
En Burkina Faso, el 80% de la población vive en zonas rurales, el 51% de la población rural se encuentra por debajo del umbral de pobreza (frente al 16% de la población urbana) y los productores de cultivos alimenticios representan el 75% de la población rural pobre. El desarrollo rural no sólo reducirÃa la pobreza, sino que ofrecerÃa las máximas posibilidades de estimular el crecimiento mediante microproyectos agrÃcolas.

El gobierno ha emprendido un esfuerzo de descentralización a largo plazo que agrupa a las aldeas rurales en comunas autogobernadas -nivel de gobierno local representativo-, con capacidad para planificar y gestionar sus propios programas de desarrollo y movilizar los recursos necesarios mediante el aumento de los ingresos locales y transferencias fiscales gubernamentales. El proyecto de desarrollo rural de base comunitaria respaldado por la AIF procuró poner en marcha este esfuerzo ayudando al gobierno a crear nuevos municipios y ofreciendo financiamiento directo para inversiones impulsadas por la comunidad en infraestructura fÃsica y social. La AIF se propuso a llegar a 2.000 de las 8.000 aldeas de Burkina.

El proyecto ha llegado a más de 3.000 aldeas (un tercio más de lo previsto), situadas en 26 de las 45 provincias del paÃs. Las actividades productivas de desarrollo de la capacidad han dado lugar a planes realistas y de alta calidad de desarrollo local y a inversiones comunitarias con las que la población local está muy identificada.
Aspectos destacados:
- Se han establecido 302 comunas rurales y se han celebrado elecciones de funcionarios de ese nivel. La mitad de las aldeas de Burkina ha establecido comités de aldea y aumentado la capacidad local de planificación, ejecución y seguimiento.
- Se han ofrecido casi 5 millones de dÃas-persona de capacitación para el fomento de la capacidad local.
- Se han desembolsado US$39 millones para 12.000 microproyectos.
- Se han construido 1.700 pozos comunitarios, que ofrecen a casi medio millón de habitantes (450.000) la norma de 20 litros de agua potable por persona por dÃa.
- Se han establecido 600 centros de alfabetización para ayudar anualmente a 30.000 adultos a aprender a leer y escribir en sus idiomas locales.
- Se han completado centenares de proyectos de infraestructura social. La construcción de aulas y alojamientos para profesores y enfermeras permite a las aldeas atraer personal de calidad y crear escuelas y clÃnicas que funcionan en forma satisfactoria.
- Se ha hecho hincapié en las actividades de promoción y en los conocimientos técnicos para proteger el medio ambiente y mejorar la fertilidad de los suelos. Entre los microproyectos: 75.000 'estercoleros' que producen un promedio de aproximadamente 370.000 toneladas de fertilizantes orgánicos al año; 28.000 hectáreas de tierra protegida gracias a las medidas contra la erosión.
- Se ha ofrecido capacitación especializada para promover actividades generadoras de ingresos, como la agricultura de regadÃo en la estación seca, la piscicultura, la ganaderÃa en pequeña escala y la ordenación forestal.
- La Ley revisada sobre las comunidades locales, de 2004, estableció municipios rurales. Sus primeras elecciones municipales se celebraron en abril de 2006.

- US$66,7 millones entre 2000 y 2007.
- De ese total, US$39 millones se distribuyeron en inversiones de nivel comunitario.
- La AIF respaldó un esfuerzo participativo para formular la ley de descentralización de 2004, en que se establecen más de 300 organismos de gobierno local, las comunas rurales.
-La AIF continúa ofreciendo personal especializado de todo el mundo para aplicar un programa de desarrollo en gran escala impulsado por la comunidad asà como conocimientos técnicos para ayudar a Burkina a crear nuevas instituciones locales.

El gobierno, las comunidades, el Fondo Internacional de Desarrollo AgrÃcola (FIDA), los PaÃses Bajos y Dinamarca contribuyeron a hacer llegar el proyecto a más aldeas y ofrecieron cofinanciamiento para sufragar los costos totales del proyecto, que sumaron US$115 millones.

El gobierno respalda decididamente el desarrollo impulsado por la comunidad y quiere ampliar la cobertura dentro de las 26 provincias, y más allá, además de incrementar los recursos per cápita disponibles para respaldar proyectos de mayor escala y con el mayor impacto posible. A medida que la población adquiere más confianza, se propone proyectos más ambiciosos, y, en particular, las mujeres solicitan ayuda para una mayor diversidad de actividades generadoras de ingresos. La AIF financiará una segunda fase del proyecto que prestará apoyo fundamentalmente a las 300 comunas rurales para la preparación de planes de desarrollo.