Diversidad de los países

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El Banco Mundial entrega servicios a un grupo muy heterogéneo de países miembros. Ante esta gran variedad, se ve obligado a armonizar constantemente su función, sus productos financieros y los servicios técnicos y financieros que presta con la capacidad y las necesidades en materia de desarrollo de grupos muy singulares de naciones. Al elaborar estrategias para los países, el Banco sigue adaptando la asistencia a las necesidades de todos ellos, al tiempo que da especial atención a las singulares necesidades de los países de ingreso bajo, de ingreso mediano y de los Estados pequeños y frágiles.

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Países de ingreso bajo | Países de ingreso mediano
Estados frágiles | Pequeños Estados

Países de ingreso bajo
Los países de ingreso bajo son las economías más pobres del mundo, que en 2007 tenían un ingreso nacional bruto (INB) per cápita inferior a US$905. Debido al nivel y la extensión de la pobreza que registran, los países de ingreso bajo reciben asistencia financiera en "condiciones concesionarias" del Banco Mundial a través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF). Esto significa que los créditos de la AIF no tienen cargos por intereses o éstos son muy bajos, y que el plazo de reembolso se extiende entre 35 y 40 años, incluido un período de gracia de 10 años. La AIF también otorga donaciones a países en riesgo de sobreendeudamiento.

La AIF respalda operaciones destinadas a fomentar el crecimiento generalizado, crear empleo y mejorar las condiciones de vida de las personas pobres. Los proyectos incluyen:

  • Inversión en infraestructura, agricultura y desarrollo rural.
  • Adopción de prácticas ambientales sostenibles.
  • Inversión en recursos humanos, educación y salud, sobre todo en la lucha contra el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis.
  • Desarrollo de la capacidad para prestar servicios básicos y asegurar la rendición de cuentas en la gestión de los recursos públicos.
  • Recuperación posterior a luchas civiles, conflictos armados y desastres naturales.
  • Promoción del comercio y la integración regional.

Países de ingreso mediano
Un tercio de las personas pobres de todo el mundo, entendiéndose por tales a quienes ganan menos de US$2 al día, vive en países de ingreso mediano. A diferencia de la pobreza generalizada que se observa en los países de ingreso bajo, en los de ingreso mediano la pobreza absoluta tiende a concentrarse en regiones o en grupos étnicos específicos. Por lo general, los países de ingreso mediano son solventes, tienen acceso a los mercados financieros y reciben financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), entidad que integra el Grupo del Banco Mundial. (Cuando los países de ingreso bajo, como India y Pakistán, también reciben financiamiento del BIRF, el Banco utiliza la denominación "financiamiento combinado").

Los países de ingreso mediano revisten una importancia cada vez mayor en cuanto al suministro de bienes públicos mundiales como la energía limpia, la integración comercial, la protección ambiental, la estabilidad financiera internacional y la lucha contra las enfermedades transmisibles. Muchos de estos países enfrentan restricciones a la hora de movilizar los fondos necesarios para invertir en infraestructura, salud, educación y la reforma de las políticas e instituciones esenciales para mejorar el clima para la inversión. Los países de ingreso mediano también son vulnerables a las crisis económicas, que pueden tener efectos considerables en la población pobre.

La búsqueda de estrategias eficaces para respaldar los objetivos de desarrollo de los países de ingreso mediano constituye una prioridad del programa de desarrollo mundial impulsado por el Banco.

Países frágiles y países afectados por conflictos
En los Estados frágiles vive un gran porcentaje de los pobres del mundo. Las políticas y las instituciones estatales son deficientes, y a menudo los países enfrentan riesgos de conflicto e inestabilidad política. Además, comparten una serie de indicadores económicos poco auspiciosos, que van desde niveles de PIB per cápita que suelen ser la mitad de los que se observan en otros países de ingreso bajo hasta tasas de mortalidad infantil que son el doble de elevadas. Las políticas e instituciones estatales deficientes menoscaban la capacidad del país para prestar servicios a los ciudadanos, controlar la corrupción y promover la adecuada participación y rendición de cuentas. Además, los Estados frágiles pueden generar —y, de hecho, generan— efectos negativos para los países vecinos, como la inestabilidad social y política provocada por el desplazamiento de refugiados.

Pequeños Estados
Los pequeños Estados no son fáciles de definir: algunos son muy ricos; otros, muy pobres. Algunos son islas o grupos de islas. Otros no tienen salida al mar. Todos tienen poblaciones de 1,5 millones de habitantes o menos. Los pequeños Estados son especialmente vulnerables a las circunstancias externas, como los desastres naturales. En muchos de ellos, la capacidad de los sectores público y privado es limitada. Otros están atravesando una transición económica incierta y difícil hacia un régimen de comercio mundial en continuo cambio.

Muchos pequeños Estados comparten varias características que determinan su vulnerabilidad y sus problemas de desarrollo: lejanía y aislamiento; apertura y vulnerabilidad a los mercados mundiales; vulnerabilidad ante las catástrofes y los cambios ambientales; limitada diversificación de lo que se produce y se exporta; niveles de pobreza ligeramente más elevados; capacidad institucional insuficiente; inestabilidad de los ingresos, y menor acceso al capital externo.




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