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DesafÃo
Una vez que se manifestó la crisis económica que afectó al mundo, el Gobierno de Argentina concibió un resuelto programa de inversión en infraestructura como un componente fundamental de su paquete de estÃmulos para la reactivación.
El sector vial, que representa casi el 80% del total de movimientos de carga y constituye el principal medio de transporte del paÃs, es vital a la hora de abordar las debilidades estructurales que obstaculizan la eficiencia y la competitividad de la economÃa. En 1990, el paÃs tenÃa la proporción más baja de carreteras pavimentadas en buenas condiciones entre las naciones de ingreso mediano alto. Por ello, en los últimos seis años, el Gobierno asignó máxima prioridad al desarrollo de obras viales, tanto como instrumento para reducir la inequidad social y como medio para superar los atolladeros en materia de competitividad.
Estrategia
El hito más importante en la historia de los proyectos viales financiados por el BIRF en este paÃs ha sido la promoción y apoyo financiero para incorporar y ejecutar los emblemáticos Contratos de Recuperación y Mantenimiento (CREMA). Este esquema mejoró la planificación y orientó la organización de los organismos viales hacia los resultados, poniendo énfasis en:
- La eficacia en función de los costos de los CREMA en comparación con otros tipos de contratos.
- Menos demoras en la ejecución de las obras.
- Costos de supervisión más bajos para las direcciones de carreteras.
- Flujo sostenible de fondos para pagar a los contratistas.
- Más innovación en programar y secuenciar las obras no en base a insumos, sino a resultados.
- Mejores condiciones de seguridad vial, ya que los estándares de calidad se vinculan con normas de seguridad.
En el ámbito provincial, el BIRF apoyó el bosquejo y la materialización de programas viales más eficientes; financió obras para recuperar y renovar algunos tramos de las redes principales en el marco de contratos tradicionales; y hace poco, amplió el sistema de gestión de activos de CREMA a las redes provinciales. En la actualidad, se implementa una estrategia de mantenimiento de largo plazo y orientada a los resultados que se basa en la expansión gradual de este modelo para conservar las carreteras.
El Banco proporcionó asistencia en el diseño y la supervisión del sistema de administración de CREMA; auditorÃas técnicas independientes; y mecanismos de supervisión de precios para evaluar mejor la evolución de los costos y conocer la respuesta del mercado a las series de licitaciones realizadas por los organismos encargados del sector en Argentina.
Resultados
Desde su inicio en 1997, el sistema CREMA ha administrado 14.000 kilómetros de la red vial nacional y 1.000 kilómetros a nivel provincial. El 90% de los caminos nacionales y provinciales pavimentados en las provincias participantes que no están bajo concesiones privadas está en buenas condiciones; la proporción de estos caminos aumentó del 65% al 91% desde el inicio del modelo CREMA. Los caminos en mal o muy mal estado se redujeron del 11% al 2%.
El ahorro para los usuarios de la red no concesionada (caminos sin peajes o que no están sujetos a concesiones privadas) se calcula en unos US$275 millones al año. El sistema nacional de rutas de Argentina representa activos totales por un valor de US$7.000 millones y cubre la mayor parte del tráfico de larga distancia del paÃs. Los usuarios asumen un costo anual de aproximadamente US$10.000 millones por conducir sus vehÃculos a través de la red.
Además, la mejor condición de los caminos permite aprovechar al máximo los altos precios de los productos básicos. En 2004, las exportaciones dieron cuenta del 25% del producto interno bruto (PIB) -medido en precios actuales-, desde alrededor del 9% durante los años noventa.
Hacia el futuro
El Gobierno plantea seguir desarrollando el modelo CREMA con el objetivo de aumentar las rutas provinciales de 880 kilómetros a 2.100 kilómetros mediante este mecanismo a fines de 2012. Las operaciones recientemente aprobadas y en preparación apuntan a forjar un diálogo sobre polÃticas más directo y profundo con Gobiernos provinciales clave. El Banco continuará apoyando a Argentina para abordar las debilidades estructurales que impiden la eficiencia y la competitividad económica del transporte en este paÃs.






