DesafÃo
Pese a tener un nivel relativamente alto de producto interno bruto (PIB) per cápita, los paÃses en general han invertido poco en sistemas estadÃsticos. En muchos de ellos (con algunas notables excepciones, como México y Brasil), las instituciones a cargo tienen escasa capacidad y no aprovechan los últimos avances tecnológicos en gestión de datos o armonización de sistemas de información.
Estrategia
Desde 2006, el Equipo para el Desarrollo EstadÃstico (EDE) del BIRF ayudó a estas naciones a mejorar la oferta de información en esta área, aumentar la demanda y promover la coordinación entre productores y usuarios de datos. Un objetivo primordial era mejorar la disponibilidad y la comparación de las estadÃsticas básicas con el objetivo de cotejar los resultados sociales entre los paÃses, mejorar la focalización del gasto social y crear sistemas de seguimiento y evaluación sistemáticos. Las acciones del Banco suelen estar ligadas con otros proyectos o iniciativas, entre ellos estudios de pobreza, asistencia técnica no financiera (costeada con recursos básicos para conocimientos o, en la mayorÃa de los casos, con fondos fiduciarios) o, como en el caso de Yucatán, por medio de un sistema de honorarios por servicios.
En la actualidad, hay 15 operaciones aprobadas con fondos fiduciarios por un total de US$4 millones. La mitad de éstas tienen alcance regional y el resto, son especÃficas para un determinado paÃs. Además, el BIRF asigna una buena cantidad de tiempo de su personal a formar capacidad estadÃstica como subproducto de sus actividades analÃticas y de asesorÃa realizadas en asociación con contrapartes de los Gobiernos.
Resultados
El trabajo estadÃstico del BIRF ha sido fundamental para la serie de mejoras en la medición de la pobreza y en la calidad general de los datos de esta región. Por lo menos 20 paÃses pueden ahora calcular correctamente los diversos aspectos que inciden en la pobreza gracias a la colaboración con el Banco. Además, el apoyo del BIRF ha ayudado a conseguir los siguientes resultados:
- 14 paÃses elaboraron o están trabajando en una Estrategia Nacional para el Desarrollo EstadÃstico (NSDS, por sus siglas en inglés); un gobierno estatal de México elaboró su propia estrategia.
- Seis naciones centroamericanas mejoraron sus encuestas por hogares sobre niveles de vida.
- Más de 100 conjuntos de datos fueron documentados en el marco del Programa Acelerado de Datos (PAD) y serán descargados en el catálogo del Archivo Regional de Datos para quedar a disposición del público en 2010.
- Cuatro paÃses de la región usaron mapas de la pobreza creados por oficinas nacionales de estadÃsticas como herramienta para focalizar programas sociales
- Más de 450 encuestas por hogares forman parte de la base de datos de América Latina y el Caribe (ALC)
- La base de datos socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC, por sus siglas en inglés), iniciativa conjunta del BIRF y la Universidad Nacional de La Plata de Argentina, incorporó 210 encuestas de hogares armonizadas.
Hacia el futuro
En los años venideros, el EDE seguirá apoyando a los paÃses solicitantes en las mismas tres áreas con el objetivo de fortalecer su capacidad estadÃstica en las tareas de seguimiento y evaluación. La reciente crisis económica subrayó la necesidad de disponer con mayor frecuencia y rapidez de información procesada sobre las condiciones socioeconómicas de las familias a fin de diseñar programas adecuados en casos de crisis. Nicaragua y Guatemala están examinando alternativas para la creación de encuestas anuales más breves y ágiles que combinen datos sobre hogares y empleo. De manera similar, en 2010 la SEDLAC se concentrará en ampliar la cobertura para entregar datos armonizados de encuestas sobre el mercado laboral, las que suelen realizarse con más frecuencia que aquellas domiciliarias. Por último, el BIRF (con asistencia del Fondo Fiduciario de España y otros donantes) está en la primera etapa de preparación del proyecto “Escuchar a ALC†(L2L).
Esta iniciativa, que recién se está implementando, utilizará teléfonos móviles para realizar encuestas autoadministradas a fin de recoger grupos de datos en tiempo real sobre acontecimientos vitales. Al recopilar información de esta forma y omitir las etapas de entrada o ingreso (por ejemplo el traspaso de encuestas en papel a bases de datos computacionales), se espera que el L2L pueda mantener a las autoridades al tanto de los indicadores actuales y asà ayudar a mejorar la celeridad y efectividad de sus reacciones ante las diversas tendencias. Además, este instrumento permitirá evaluar el impacto de las iniciativas en tiempo real, asà como observar qué hacen las familias para superar las crisis en áreas como migración, asistencia escolar, patrones de empleo y nutrición.Â





