La joven fue alguna vez una de las 50.000 personas que vivÃan en la extrema pobreza y a las que intenta ayudar la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano (INDH) puesta en marcha hace cinco años en Marruecos.
Desde 2005, la INDH ha financiado más de 20.000 subproyectos que benefician a más de 4,6 millones de personas en 264 barrios de las zonas urbanas y en 403 comunidades rurales.
“Ya hemos visto algunos importantes resultados en terrenoâ€, dice Mohamed Medouar, director del proyecto de respaldo de la INDH del Banco Mundial.
La pobreza en las zonas rurales se ha reducido del 36% en 2001 al 14% en 2007. Según un estudio de 2009, alrededor del 46% de los hogares informa que ha mejorado su forma de vida, un 62% de los mismos  (60% de mujeres y jóvenes) dice tener mayor acceso a la infraestructura, mientras que un 58% (51% de mujeres y 54% de jóvenes) declara un aumento en el acceso a servicios socioeconómicos.
Además de la adquisición de mayores conocimientos en materia de desarrollo humano, los resultados incluyen una mayor participación del público y de los gobiernos locales y provinciales y de organizaciones no gubernamentales (ONG), agrega Medouar.
Las comunidades y los individuos adquirieron además un renovado “valor y dignidad†y adoptaron una “visión más favorable del futuroâ€, dice Nadira El Guermai, coordinadora nacional de la INDH.
“Sólo necesitaban que alguien los ayudara a realizarlo y esto es una parte importante de la INDH. Esto permite que la persona diga ‘Soy alguien y soy capaz’â€.
Nueva estrategia para programas sociales
Antes de 2005, Marruecos gastaba el 55% de su presupuesto en programas sociales aunque ocupaba el puesto 124 entre 177 paÃses en el Ãndice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Aproximadamente el 40% de la población marroquà era considerada económicamente vulnerable, el 72,2% de las mujeres de zonas rurales no sabÃa leer, en contraposición con el 52,7% a nivel nacional y la mortalidad materna era 45 veces superior al promedio de Europa.
En mayo de 2005, el rey Mohammed VI anunció que el paÃs intentarÃa hacer frente a las condiciones socioeconómicas mediante una nueva estrategia basada en la demanda y en la comunidad tendiente a aliviar la pobreza y la exclusión social en las zonas rurales y urbanas.
El avance ha sido bueno y esta iniciativa recibe un impulso polÃtico realmente importante de parte del propio Rey, quien visita los proyectos casi todas las semanas y pide resultados
—Mohamed Medouar, director del proyecto de respaldo de la INDH del Banco Mundial.
“Existe realmente un alto grado de identificación y movilización de las partes interesadas en todos los niveles. Las decisiones se toman ahora de manera más participativaâ€, explica Medouar.
Todos los proyectos son auditados y los resultados se publican en el sitio web de la INDH, según El Guermai.
“Es la primera vez que se realiza una auditorÃa a los proyectos y que la información se hace públicaâ€, precisa. “Se trata de un nuevo tipo de gestión que asegura nuestra completa transparencia y coherenciaâ€.
“El avance ha sido bueno y esta iniciativa recibe un impulso polÃtico realmente importante de parte del propio Rey, quien visita los proyectos casi todas las semanas y pide resultadosâ€, dice Medouar.
“Creemos que es importante seguir respaldando la iniciativa para consolidar el enfoque participativo a fin de responder a las necesidades de los grupos pobres y vulnerablesâ€. “La INDH está destinada a quienes se encuentran en condiciones difÃciles y con necesidades especiales; se atacan las zonas pobres y precariasâ€, agrega El Guermai.
“Nuestra juventud son los adultos del futuro. Todos tienen derecho a estar bien y tener un empleo… y si podemos ayudar en las situaciones difÃciles, habremos vencidoâ€.