La Gran Barrera de Coral de Australia atrae 2 millones de visitantes anuales, generando US$2.800 millones para la economÃa.
Estados Unidos, Australia, Brasil, Indonesia y Estados insulares del PacÃfico y el Caribe se encuentran entre quienes solicitan que se pongan más entornos marinos bajo protección legal, proporcionando refugio para especies, hábitats y ecosistemas amenazados.
Hoy en dÃa, menos del 2% de los mares mundiales está bajo algún tipo de cuidado y muchas zonas protegidas existentes no son gestionadas con eficacia. En cambio, el 12% de la masa terrestre del planeta se encuentra bajo protección, por medio de parques nacionales o reservas.
Conservación Internacional (CI)  ha colaborado con asociados para crear santuarios que cubren una superficie combinada de 57 millones de hectáreas, aproximadamente el tamaño de Madagascar. Sebastián Troeng, vicepresidente de CI, dice que más Gobiernos e incluso actores del sector privado están considerando las zonas marinas protegidas como una inversión necesaria.
Para defender el 10%, la comunidad internacional debe acelerar el movimiento de protección del medio marino. CI ha encontrado que en algunas zonas protegidas, las toneladas de peces por kilómetro cuadrado pueden cuadruplicarse y más en cinco a 10 años. Sin embargo, las experiencias varÃan de un ecosistema a otro.
Con el enfoque en la lucha contra la pobreza, el Banco Mundial equilibra la protección de los hábitats marinos y los ecosistemas con la defensa de los medios de subsistencia. Por lo general, la protección del medio marino implica una combinación de regÃmenes destinados a preservar las fuentes de ingresos: las zonas de “No extracción†prohÃben cualquier actividad extractiva, aunque podrÃa aprobarse el turismo y la investigación cientÃfica; otras áreas gestionadas podrÃan permitir el turismo y la investigación marina, asà como la pesca de subsistencia. Más allá de estas áreas gestionadas puede haber zonas de amortiguamiento, donde se autorizará el uso comercial restringido, frecuentemente la pesca basada en el otorgamiento de derechos.
Gestión comunitaria de los arrecifes de coral en Indonesia
En el marco del Proyecto de Rehabilitación y Gestión de los Arrecifes de Coral (COREMAP) respaldado por el Banco Mundial en Indonesia, 358 aldeas costeras colaboran con el gobierno local en la gestión comunitaria de sus arrecifes de coral. Las comunidades tienen autoridad para establecer y vigilar las zonas de “No extracción†de la aldea y protegerlas con el apoyo de las oficinas de distrito. Estas áreas son consideradas “bancos de peces†que ayudan a reponer las poblaciones agotadas.
Los 9.000 kilómetros de costa de Brasil ─fundamentales para los 43 millones de habitantes costeros, junto con innumerables formas de vida marina─ se enfrentan a las amenazas del rápido crecimiento demográfico, la pesca y la exploración de petróleo y gas. Sin embargo, menos del 2% de la extensión marina y costera recae dentro de algún sistema de protección oficial.
— Marea Hatziolos, especialista superior en Mares y Costas del Banco Mundial
La Comisión Nacional sobre Biodiversidad de Brasil (CONABIO) ha establecido el objetivo nacional de poner finalmente bajo protección el 10% de las zonas marinas y costeras. Con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y otros donantes internacionales, el Fondo Brasileño para la Biodiversidad (FUNBIO) está planeando poner en marcha una red de zonas marinas y costeras protegidas, uniendo las áreas ya existentes con las nuevas zonas y poniendo al menos el 5% del área marina total de Brasil bajo alguna forma de defensa.