últimos 10 años, México desarrolló un fondo de autoseguro, el Fondo de Desastres Naturales o FONDEN, que se basa en instrumentos financieros de mercado. En 2006, el paÃs se convirtió en la primera nación soberana en emitir un bono de este tipo con respaldo técnico del Banco. Además, fue pionero en el uso del programa MultiCat, una serie flexible creada por el Banco que permite la emisión de bonos cat para múltiples riesgos, regiones y paÃses. México emitió una serie de pagarés por US$290 millones en octubre de 2009. El resultado es la cobertura por tres años de un trÃo de riesgos especÃficos: terremotos (tres áreas en torno a Ciudad de México), huracanes en el PacÃfico (dos zonas) y huracanes en el Atlántico (especÃficamente la zona cercana a Cancún).
- Mecanismos de seguro contra riesgos
En 2007, el GBM ayudó a la Comunidad del Caribe (CARICOM, por sus siglas en inglés) a crear el Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe (CCRIF i, por sus siglas en inglés), un seguro “paramétrico†combinado oriundo de la región, que ofrece fondos expeditos a los 16 paÃses miembros de la comunidad cuando ocurran huracanes o terremotos de una magnitud predefinida y dentro de ciertas zonas geográficas delimitadas. El instrumento permite este desembolso instantáneo, porque es independiente de los daños reales. AsÃ, el CCRIF entrega a las naciones participantes un medio eficaz y transparente de acceder a los mercados de capitales y reaseguro internacionales. Como entidad autónoma, este Fondo se financia con sus propias reservas y reaseguros. La comunidad de donantes aportó a la formación del capital inicial y los paÃses miembros pagaron una suma única por participar. En 2009, su tercer año de funcionamiento, el CCRIF colocó satisfactoriamente más de US$130 millones de cobertura en los mercados mencionados.
El Programa de Gestión de Riesgos Climáticos de América Central, que ofrece productos de seguro para cultivos en base a Ãndices, fue desarrollado en Guatemala, Honduras y Nicaragua. En este último paÃs sigue operando: en 2008 se aseguraron 2.500 hectáreas de cultivos de exportación por un valor de US$41,6 millones.
Hacia el futuro
El GBM proporciona asistencia técnica a Colombia, Costa Rica y México para examinar la exposición de los activos y la infraestructura pública al riesgo de sufrir catástrofes y adoptar programas de seguro eficaces y asequibles que los protejan. En Costa Rica, trabaja con la empresa nacional de seguros para diseñar un medio especÃfico con el fin de asegurar los bienes públicos. Los resultados del trabajo preliminar muestran que el mecanismo propuesto mejorarÃa la protección con ahorros netos de por lo menos US$50 millones en 10 años.
Asociados
Programa MultiCat.
El Banco Mundial aprovechó su experiencia y contactos en el mercado para asociarse con los actores más importante en este ámbito —Swiss Re, Goldman Sachs y Munich Re— y formular el Programa MultiCat. En este caso, actúa como organizador de los bonos emitidos en el marco del programa.
Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe. El CCRIF es el resultado de dos años de trabajo conjunto entre los Gobiernos del CARICOM, donantes clave (por ejemplo, Japón, el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, el Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional , la Agencia Francesa de Desarrollo, el Banco de Desarrollo del Caribe, Irlanda, Bermudas y la Unión Europea) y el Grupo del Banco Mundial.






