
Cinco años después del final de un conflicto de 20 años y varios años de sequía, los afganos continúan figurando entre la población más pobre del mundo. No obstante, se han conseguido avances reales, y los próximos cinco años serán fundamentales para que el país pueda consolidar y prolongar esos progresos.
Desde abril de 2002, la AIF ha encauzado poco menos de US$1.300 millones para 33 proyectos de reconstrucción (desde la salud hasta los transportes; ver los perfiles de proyectos) en Afganistán, incluidas dos operaciones de apoyo presupuestario. El Banco Mundial administra también dos fondos fiduciarios: el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán y el Componente afgano del Fondo Japonés de Desarrollo Social.

Entrevista con Alastair McKechnie, Director del Banco Mundial a cargo de las operaciones en Afganistán: “Creo que la economía continuará creciendo a ritmo rápido, lo que a su vez dará lugar a considerables mejoras en las condiciones de vida.” Más información