Banco Mundial lanza serie de diálogos sobre Ciudades Innovadoras para ayudar a alcaldes y responsables de formulación de polÃticas a compartir innovaciones que mejoren la vida urbana en todo el planeta.
Más de la mitad de la población mundial vive actualmente en urbes y se espera que esta cifra se incremente en unos 2.000 millones en los próximos 20 años.
Alcaldes y administradores de ciudades concuerdan que el liderazgo y el buen gobierno son clave para que estas sean funcionales y habitables.
“Nuestro rÃo de 220 hectáreas solÃa ser refugio de asentamientos ilegales, sus habitantes utilizaban esa zona como un cómodo basurero giganteâ€, recuerda.
El Gobierno estableció centros de productividad y capacitación para ganarse el sustento bajo el lema “dos empleos por familiaâ€, de modo de mejorar las habilidades de los ciudadanos. La ciudad, conocida por su manufactura de calzado, escaló recientemente en las cadenas mundiales de valor mediante el ofrecimiento de capacitación tecnológica a sus trabajadores y la apertura de centros de llamadas. De este modo, surgieron más de 15.000 nuevas empresas.
En la conferencia de apertura de la serie, alcaldes y administradores de ciudades como Ahmedabad en India, Dar es Salaam en TanzanÃa y Seattle en Estados Unidos describieron cómo dichas urbes lograron ser más competitivas y atractivas para las empresas y, en consecuencia, atraer a trabajadores mejor preparados.
Muchos de ellos enfatizaron que la urbanización ya no es más un sinónimo de problemas: puede ofrecer empleos, reducción de la pobreza y mejor calidad de vida.
A la inversa, la mayorÃa de la riqueza se crea en las ciudades, las que dan cuenta de alrededor del 70% del producto interno bruto (PIB) mundial. Ningún paÃs avanzado logró sus niveles de desarrollo prescindiendo de la urbanización.
El secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos, Shaun Donovan, indicó durante la conferencia que su paÃs está invirtiendo en crecimiento urbano, “volviendo a construir sus ciudades con más solidez e inteligenciaâ€. Afirmó que se deberÃa considerar a las áreas metropolitanas como “semilleros de innovación y laboratorios para el cambioâ€.
Invertir en los pobres que viven en las ciudades
Los participantes en la charla coincidieron en que una ciudad habitable, con una buena calidad de vida y servicios de primera lÃnea como transporte eficiente, educación y oportunidades laborales, atraerá tanto a las empresas como a la mano de obra calificada. Los negocios se ubicarán en las áreas urbanas donde los costos operativos sean bajos y puedan conectarse con los proveedores y los mercados internacionales.
Asimismo, las urbes tienen que generar clientes, incluidos los pobres. Inger Andersen, vicepresidenta del grupo de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial -señalando a los pobres que viven en zonas urbanas como una fuente potencial de innovación y creatividad-, destacó que la inversión en servicios básicos para estos habitantes y en viviendas para las personas de ingreso bajo puede rendir grandes dividendos y que existen enormes oportunidades para incentivar a los primeros a expresar su energÃa y capacidades emprendedoras.
Varios alcaldes afirmaron que el liderazgo con visión de futuro es clave para la administración exitosa de las ciudades; no obstante, para garantizar la continuidad y prestación predecible de servicios e infraestructura, dicho liderato debe transformarse en una administración profesional.
“Se pueden aprender ideas, pero el liderazgo es esencial para adaptarlas a un lugar en particularâ€, aseguró la alcaldesa Fernando, de Marikina. Este tema “es el núcleo de las reformas sociales y económicasâ€, coincidió Bruno Laporte, director de Conocimiento Temático y Aprendizaje del WBI. “No me refiero al liderazgo encarnado en una persona, sino a la idea de un liderazgo que tiene su base en diferentes sectores, como el gobierno, el sector privado o la sociedad civil. Si no se presta atención a este aspecto, no se logrará ningún tipo de reformasâ€.