DesafÃo
En última instancia, estabilizar las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero en niveles aceptables y manejar los impactos climáticos residuales requerirá un flujo de fondos adecuado, predecible y sostenible hacia las naciones en desarrollo, además de polÃticas y medidas en todas las economÃas desarrolladas y de ingreso mediano. La frágil recuperación de la reciente crisis financiera plantea el doble reto de apoyar una reactivación económica sólida a mediano plazo y garantizar la sostenibilidad de largo aliento del crecimiento económico y la prosperidad a través de vÃas que impliquen menos emisiones y resistan mejor los embates del clima.
Estrategia
El Grupo del Banco Mundial expandió su apoyo a las inversiones en este sector, combinando y multiplicando el potencial de una serie de instrumentos de financiamiento, movilizando y facilitando el acceso a nuevos recursos adicionales, presentando productos financieros “básicos†con recursos especializados en el clima, liderando y ampliando el alcance de los mercados del carbono, y complementando la financiación con asistencia técnica y asesorÃa en materia de polÃticas. Otras medidas incluyen:
- Acceso a financiamiento adicional para combatir el clima, inclusive para acelerar el despliegue de nuevas tecnologÃas.
- Fortalecimiento de las bases de conocimientos y capacidades.
- Facilitación de acciones e interacciones globales entre todos los paÃses.
Resultados
La crisis financiera aumentó considerablemente el apoyo que entrega el Grupo del Banco Mundial particularmente en los préstamos del BIRF (US$32.900 millones hacia 126 nuevas operaciones en 42 paÃses, sólo en 2009)- y subrayó el potencial de la entidad de movilizar y multiplicar recursos para combatir el cambio climático, incrementar la eficiencia y utilizar sus instrumentos de manera innovadora con el fin de alcanzar diversos objetivos estratégicos.
- Más del 74% del total de las Estrategias de ayuda o Alianzas estratégicas con los paÃses durante el ejercicio de 2009 abordaron substancialmente temas relacionados con el clima.
- Se realizaron estudios nacionales sobre crecimiento con bajos niveles de emisiones de carbono en siete paÃses miembros –Brasil, China, India, Indonesia, México, Polonia y Sudáfrica– en estrecha colaboración con los respectivos Gobiernos, organismos y actores locales.
- Sólo en la región de América Latina y el Caribe se han ejecutado aproximadamente 180 actividades cuyos beneficios en las áreas de adaptación y mitigación superan los US$7.000 millones.
- En el ejercicio de 2009, los compromisos con sectores sensibles al cambio climático, como agricultura, protección contra inundaciones, suministro de agua y salud, alcanzaron los US$9.300 millones: más del triple de los US$3.000 millones anuales en promedio invertidos en esos ámbitos durante los tres ejercicios anteriores.
- Los US$1.300 millones destinados en 2009 a nuevas energÃas renovables (ER) y eficiencia energética (EE) –más del doble de la inversión en 2008- marcaron un récord histórico.
- A fines del ejercicio de 2009, 10 fondos de carbono gestionados por el Banco Mundial habÃan adquirido reducciones de emisiones en paÃses clientes de un total de 208 proyectos, por un valor en activos de carbono estimado en US$2.500 millones. Estas naciones representan el 83% o US$2.090 millones de esta cartera.
- Lanzados en tiempo récord, durante el ejercicio de 2009 los Fondos de Inversión en el Clima (FIC) movilizaron más de US$6.000 millones hacia inversiones para estos fines en paÃses en desarrollo.
- El Fondo para una TecnologÃa Limpia (FTL) aprobó nueve planes de inversión en naciones miembros con una cartera total de US$3.250 millones destinada a movilizar más de US$30.600 millones en inversiones para fines de mitigación, cifra que incluye US$4.300 millones en financiamiento compartido con fondos del Banco.
- El Grupo del Banco participa activamente con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el sector privado en promover y facilitar el acceso y uso generalizado de nuevas tecnologÃas (por ejemplo, energÃa solar concentrada y “redes digitales inteligentes†[smart grids]; energÃa fotovoltaica, y eficiencia energética en China, India, México, Marruecos y Rusia, entre otros).
Hacia el futuro
El gran interés de los paÃses clientes en el cambio climático, tal como se refleja en las nuevas Estrategias de asociación, ha aumentado considerablemente la demanda de polÃticas, conocimientos y apoyo financiero en los ámbitos de crecimiento con bajas emisiones y fortalecimiento de la resistencia frente al clima. Las naciones también requieren más ayuda en la identificación y facilitación de acceso a tecnologÃas e información en estos dos ámbitos y en la pesquisa y distribución de riesgos relacionados con la comercialización de nuevas técnicas para reducir las emisiones y con el mejoramiento de la capacidad para superar fenómenos climáticos extremos.




