GAFSP se creó en respuesta al llamamiento de los lÃderes del G-20 para que el Grupo del Banco Mundial trabaje con donantes interesados.
Canadá, Corea del Sur, España, Estados Unidos y la Fundación Bill y Melinda Gates, entre otros, aportaron recursos.
23 de junio de 2010 — En Rwanda, uno de los paÃses sin salida al mar más densamente poblados del planeta, los agricultores libran –literalmente– un combate cuesta arriba para sacar el mayor provecho del suelo.
La reversión de la baja productividad actual es una prioridad crÃtica y posible para el Gobierno de Rwanda, en especial debido a las favorables condiciones agroclimáticas de esta nación. El incremento en la productividad agrÃcola, garantizando a la vez la seguridad alimentaria de la población, es un objetivo clave de la Estrategia de Desarrollo Económico y Reducción de la Pobreza de este paÃs.
La agricultura es el eje de su economÃa: representa alrededor del 39% del producto interno bruto (PIB) y el 90% de las necesidades alimentarias del paÃs.¬ Asimismo, genera un 63% de los ingresos totales por exportaciones. Las tasas de crecimiento, que se estiman constantes en un 8% o más, permitirán que Rwanda alcance el primer objetivo de desarrollo del milenio (ODM) de reducir la extrema pobreza a la mitad para 2015.
Canadá, Corea del Sur, España, Estados Unidos y la Fundación Bill y Melinda Gates asumieron el compromiso de aportar casi US$900 millones al fondo mundial. Hasta la fecha, el dinero recibido asciende a US$254 millones, que representa el 30% de la cantidad prometida por los cinco donantes fundadores anteriormente mencionados. Otros paÃses que se beneficiarán de la primera ronda de financiamiento son Bangladesh, HaitÃ, Sierra Leona y Togo.
El presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, describió la selección de los primeros cinco beneficiarios como “un primer paso importante para alcanzar la seguridad alimentaria, dándoles a los pobres la oportunidad de cultivar suficientes alimentos para garantizar que sus familias no pasen hambreâ€.
Ngozi Okonjo-Iweala, directora gerente del Banco, afirma que las donaciones son bienvenidas porque las últimas investigaciones realizadas por esta institución demuestran que la volatilidad en los precios de los alimentos es una preocupación creciente. En los últimos meses, los costos internos de los alimentos aumentaron de manera abrupta en Asia meridional y partes de Ãfrica al sur del Sahara, a pesar de la caÃda de los precios mundiales de granos en 2009.
Haità (US$35 millones): El fondo aumentará la productividad de los pequeños agricultores, en especial de las mujeres, mejorando el acceso a las semillas, los fertilizantes y la tecnologÃa.
Rwanda (US$50 millones): Las inversiones del GAFSP transformarán la agricultura de las laderas de las colinas, reduciendo la erosión e impulsando la productividad de una manera sostenible para el medio ambiente.