
Como paÃs sin salida al mar, principalmente desértico y sujeto a sequÃas, Malà está obligado a manejar sus recursos hÃdricos de tal forma de otorgar los máximos beneficios a su población. El RÃo NÃger y las ricas planicies verdes que atraviesa son fundamentales para la economÃa de toda la nación y para el abastecimiento de alimentos de la población. Sin embargo, el organismo responsable de la gestión del riego, la Office du Niger, data de la época colonial y su funcionamiento no hacÃa más que aumentar los costos para los agricultores y reducir la producción de arroz y otros alimentos básicos.

Reestructurar la Office du Niger y reformar sus polÃticas de riego. Modernizar y rehabilitar los canales de riego. Mejorar el ingreso de los agricultores, liberalizar el mercado del arroz e impulsar reformas a la tenencia de la tierra.

La ampliación y mayor eficacia del sistema de riego mejoró el rendimiento y aumentó el ingreso de los agricultores de MalÃ. La producción de arroz aumentó más del doble al igual que otros cultivos como cebollas y tomates.
Aspectos destacados:
- En 2005, el crecimiento del PIB alcanzó 6,1% como resultado de lo cual entre 2005 y 2006 aumentó la producción de cereales y arroz (14%) y mejoraron las relaciones de intercambio.
- Mayores ingresos para 182.000 agricultores que recibieron los beneficios del programa.
- La producción de arroz aumentó de 98.000 a 271.000 toneladas.
- Se rehabilitaron y modernizaron 57 kilómetros de canales y desagües.
- El rendimiento por hectárea aumentó en 205% y la tasa de rentabilidad económica para los agricultores se elevó de 16% a 30%.
- Aumento de la producción de otros cultivos, por ejemplo las cebollas, que pasaron de un nivel insignificante a 71.000 toneladas y también la producción de tomates, patatas y maÃz.
- Aumento en la tasa de recaudación de las cuotas de agua, de 60% a 97%, las que quedan en las zonas donde se recaudan. Por lo menos el 50% usa para fines de mantenimiento y sólo entre 10% y 12% se envÃa a la Oficina central para objetivos generales.
- Mejoramiento de la capacidad crediticia de la Office du Niger, factor fundamental para miles de agricultores de MalÃ.
- El gobierno de Malà ganó experiencia y confianza para impulsar reformas institucionales clave.
- Fortalecimiento de la participación con la integración de agricultores en los comités de gestión y en la supervisión de los contratos.
- El proyecto transfirió la responsabilidad crediticia de la Office du Niger al Banco AgrÃcola Estatal y se estimuló la inversión privada en infraestructura agropecuaria. En un principio, el crédito se utilizó para comprar equipos, bueyes y fertilizante y las tasas de reembolso llegaron a más de 95%.
- La mayor transparencia en la gestión de la tierra aumentó la seguridad de los agricultores, aun en ausencia de tÃtulos de propiedad.

- El costo total del proyecto fue de US$240 millones, de los cuales la AIF contribuyó con US$48,8 millones.
- El Banco cumplió una función activa en cuanto a mantener la estrecha coordinación de los donantes y una sólida asociación con el gobierno. La capacidad de convocatoria de la AIF y el interés y apoyo estratégico hacia reformas normativas e institucionales fueron fundamentales para impulsar reformas que suscitaron algunas dificultades a corto plazo, por ejemplo el despido de personal de la Office du Niger, entidad que se estaba marginando de las actividades comerciales que el sector privado podÃa manejar con mayor eficacia.
- El apoyo técnico a lo largo de toda la reestructuración de la Office du Niger fue crucial para volver a situar a esta institución en una posición financieramente sostenible.

- Alemania, Francia y los PaÃses Bajos entregaron US$150 millones mientras que el gobierno y los beneficiarios aportaron US$44,3 millones.
- El éxito del proyecto instó a otros donantes a financiar proyectos relacionados. En conjunto, la inversión del Banco movilizó 250% más de inversión de otros donantes.

A fin de mantener las ganancias y asegurar su sostenibilidad, será necesario trabajar para: aumentar la recuperación de costos a fin de asegurar el mantenimiento de toda la infraestructura, contar con mecanismos que concentren la disponibilidad de financiamiento a largo plazo para posibles inversionistas privados en la zona de la Office du Niger, invertir en forma continua en caminos rurales para facilitar la adquisición y distribución de insumos y aplicar programas para fortalecer las organizaciones de agricultores, en particular su capacidad de obtener insumos a precios razonables y colaborar en estrategias de comercialización.