A pesar de los desafÃos, es uno de apenas cuatro paÃses de Ãfrica al sur del Sahara que va en camino de alcanzar el objetivo de desarrollo del milenio sobre el agua para 2015.
Accra, 3 de enero de 2011. En Accra, la bulliciosa capital de Ghana de casi 2 millones de habitantes, los dolores del crecimiento urbano son evidentes: calles atoradas por el tráfico, vecindarios desparramados y grifos de agua que a veces se secan.
Aunque el 90% de los residentes tiene acceso a agua potable, solo alrededor de un tercio la recibe en sus casas, e incluso dentro de ese grupo, muchos obtienen un suministro irregular.
“Es muy caro comprarla una vez al dÃaâ€, señala. “El flujo del agua a las casas es un gran desafÃo, incluso en Accraâ€.
En la capital, el abastecimiento simplemente no satisface la demanda. “Uno puede aún mejorar muchas cosas para tener una mejor distribuciónâ€, añade Ventura Bengoechea, un experto del Banco Mundial en agua y saneamiento. “Pero al final del dÃa, se necesita mayor cantidad para entregar agua las 24 horas del dÃa y los siete dÃas de la semana a todosâ€.
Proyectos en curso y recientemente cerrados apoyados por el Banco están en camino de entregar agua potable a 1,6 millones de personas; todos han utilizado el financiamiento en condiciones muy favorables de la AIF o donaciones.
El cuadro es menos esperanzador para el saneamiento en Ghana: el acceso ha aumentado de 7% a solo 13% en casi 20 años y es una de las tasas más bajas en Ãfrica, de acuerdo al Programa Conjunto de Monitoreo.
“La prioridad en el pasado ha sido el agua. El nuevo desafÃo es el saneamiento, el cual es incluso más importante en la medida que las personas se mueven de las zonas rurales a las ciudadesâ€, afirma Bengoechea, experto del Banco Mundial.
En las áreas rurales, generalmente hay espacio para construir las letrinas y otras instalaciones de saneamiento. Pero “a menudo este no es el caso en las zonas urbanas, y especialmente en los barrios marginalesâ€, agrega.
Debido a las restricciones de tierras, se han construido retretes comunitarios de alrededor de 20 cubÃculos en muchas zonas urbanas. Aunque ayudan a reducir el problema un poco, no son considerados saneamiento mejorado bajo las pautas de los ODM porque son compartidos por varias familias: una razón por la cual la calificación del saneamiento en Ghana es tan baja.
“En las áreas urbanas, uno podrÃa necesitar contar con alcantarillado en algunas zonas de alta densidad, que en Ghana es casi inexistente, y mejorar la operación y el mantenimiento de las plantas de tratamiento público, las instalaciones de los hogares y de los retretes comunitariosâ€, puntualiza Bengoechea.