La crisis financiera de Dubai todavÃa se está desarrollando pero la oferta de reestructuración de la deuda mundial de este paÃs ha contribuido a una mayor claridad acerca de las perspectivas de los Emiratos Ãrabes Unidos.
Se espera que el gran gasto fiscal en curso de Abu Dhabi ayude a la recuperación y respalde la “estrategia de centros de servicios†para la integración y el desarrollo económico.
Los paÃses en desarrollo exportadores de petróleo sintieron el impacto de la crisis y actualmente la recuperación, en gran medida por la vÃa del precio del petróleo, debido a la integración limitada de sus sectores bancarios en los mercados financieros mundiales y a la importancia del petróleo en sus exportaciones. Se espera que el crecimiento de los paÃses en desarrollo exportadores de petróleo aumente del 2,2% en 2009 al 4,2% en 2010.
La sostenibilidad de su recuperación depende de la evolución de la demanda mundial de petróleo y del precio del mismo.
No se espera en la actualidad una mayor presión al alza de precios del petróleo, debido a la gran capacidad de reserva y al poco o nulo crecimiento de la demanda en el G3. No se pueden descartar, sin embargo, picos temporarios en respuesta a crisis no previstas durante el curso de 2010–11.
Reconociendo su vulnerabilidad, la mayorÃa de los paÃses del grupo han puesto en marcha paquetes de estÃmulos, pero su capacidad de respuesta ha variado según su espacio fiscal, las reservas acumuladas y el acceso al financiamiento externo.Â
Se espera un crecimiento del flujo de remesas del 1,3% en 2010, aunque este ritmo es mucho más lento que el que se observó durante los años anteriores a la crisis.
El estándar de vida de la región se estancó debido a que el aumento de los ingresos no ha sido suficiente en relación al crecimiento poblacional.
Altas tasas de desempleo, especialmente entre los jóvenes, baja participación en la fuerza de trabajo, en particular de las mujeres y la informalidad se han traducido en una de las tasas más bajas de empleo formal del mundo.
Las tasas de inversiones privadas no aumentaron en la mayorÃa de los paÃses de la región de manera proporcional a la mayor orientación hacia los mercados y el sector privado.
Los principales obstáculos para el crecimiento a largo plazo son el acceso a la financiación, que es muy bajo en la región, las cuestiones de competitividad y el ambiente de negocios no competitivo que enfrentan las empresas en Oriente Medio y Norte de Ãfrica.
Los problemas clave del entorno empresarial en Oriente Medio y Norte de Ãfrica incluyen la incertidumbre en las regulaciones y polÃticas y la implementación discrecional de las reformas que impiden la participación uniforme de todas las empresas y alientan el ejercicio del acceso privilegiado. Estos problemas, junto con las barreras para la entrada y salida, han creado un ambiente de estancamiento. Ocuparse de estas cuestiones demandará la aplicación de normas y reglamentos en forma coherente y sin discriminación entre las empresas y la introducción de reformas que promuevan el dinamismo de los negocios, la inversión privada y la innovación.