
Aproximadamente 20 años de guerra (1974-94) dejaron la infraestructura de Mozambique destruida o relegada y dificultaron la prestación de servicios; por ejemplo, sólo un 30% de la población tenÃa acceso a agua potable. Las reformas de 1994 dieron origen a una nueva era, caracterizada por la introducción de la gestión del sector privado, tarifas que permitÃan la recuperación de los costos y una regulación adecuada.

La AIF respaldó la estrategia del propio gobierno de Mozambique, basada en un marco de gestión delegada. ConsistÃa en conformar una asociación entre los sectores público y privado en la que los activos son propiedad del gobierno y las operaciones están a cargo del sector privado. Un primer proyecto tuvo como objetivos respaldar el fortalecimiento de la capacidad, asegurar el suministro de agua para las zonas rurales, gestionar los recursos hÃdricos y preparar una nueva estrategia de abastecimiento de agua en las zonas urbanas. Esta estrategia, aplicada durante el perÃodo del segundo proyecto sobre los recursos hÃdricos, proporcionó respaldo a obras civiles de gran escala para sistemas de abastecimiento de agua en cinco ciudades (Maputo,la capital; Beira; Quelimane; Nampula; y Pemba).

Alrededor del 70% de la población urbana de Mozambique se ha beneficiado del mejoramiento del sistema de obtención del agua y de un suministro más confiable.
Aspectos destacados:
- Se produjeron reformas en el ministerio central —la Dirección Nacional de Agua—, tanto en el ámbito de la capacitación como en el del equipamiento, a fin de gestionar un servicio de abastecimiento de agua mayor y más eficiente.
- Se creó un Fondo de capital e inversión para el suministro de agua (FIPAG, por sus siglas en portugués) como la sociedad tenedora de activos en el sector del abastecimiento urbano a través de la cual se delegó la operación de los servicios de agua a concesionarios privados. Se creó también un organismo de regulación.
- El enfoque de Mozambique, de delegar la gestión al ámbito privado, ha atraÃdo más de US$350 millones al sector del abastecimiento de agua en zonas urbanas durante los últimos seis años.
- En las ciudades se realizaron amplias obras de rehabilitación. Pemba, Quelimane y Nampula ahora pueden decir que tienen abastecimiento de agua las 24 horas.
- Una de las claves del éxito ha sido la firme regulación económica de los intereses de los consumidores y los comerciantes, de lo que depende el equilibrio del sector. El FIPAG recupera el total de los costos y está en condiciones de prescindir de los subsidios del gobierno.
- Dada la magnitud de la producción de agua y el aumento de la eficiencia, es posible que 2,4 millones de personas más puedan acceder a agua potable de red en las cinco ciudades durante los próximos cinco años.

- La AIF proporcionó US$126 millones (incluidos US$15 millones complementarios) en forma de financiamiento entre 1998 y 2007 para la obtención de agua en zonas rurales y para el fortalecimiento de la capacidad.
- Otorgó su respaldo para forjar una asociación innovadora entre los sectores público y privado con el propósito de brindar un servicio urbano adecuado y eficiente, que incluye la creación de organismos regulatorios y de tenencia de activos.
- Puso en marcha un proyecto experimental, impulsado por la demanda, para el abastecimiento de agua y saneamiento en las zonas rurales, que dio por resultado la creación de 130 bocas de agua que beneficiaron a 62.000 personas y la facilitación de otros programas de donantes. El Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional y el Banco Africano de Desarrollo están aplicando el modelo en mayor escala en sus propios proyectos de abastecimiento de agua y saneamiento para zonas rurales.

Banco Africano de Desarrollo, Canadá, Fondo Nórdico de Desarrollo, PaÃses Bajos, Suecia y Suiza.

- Inicialmente, los proyectos respaldaban la formulación de una estrategia para el suministro de agua en zonas urbanas que abarcaba cinco ciudades. En 2004 se agregaron otras cuatro ciudades, que estaban a cargo de un nuevo operador privado; en 2007 se agregarán cuatro ciudades más.
- A medida que el sistema de abastecimiento de agua urbano deje de requerir financiamiento en condiciones concesionarias y pueda acceder a un espectro más amplio de fuentes de fondos, incluidos los préstamos en condiciones comerciales, habrá más financiamiento disponible para las pequeñas aldeas y las zonas rurales donde la brecha de financiamiento aún es un factor determinante o donde son necesarios los subsidios del gobierno.
Actualmente el Banco prepara un proyecto complementario que incluirá financiamiento de la AIF y del Fondo catalizador del crecimiento en Ãfrica a fin de extender la red para las cuatro ciudades y ampliar la posibilidad de aplicar el marco de gestión delegada a ciudades y aldeas más pequeñas. Se espera que esto movilice una gran cantidad de nuevos recursos provenientes de los donantes asociados.