Desde mayo de 2008, el Programa para Hacer Frente a la Crisis Mundial de los Alimentos del Banco ha ayudado a 40 paÃses a sobrellevar el rápido aumento de precios.
Directores Ejecutivos de la institución extendieron recientemente la iniciativa hasta junio de 2011. El objetivo es acelerar el desembolso de US$760 millones.
La volatilidad de los precios de los alimentos sigue siendo preocupante. El costo del maÃz aumentó un 70% entre junio y comienzos de agosto del presente año. Â
20 de octubre de 2010— Hace dos años, cuando la crisis de los precios de los alimentos estaba en pleno auge, los agricultores de TanzanÃa enfrentaban otro problema real. Los costos de los fertilizantes habÃan subido dos veces más rápido que los de los alimentos.
Para estos granjeros –afectados por situaciones en los mercados mundiales de la energÃa que no podÃan controlar– esta abrupta alza significaba que sus cosechas disminuirÃan.
Estos son apenas dos ejemplos de resultados obtenidos gracias al mencionado programa, que fue creado para ayudar a los paÃses a sobrellevar el rápido aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial en 2008.
Debido a la mayor preocupación actual sobre este tema, el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial extendió (i) el plazo del programa hasta junio de 2011, una medida que allana el camino para procesar y otorgar por vÃa rápida unos US$760 millones a los paÃses necesitados. Según Ngozi Okonjo-Iweala, directora gerente del Banco Mundial, la razón para reactivar este fondo es simple: hay que estar “estar preparadosâ€. Okonjo-Iweala señala claramente que, en este momento, no se espera que estos precios alcancen los niveles de 2008.
“No obstante, la volatilidad de los precios de los alimentos sigue siendo un riesgo claveâ€, dice. “Creemos que […] continuará por un tiempo, de modo que la reactivación del programa de respuesta […] significa que estamos preparados para ayudar si nos lo pidenâ€.
Aunque los precios internacionales de los alimentos disminuyeron en relación con los máximos alcanzados en 2008, siguen siendo más altos que antes de la crisis de ese año. El costo del maÃz subió recientemente, aumentando un 70% entre junio y comienzos de agosto de este año. Actualmente, los precios son más bajos que el pico de agosto, pero se mantienen en niveles cercanos al 50% más alto que los de junio. Y esto sucede a pesar de las existencias de trigo relativamente elevadas.
Okonjo-Iweala dice que dado que el PRCMA tuvo un impacto obvio en el terreno, “tenÃa sentido†volver a activar el programa por si surge la necesidad de adoptar más medidas.
En todo el mundo, 5,9 millones de hogares dedicados a la explotación agrÃcola se beneficiaron de la atención que el PRCMA pone en esta actividad. El programa impulsó la producción en el corto plazo mediante el suministro de insumos como fertilizantes, semillas y herramientas agrÃcolas, y con la rehabilitación de proyectos de infraestructura en pequeña escala.
Los planes de protección social respaldados por el PRCMA alimentaron a los escolares, suministraron suplementos nutricionales a mujeres y niños y ofrecieron transferencias de efectivo y planes de alimentos o dinero por trabajo a personas gravemente afectadas por la volatilidad de los precios de los alimentos. La ayuda prevista por el PRCMA para los programas de protección social ya alcanzó a 5,6 millones de personas.