| Untitled Document Personas de contacto: En la ciudad de Washington: Amy Stilwell, 202-458-4906, astilwell@worldbank.org Ciudad de Washington, 24 de junio de 2010. De acuerdo con el Banco Mundial, el Grupo de los Veinte (G-20) deberÃa esforzarse por promover un crecimiento amplio y a largo plazo, ya que esa es la forma más eficaz de ayudar a salir de la pobreza a decenas de millones de personas que viven en paÃses en desarrollo. Además, si estos paÃses crecieran más rápidamente, se podrÃa poner en marcha un ciclo virtual de demanda mundial más diversificada, sostenible y menos volátil. En un documento de antecedentes preparado para la cumbre del G-20 de este fin de semana, que se titula Recovery at the crossroads: Role and implications for developing countries (Recuperación en tiempos difÃciles: Función de los paÃses en desarrollo y consecuencias), el Banco Mundial calcula que una disminución de apenas medio punto porcentual en el crecimiento de los paÃses en desarrollo —posiblemente, debido al aumento de los costos de capital y la reducción de las inversiones a causa de la crisis— ocasionarÃa que otros 80 millones de personas cayeran en la pobreza en los próximos 10 años. Respaldar una estrategia a favor del crecimiento es fundamental para mejorar las perspectivas de los paÃses de ingreso bajo que dependen en gran medida de las exportaciones de productos básicos, las remesas, la inversión extranjera directa y la asistencia para el desarrollo. Al mismo tiempo, los paÃses en desarrollo ofrecen muchas posibilidades de inversiones de alto rendimiento que generarÃan empleos bien remunerados en el mundo desarrollado. Cada dólar gastado en bienes de inversión en los paÃses en desarrollo puede reportar un beneficio de 35 centavos en la demanda de bienes de capital producidos en paÃses de ingreso alto, precisamente el tipo de bienes de alto valor que generan empleos bien remunerados.“Con la promoción de múltiples polos de crecimiento en los paÃses en desarrollo se puede hacer una contribución importante para recuperar el equilibrio estructural del crecimiento mundial, que es tan necesario para su sostenibilidadâ€, señalan los autores del documento. Si bien se reconoce que la presión por lograr la consolidación fiscal va en aumento, existen otras cuestiones que deben tenerse en cuenta. “El mundo necesita un crecimiento sólido.Si no se logra este objetivo, el ajuste fiscal será más difÃcil de soportar y no se podrán aplicar las polÃticas.Lo que tenemos ante nosotros no es solo la continuación de la crisis financiera; es la primera parte del desafÃo del crecimiento sostenibleâ€. En el documento también se menciona que la crisis de las deudas soberanas de Europa, que comenzó en Grecia, hasta ese momento no habÃa influido más de lo normal en el acceso de los paÃses en desarrollo a los mercados de capital. No obstante, muchos paÃses en desarrollo pueden llegar a sufrir mayores tensiones financieras debido a la desaceleración del crecimiento de los paÃses de ingreso alto, las modestas entradas de capital y la limitada asistencia para el desarrollo. Los paÃses en desarrollo también corren el riesgo de quedar fuera de los mercados de capital debido a que los paÃses de ingreso alto han solicitado préstamos por un valor superior a los US$2,5 billones en 2009, más de siete veces el monto de los flujos netos de capital dirigidos a paÃses en desarrollo. Aunque los paÃses en desarrollo han conseguido importantes avances en los últimos años en lo que respecta a reducir la pobreza, en el documento se indica que existe temor de que se pierdan esos logros. La crisis económica mundial puede poner en peligro los esfuerzos por lograr los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) acordados internacionalmente para la fecha lÃmite de 2015. “Comienzan a verse pruebas de que la crisis se ha desacelerado y que podrÃa hacer retroceder los progresos logrados recientemente en relación con los ODM.Los resultados adversos podrÃan continuar durante mucho tiempo después de que se recupere la economÃa mundialâ€. En 2010, la crisis ya ha atrapado en la pobreza a otros 64 millones de personas de paÃses en desarrollo, que ahora viven con menos de US$1,25 al dÃa. En el contexto de los ODM, se han logrado menos progresos en la reducción de la mortalidad materna, especialmente en las regiones de Ãfrica al sur del Sahara y Asia meridional. “En este entorno, la comunidad del desarrollo debe cumplir su compromiso de proporcionar una asistencia internacional adecuada y oportunidades de inversión y comercioâ€, advierte el Banco. “Estos esfuerzos también constituyen una oportunidad para contribuir a un crecimiento más sólido, sostenible y equilibradoâ€. Los paÃses en desarrollo deberÃan dirigir sus esfuerzos a invertir en infraestructura, respaldar el crecimiento del sector privado, reducir los obstáculos en la agricultura y promover el gasto en cuestiones sociales mediante redes de protección social más fuertes y mejor orientadas. El aumento del financiamiento es solo una parte de la solución. También es importante incluir en el programa mejoras en materia de gestión de gobierno, regulación y recuperación de costos en los paÃses en desarrollo, e inversiones sostenidas en capital humano. Informe: Recovery at the Crossroads: Role and Implications for Developing Countries (pdf) Se pueden consultar otros documentos en la página web de la conferencia sobre crecimiento y desarrollo luego de la crisis. |