Klaus Rohland es, desde 2002, el director a cargo de las operaciones del Banco Mundial en Viet Nam. En marzo de 2007, asumirá como director a cargo de la Federación de Rusia. Antes de que se fuera de Hanoi, le pedimos que compartiera con nosotros sus opiniones sobre la transformación de Viet Nam.
Usted ha estado trabajando en Viet Nam desde 2002. ¿De qué modo ha cambiado el paÃs en los últimos años?
Viet Nam es sin lugar a dudas distinto de lo que era hace 10 años, porque se ha desarrollado con mucha rapidez y ciertamente ha logrado un desarrollo con inclusión. Ya todos ustedes conocen las cifras: el ingreso aumentó a más del doble. La pobreza disminuyó de más del 70% a menos del 20% de la población. Esto se refleja en el modo en que los vietnamitas miran hacia el futuro.
Todos los miembros del personal de nuestra oficina, gente de unos 35 años, cuentan que padecieron hambre en la década de 1980. Todos ellos saben lo que se siente levantarse por la mañana con hambre y preguntarse si tendrán suficiente comida ese dÃa. Sus hijos, en la actualidad, no conocen el hambre. Están bien alimentados. Tienen acceso a atención de la salud. Están bien educados, y todo eso da origen a un sentimiento de optimismo generalizado.
¿En qué forma colaboró el Banco con el gobierno para generar el cambio en Viet Nam?
Nuestro trabajo con el Gobierno de Viet Nam se centra en cuestiones sistémicas. Cuando se financian proyectos en un determinado paÃs, es muy importante mirar más allá del proyecto especÃfico y procurar lograr un cambio sistémico.
Tomemos el ejemplo de la educación. Desde luego, en un principio construimos escuelas. Y seguimos haciéndolo, puesto que el paÃs necesita más escuelas de las que tiene. Pero también nos hemos centrado en la capacitación docente. Hemos logrado la participación del gobierno en cuestiones como la elaboración de programas de estudios para niños desfavorecidos. ¿Las minorÃas étnicas deberÃan recibir primero una educación en su lengua materna y luego en vietnamita? Ésa es una pregunta con la que lidian muchos paÃses del mundo, y es un ámbito en el que podemos aportar nuestro conocimiento internacional respetando a la vez las condiciones locales. ¿Qué es lo que ha funcionado en otros paÃses? ¿Qué es lo que no ha dado resultado? Podemos ayudar a los vietnamitas a tomar una decisión basada en la experiencia internacional.
Hemos trabajado junto con el Ministerio de Educación y hemos observado un cambio de actitud. En lugar de ser un simple proveedor de educación, el Ministerio ahora elabora polÃticas educativas y hace hincapié en la calidad.
Lo mismo sucede en el sector de la salud o de vialidad. No sólo construimos caminos, sino que establecemos sistemas para su mantenimiento. Estas cuestiones sistémicas conforman el centro de nuestra labor en Viet Nam hoy en dÃa y lo seguirán siendo durante los próximos cinco años, hasta que el paÃs finalice su transición a una economÃa de mercado.
Viet Nam está avanzando hacia la categorÃa de paÃs de ingreso mediano. ¿Por qué es necesario que continúe la participación del Banco?
Sin lugar a dudas, Viet Nam ha logrado resultados notables. Y es probable que no haya en el mundo ningún otro paÃs que, en los últimos 15 años, haya avanzado tanto y tan rápido en materia de desarrollo. Pero Viet Nam también es consciente (y nosotros compartimos esa opinión) de que aún falta tomar las decisiones más difÃciles.
Los cambios de los últimos 10 años se relacionaron con la reforma agraria. Los agricultores recuperaron su tierra. Las reformas se relacionaron con el viraje hacia un modo de producción orientado a la exportación, y las exportaciones han impulsado considerablemente el crecimiento del paÃs. Viet Nam ha pasado de importar arroz para alimentar a su pueblo a ocupar el segundo lugar entre los exportadores de arroz del mundo.
De cara al futuro, vemos un paÃs que acaba de incorporarse en la Organización Mundial del Comercio. Vemos un paÃs que está por completar su transición a una economÃa de mercado. Y vemos un paÃs que necesita desesperadamente instituciones para una economÃa de mercado. El gran desafÃo de Viet Nam consistirá en crear esas instituciones. Â
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