Desafío
Los altos niveles de pobreza en las zonas rurales de Perú y la brecha creciente en la calidad de vida con las áreas urbanas que se desarrollan rápidamente, ponen de manifiesto la importancia de invertir en infraestructura rural básica –por ejemplo en electricidad-, como parte de la agenda de desarrollo nacional.
El Proyecto de Electrificación Rural ayuda al Gobierno a aumentar el acceso a la energía eléctrica de los pobres de las zonas rurales con ayuda del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). Cuando comenzó el mencionado proyecto -apoyado por el BIRF y el FMAM a mediados de 2006-, más de 6 millones de personas de las áreas no urbanas predominantemente pobres de Perú no tenían acceso a electricidad. La tasa de electrificación rural, con una cobertura del 30%, era una de las más bajas de América Latina.
Estrategia
A fines de 2007, el equipo local que implementaba el proyecto estaba totalmente integrado en el Ministerio de Energía y Minas. La completa incorporación de la gestión del proyecto en las operaciones regulares del Ministerio facilitó la toma de decisiones, la sostenibilidad y el impacto y constituye un indicio de que el Ministerio ha aceptado por completo la estrategia del proyecto para el financiamiento de la electrificación rural.
La sostenibilidad y eficiencia del servicio de electrificación rural están garantizadas por el hecho de que las compañías distribuidoras de electricidad preparan, ejecutan y operan los subproyectos de electrificación rural como parte de sus operaciones comerciales regulares.
Por primera vez en Perú, el proyecto ha respaldado la inclusión de la energía renovable en el servicio reglamentario de electricidad de las compañías distribuidoras. Además del Proyecto de Electrificación Rural, el BIRF -con respaldo del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector de la Energía (ESMAP, por sus siglas en inglés)- ha asistido al Gobierno con un programa de actividades de apoyo al desarrollo de energía limpia, especialmente en las áreas de energía hidroeléctrica y de gas natural de Perú.
Resultados
En conjunto, el proyecto suministrará nuevos servicios de electricidad a 100.250 hogares rurales o casi 460.000 personas a través de extensiones de la red eléctrica a fines de 2011. En diciembre de 2009, unas 105.165 personas habían recibido nuevos servicios de electricidad a través de la extensión de la red y estaban en construcción los subproyectos para suministrar luz eléctrica a otros 255.940 habitantes a fines de 2010. Además, se habían licitado subproyectos para extender los servicios eléctricos de la red a 93.825 personas. El servicio de electricidad es suministrado sobre una base sostenible a través de la operación regulada de empresas de distribución eléctrica que tienen antecedentes de buen desempeño operativo en zonas rurales.
Se prepararon proyectos de energía solar para suministrar electricidad a otras 39.300 personas que viven en zonas rurales aisladas y escasamente pobladas como para recibir el servicio de la red nacional o local a fines de 2010. El Gobierno estima que 300.000 hogares rurales apartados no podrán ser cubiertos con la extensión de la red eléctrica y necesitarán un servicio de energía renovable.
El proyecto ayuda a las familias rurales a usar la electricidad para aumentar la productividad y los ingresos, lo que también incrementa los niveles de consumo eléctrico y vuelve más económico el suministro. Dado que la mayoría de los hogares rurales tiene niveles bajos de electricidad, por ejemplo, sólo para encender luces y una radio o TV pequeña, estas casas no pueden acceder a oportunidades que generen ingresos. En zonas rurales cercanas a Cuzco, organizaciones no gubernamentales (ONG) contratadas por el proyecto ayudaron a 1.466 familias a utilizar equipos eléctricos para procesar cereales, café, cacao, productos horneados, productos a base de carne, leche, productos de madera y metal y artesanías.
El proyecto ha confeccionado un mapa de vientos en Google Earth y está preparando un inventario basado en un Sistema de Información Geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) de pequeñas plantas de energía hidroeléctrica que será proporcionado a potenciales inversores en proyectos de generación de energía limpia. Expertos del BIRF en energía hidroeléctrica y eólica colaboraron aportando a ambas tareas conocimientos técnicos actualizados.
Hacia el futuro
El Gobierno ha solicitado un préstamo adicional igual a la cantidad original de US$50 millones para continuar la aplicación del modelo de electrificación rural patrocinado por el BIRF que alienta la eficiencia y sostenibilidad avanzando con las actuales empresas de distribución eléctrica y estimulándolas al mismo tiempo a suministrar servicios regulados a través de tecnologías de energía renovable como los sistemas domésticos individuales de energía solar. Esto será especialmente importante para lograr el objetivo de suministrar electricidad a alrededor de 300.000 familias que viven en zonas aisladas a las que no puede llegar la extensión de la red eléctrica. Al mismo tiempo, se sostendrán y ampliarán los esfuerzos por promover usos productivos de la electricidad a través de nuevas operaciones y financiamientos del Fondo de Electrificación Rural del Gobierno.




