DesafÃo
Mozambique tuvo que afrontar importantes desigualdades en el acceso a la educación superior debido a las condiciones socioeconómicas. Por ejemplo, la participación femenina en las instituciones de educación superior era solo del 25% antes de la implementación del proyecto. Además, el porcentaje de alumnos de las empobrecidas provincias del norte era solamente de 10% en 2000; 60% de los estudiantes provenÃan de Maputo o de las provincias del sur. Aunque la demanda creciente de educación superior trajo aparejada una expansión de las instituciones de este nivel, la misma siguió beneficiando a los grupos de ingresos más altos. Representaba un gran reto mejorar la participación de las niñas y las mujeres, sobre todo en el quintil socioeconómico inferior. Otra necesidad clave fue responder a la demanda del mercado laboral y los requisitos nacionales en materia de capacidades, además de usar más eficientemente los recursos disponibles.
Estrategia
Para abordar los objetivos mencionados, el proyecto respaldó varias intervenciones en términos del suministro y la demanda, como: i) mejorar la eficiencia operativa en el nivel institucional, ii) mejorar la calidad del contenido y la importancia de los cursos y iii) aumentar el número de graduados. Otras acciones en el nivel de la demanda (agregar recursos a un programa de becas), el respaldo a nuevos tipos de instituciones, la apertura a la diversificación del sector privado, la diversificación geográfica de las instituciones existentes (UEM y UP) y la introducción de la educación a distancia (la Red de Educación a Distancia de Mozambique) redujeron las desigualdades geográficas y de género en el acceso.
La rehabilitación y/o construcción de instituciones en el norte y centro del paÃs creó el espacio para la diversificación geográfica de los institutos de educación superior y disminuyó las restricciones en eficiencia de la demanda y el suministro, incluida la creación de fondos competitivos con acceso abierto para instituciones públicas y privadas.
Además, el proyecto apoyó el diseño y puesta en marcha del programa provincial de becas, que incluye el diseño manual y la creación de comisiones provinciales y apoyo para el personal. Las becas eran especÃficamente para alumnas y estudiantes de las provincias desfavorecidas del norte. Mientras duró el proyecto, 322 alumnos recibieron apoyo para estudiar en cursos de pregrado en universidades privadas y públicas, 226 alumnos ya se graduaron y 208 regresaron a sus provincias.
Resultados
- Una revisión del marco legal de la educación superior permitió la creación de cursos de licenciatura más cortos. El número de alumnos matriculados en instituciones de educación superior aumentó de 9.800 en 2000 a 63.000 en 2007 y casi 80.000 en 2010. El porcentaje de alumnas matriculadas en ese nivel educativo se incrementó de 25% antes de la implementación del proyecto, a 38% en 2008. El número de graduados ascendió de 800 en 2000 a 7.000 en 2010. Dos instituciones principales beneficiarias del proyecto contribuyeron con más del 80% de las mejoras. Además, la relación porcentual entre personal y alumnos en esas dos instituciones se redujo notablemente en un factor de 2% en la UP y en un 50% en la UEM, reduciendo los costos por alumno. También se graduaron más alumnas, aumentando el porcentaje de 30% en 2003 a 41% en 2008.
- Hubo un incremento sustancial de la proporción de alumnos de las provincias del norte en las principales universidades del sur. En la UP, el 20% de los estudiantes provenÃa de provincias del norte y el 28% era de provincias del centro en 2009, comparado con el promedio nacional de 10% de alumnos de las provincias del norte en 2000.
Contribución del Banco
A pedido del Gobierno de Mozambique, la contribución total de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) para el sector de 2002 a 2010 fue de US$75 millones a través de dos acuerdos de financiamiento. El primero entró en vigor en 2002 y proporcionó US$60 millones para el proyecto matriz y el segundo en 2007 con US$15 millones de financiamiento adicional.
Asociados
El proyecto no tuvo ningún respaldo directo de asociados cooperativos (AC) o del sector privado. No obstante, las actividades financiadas por el proyecto movilizaron a otros asociados a apoyar la educación superior y la ciencia y la tecnologÃa a nivel del sistema. Por ejemplo, los PaÃses Bajos contribuyeron a la creación de un marco nacional regulador, institucional y organizativo para el subsector de la educación superior. Otro ejemplo de movilización por parte del proyecto es que la evaluación positiva de dos fondos competitivos motivó a Finlandia y Suecia a iniciar programas de educación superior que son ahora los principales financistas en ciencia y tecnologÃa. El programa de becas del proyecto también movilizó a AC a establecer un instituto de becas del Gobierno para el cual canalizan fondos el mismo Gobierno de Mozambique, el Banco y los AC para apoyar a los alumnos que de otro modo no ingresarÃan en la educación superior. Además, el proyecto contribuyó a la formación de un mayor grupo de conferenciantes calificados y a la elaboración de programas conjuntos de investigación con instituciones de Portugal, Brasil y Sudáfrica.
Hacia el futuro
Tras la conclusión de este proyecto, un nuevo proyecto -Educación Superior en Ciencias y TecnologÃa (ESCT)- entró en vigor en noviembre de 2010. Este aumentará el número y elevará la calidad de los alumnos y graduados y fortalecerá la capacidad nacional para producir resultados de investigación de interés para los sectores económicos estratégicos del paÃs. El apoyo del proyecto al programa de becas provinciales allanó el camino para los esfuerzos más amplios en cuanto a equidad e influirá en el nuevo estado de los mecanismos de financiamiento que son respaldados por el proyecto de ESCT.
El programa de becas en el marco del proyecto alentó a otros donantes a empezar programas similares. La embajada sueca inició su apoyo en 2004 y la de los PaÃses Bajos en 2006. Además, el programa sentó las bases para la creación del Instituto para Becas (IBE), de propiedad del Gobierno de Mozambique, que se encuentra en ejecución y recibe apoyo del nuevo programa de ESCT. La introducción de los programas de licenciatura y cursos más cortos de estudio ha sido fundamental en la promoción de la eficiencia interna y externa. La reforma curricular también incluye el desarrollo e introducción de nuevos programas académicos en las áreas de alta demanda del mercado laboral, en particular, la administración pública y de empresas, la contabilidad, el turismo y la gestión hotelera. También apoyó la introducción de estudios de maestrÃa en determinadas áreas prioritarias como la agricultura.
Beneficiarios
Diolinda es una de las beneficiarias del programa de becas de educación superior que ayuda a los alumnos pobres desfavorecidos (que cumplen con las calificaciones para ingresar a la universidad) a acceder a este nivel educativo. Ella proviene de una zona rural en la provincia de Niassa, en el distrito de Ingauma en el norte de Mozambique, y está estudiando gestión pública en la Universidad Eduardo Mondlane. Sus padres están divorciados; la madre es ama de casa y el padre mecánico. Es la mayor de siete hermanos. Ella dijo: “Fue muy importante tener la oportunidad de obtener una beca. Mi madre nunca pensó que su hija podrÃa ir a la universidad porque somos muy pobres y no es fácil hacerlo. Cuando termine de estudiar me gustarÃa abrir mi propio negocio, tal vez una empresa. Quiero administrar una empresa. Me gustarÃa emplear a mi padre en mi empresaâ€.





