Banco Mundial publica el estudio global más amplio hasta la fecha sobre grandes compras de tierra.
Respeto de derechos de propiedad es crucial para inversiones legÃtimas y económicamente viables.
Informe recomienda a paÃses incluir polÃtica sobre tierras en estrategias generales de desarrollo.
8 de septiembre de 2010--El aumento del precio de alimentos y combustibles incentiva la compra de tierras en gran escala en todo el mundo. Por ello, la protección de los derechos de propiedad nacionales se torna más importante que nunca –tanto por parte de los gobiernos como de la comunidad internacional–, según un nuevo estudio del Banco Mundial.
La existencia de derechos fuertes y claros sobre la tierra permite a sus propietarios negociar directamente con los inversores, obteniendo precios más altos. Además, garantiza que las inversiones beneficien al público y a la economÃa local, señala el documento.
El estudio se efectuó debido a que algunos paÃses solicitaron ayuda al Banco para abordar las adquisiciones en gran escala, ya que la falta de datos sobre el tema ha provocado confusión y especulación. Los funcionarios de la institución dicen que si estas compras continúan, como ya está sucediendo, los gobiernos deberÃan proteger los intereses de sectores locales, tales como minifundistas y propietarios secundarios de tierras que dependen de ellas para subsistir. Esto se debe a que algunas medidas adoptadas como la mejora de la productividad de los minifundistas –combinadas con inversión en tecnologÃa, infraestructura y nuevos mercados-, serán fundamentales para la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza rural, especialmente en Ãfrica.
Por el contrario, en algunos paÃses, los tratos con inversores extranjeros han carecido de transparencia. En muchos paÃses de Ãfrica y en otros lugares donde no se registran ni se respetan los derechos de propiedad de la tierra, los detalles de las inversiones reciben un tratamiento confidencial y no se conserva la información, dice Deininger. O bien, se almacena en bases de datos incompatibles. Los grupos vulnerables y los propietarios secundarios de tierras resultan excluidos a menudo de las negociaciones.
Algunos paÃses africanos están intentando revertir anteriores compras de terreno. Mozambique, por ejemplo, busca recuperar algunos vendidos a inversores, ya que el Gobierno teme que la mitad de los mismos quede sin cultivar.
Se debe calcular las posibilidades del paÃs y su ventaja competitiva, luego los inversionistas pueden ayudar en el logro de los objetivosâ€, dice Deininger.
“Ellos conocen la tecnologÃa y otras cuestiones pero a menudo puede conseguirse una mejor oferta. Las inversiones serán sostenibles sólo si todos se beneficianâ€.
El informe se basa en el compromiso del Grupo del Banco Mundial de apoyar los esfuerzos de los paÃses clientes para mejorar la producción agrÃcola, luchar contra el hambre, impulsar los ingresos de los pobres y fomentar los servicios económicos y ambientales.