
En los últimos 15 años, Armenia ha emergido del dominio soviético y de una grave crisis económica y energética, para transformarse en un “tigre caucásico”. A pesar de sus limitados recursos extractivos, el país ha registrado una tasa media de crecimiento anual del PIB de alrededor del 10% en los últimos 10 años. La tasa de pobreza de Armenia ha disminuido del 55% al inicio del período de transición a aproximadamente el 30% en la actualidad.

Entrevista con Vahram Nercissiantz, asesor económico jefe del Presidente de Armenia: “Durante los primeros años del período de transición, nos concentramos en reactivar la producción, estrategia que dictó la ventaja comparativa de Armenia. Al país le ha ido bastante bien en este aspecto, pero una vez que se comienza a producir, hay que distribuir equitativamente los frutos de esa producción". Siga leyendo