Henry respondió de la misma manera que muchos otros miembros de la diáspora haitiana de más de 1 millón de personas: aumentó el dinero que enviaba a sus parientes en esa nación caribeña.
Se espera que las remesas aumenten un 20% en 2010 en un paÃs donde normalmente representan más de la cuarta parte y tal vez hasta la mitad del ingreso nacional, dice Dilip Ratha, economista y experto en el tema del Banco Mundial.
Ratha y otras personas de la comunidad internacional se preguntan ahora cuál será la dimensión del rol que continuará jugando en la recuperación de Haità la extensa y relativamente rica diáspora de ese paÃs en Estados Unidos, Canadá, Francia y otras naciones.
Se espera un aumento de US$360 millones
El aumento del 20% en las remesas que se espera para 2010 supondrá un monto adicional de US$360 millones sobre los niveles normales, según las Perspectivas sobre flujos de remesas 2010-11 (pdf) i del Banco Mundial. La diáspora envió oficialmente remesas por un valor de US$1.400 millones a Haità en 2008 y extraoficialmente esa cifra podrÃa llegar a unos US$2.000 millones.
Gran parte del incremento de este año provendrá probablemente de unos 200.000 trabajadores indocumentados que recibieron un estatus de protección temporal para vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos durante 18 meses, dice el informe.
Los flujos adicionales a Haità podrÃan exceder los US$1.000 millones durante tres años si la situación de protección temporal se extendiera por 18 meses más, añade el documento.
“La ayuda económica en forma de remesas de familiares es siempre la primera que llega en situaciones de emergenciaâ€, dice Ratha.
“Cuando los sistemas y la infraestructura están completamente destruidos y las instituciones no funcionan debido al terremoto, es cuando se necesita socorro rápido y de impacto a nivel individual. Esto es lo que hacen las remesasâ€.
La asistencia de persona a persona ayuda a reconstruir vidas
Por ejemplo, la Dra. Magalie Emile, presidenta de la Junta Directiva de la Asociación de Profesionales de Haità en Estados Unidos, dice que se sintió inspirada para ayudar a un pequeño empresario cuando visitaba a familiares en Haità en marzo pasado.
“Esta es una de las opciones de la diáspora: llegar a los comerciantes y empresarios locales y prestarles apoyoâ€, explica Emile. “Ayudar a alguien a mantener un comercio puede ser algo tan fácil como comprar una computadora de US$200. Pero esto no se sabe si no se viaja a casaâ€.
Proponen bonos destinados a la diáspora
Poniendo la atención en este tipo de apoyo, Ratha –quien trabaja en el grupo de investigación del Banco- ha propuesto que Haità emita bonos de reconstrucción destinados a la diáspora i para aprovechar la riqueza de los haitianos en el exterior.
Los bonos destinados a la diáspora ya han sido utilizados en el pasado por Israel e India para recaudar más de US$35.000 millones en financiamiento para el desarrollo. Varios paÃses, entre ellos EtiopÃa, Nepal, Filipinas, Rwanda y Sri Lanka, están considerando (o han emitido) estos instrumentos para llenar los vacÃos de financiamiento.
“Creo que si probamos esto para Haità y funciona, se podrán integrar realmente los bonos destinados a la diáspora a cualquier futuro esfuerzo de reconstrucciónâ€.