
Tras 30 años de conflicto y desorden polÃtico, el sistema de educación de Afganistán quedó destruido. En 2001, después de la caÃda de los talibanes, se calculaba que la tasa neta de matrÃcula de los niños era del 43% y de apenas el 3% en el caso de las niñas. La situación era especialmente grave para las mujeres, quienes tenÃan prohibido asistir a la escuela o enseñar durante los cinco años que duró dicho régimen. Además, habÃa sólo unos 21.000 profesores (generalmente con poca educación) para una población en edad escolar de alrededor de 5 millones, o unos 240 alumnos por cada maestro con escasa capacitación. En 2001, la comunidad internacional respondió con el financiamiento de múltiples iniciativas a través de la AIF. Sin embargo, surgieron riesgos importantes debido a la inestable situación de seguridad, en especial en el sur del paÃs. Como consecuencia, volvieron a cerrarse muchas escuelas, revirtiéndose los avances logrados.

Reconociendo el hecho de que la educación desempeñarÃa un papel importante en la reconstrucción y desarrollo de Afganistán, la AIF puso en marcha desde 2001 una serie de programas educativos destinados a proveer acceso a educación de buena calidad a los estudiantes afganos de todos los niveles. Para ajustarse a la situación frágil y variable del paÃs, estas iniciativas apuntaron a objetivos amplios sustentados en los principios de participación, coordinación entre donantes y con organismos gubernamentales y atención especial en la educación femenina. EspecÃficamente, estos programas buscaron reconstruir el sector de la educación mediante:
- El aumento del acceso a oportunidades de educación en los sistemas formales y no formales para grupos subatendidos, en especial mujeres y niñas.
- El apoyo a la preparación de un marco normativo y la reforma de la administración de la educación en todos los niveles, en asociación con la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y el sector privado.
- La mejora de la calidad de la educación mediante la capacitación de maestros en ejercicio, el desarrollo de buenos programas y libros de estudio y el fomento de la supervisión de la calidad educativa por parte de la comunidad.
- La introducción de modernas tecnologÃas de la información para las comunicaciones en los ministerios y la enseñanza a distancia para la formación de capacidades entre los funcionarios públicos.

Desde 2001, los proyectos revitalizaron la educación general, técnica y vocacional y beneficiaron en particular a las niñas. La matrÃcula de los niños de ambos sexos en los grados 1 al 12 aumentó de 3,9 millones en 2004 a 6,2 millones en 2008. La matrÃcula de las niñas creció rápidamente de 839.000 a más de 2,2 millones y la de los varones de 2,6 millones a 3,9 millones, la matrÃcula más alta en la historia de Afganistán.
Aspectos destacados:
- Aumento de participación de la comunidad. Se crearon 5.796 comités de gestión escolar, que aportaron hasta el 20% del costo total en especies o dinero en efectivo a las actividades de infraestructura de las escuelas y a la calidad educativa.
- Capacitación de maestros en gran escala. Un total de 32.467 maestros participó en un curso de capacitación integral. Diversas ONG nacionales e internacionales fueron contratadas por el ministerio del ramo para entrenar a los maestros restantes (unos 160.000 maestros).
- Aumento de la matrÃcula terciaria. Después de años de conflicto, 18 instituciones públicas del nivel terciario pudieron abrir sus puertas gracias a donaciones en bloque. Las matrÃculas en el nivel terciario aumentaron de 23.000 en 2002 a prácticamente 40.000, incluidas 8.000 mujeres, en 2005. La cifra de inscripciones femeninas fue de 8.000, o el 22% de este total, después de casi cinco años de prohibición absoluta. Las facultades de nivel terciario aumentaron un 25% hasta totalizar 1.978.
- Construcción de nuevas escuelas. En las áreas subatendidas se rehabilitaron y/o construyeron 58 escuelas (principalmente para niñas).
- Capacitación técnica y vocacional. El proyecto puso en marcha el Programa Afgano de Desarrollo de Capacidades para promover la educación técnica y vocacional estándar a través de la creación del Marco de Capacitación Nacional. En la actualidad, cuenta con 2.700 matriculados en el Instituto Nacional de Gestión y Administración en Kabul, entidad vinculada con la iniciativa.
- Innovaciones en la prestación del servicio educativo. El proyecto contrató a diversas ONG para la prestación de servicios de educación y habilitación de la comunidad de cinco provincias.
- Avance de la reforma de gobierno. Se desarrolló el Plan Nacional Estratégico de Educación de cinco años de duración, que pone el énfasis en ocho programas de prioridad nacional. En la actualidad, el Gobierno está fomentando la gestión descentralizada de las escuelas en provincias, distritos y comunidades.
- Introducción de tecnologÃas de la información. Se desarrolló el primer sistema de información para la gestión educativa con el fin de ayudar al ministerio del área en la aplicación de polÃticas, seguimiento y evaluación.

Desde 2001, la AIF estuvo al frente del financiamiento tras el conflicto en Afganistán, ayudando a coordinar a los donantes y el apoyo de rápida implementación para programas nuevos en un Estado vulnerable, con la entrega de US$140 millones para cinco programas educativos complementarios.
Los tres primeros proyectos fueron relativamente pequeños y financiados por completo por la Asociación y sirvieron como experiencias piloto: Proyecto de Emergencia para la Rehabilitación y el Desarrollo de la Educación (2002-06, US$15 millones), Programa para Mejorar la Calidad de la Educación (2004-09, US$35 millones) y Programa de Fortalecimiento de la Educación Superior (2005-2010, US$40 millones). La AIF contribuyó con US$30 millones para el Segundo Programa para Mejorar la Calidad de la Educación (2008-2012), que tuvo un costo total de US$186,7 millones. Para el Proyecto Afgano de Desarrollo de Capacidades (2008-2013), la institución aportó US$20 millones del costo total del proyecto de US$36 millones.

El Segundo Programa para Mejorar la Calidad de la Educación contó con el patrocinio de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), por un monto de US$22 millones; y el Fondo de Reconstrucción de Afganistán, por un total de US$134,7 millones. El Proyecto Afgano de Desarrollo de Capacidades recibe aportes de USAID (US$6 millones), Noruega (US$6 millones) y el propio Gobierno de Afganistán.

El proyecto de seguimiento actual –el Segundo Programa para Mejorar la Calidad de la Educación-, cubre todo el sector de la educación desde el nivel primario al terciario. Su objetivo es ampliar las intervenciones sometidas a prueba en el Proyecto de Emergencia para la Educación. Además, el mecanismo de entrega de donaciones a las comunidades se amplió a las 34 provincias del paÃs. Queda el desafÃo de continuar comprometiendo a las personas mayores de la comunidad a abrir más escuelas cerradas en el sur y que las comunidades protejan a los estudiantes, los profesores y las escuelas.