
Los países pobres y en desarrollo solicitan la experiencia técnica del Grupo del Banco Mundial tanto como su asistencia financiera. Esta institución es en parte un banco y en parte un repositorio de conocimientos y su posición le permite ofrecer soluciones técnicas e intelectuales para satisfacer las necesidades especiales de cada país. Un análisis profundo de los desafíos locales y la experiencia práctica obtenida en todo el mundo constituyen la base de los proyectos de desarrollo del Banco.
Por otra parte, no toda la asistencia técnica del Banco está vinculada con financiamiento. Algunos países la compran directamente. El Banco también es fuente de conocimiento gratuito sobre el desarrollo, puesto abiertamente a disposición del público en la forma de miles de informes, indicadores de desarrollo, boletines, conferencias y sitios web. En particular, la Vicepresidencia de Economía del Desarrollo del Banco proporciona datos y herramientas analíticas que ayudan a los países a tomar decisiones documentadas en materia de políticas e influyen en los programas de asistencia desde el nivel ministerial al local. El Instituto del Banco Mundial (WBI, por sus siglas en inglés) ayuda a los países a intercambiar y aplicar conocimientos para superar los desafíos del desarrollo, especialmente a nivel local. Dicho proceso, el fomento de la capacidad, es crucial para el desarrollo y su efectividad.
Es cada vez más frecuente que el Banco potencie su conocimiento sobre el desarrollo al trabajar con otros donantes en sus programas y alianzas mundiales destinados a forjar redes para abordar desafíos relacionados, entre ellos el VIH/SIDA y el impacto adverso del cambio climático. El Banco también acelera la integración del conocimiento y el aprendizaje en el trabajo de todo el Grupo, incluso en la Corporación Financiera Internacional, que elabora un informe de clasificación anual sobre la facilidad para hacer negocios en 178 países.