Tecnología aumenta la productividad agrícola en Nicaragua

Última actualización: junio de 2007
AIF en Nicaragua

La agricultura es un sector clave de Nicaragua. En los años noventa, el gobierno disminuyó drásticamente la intervención en el sector, pero la liberalización no estuvo acompañada de créditos ni de asistencia técnica para los agricultores. Pocos eran los hogares que tenían acceso a servicios y la mayoría de los productores agrícolas carecía de recursos para invertir en investigación o capacitación en tecnologías modernas. La investigación agrícola y las actividades de extensión perdieron importancia frente a las necesidades constantes del sector pues los nexos entre investigadores y agricultores se habían deteriorado decenio tras decenio. Debido a que aún a finales de los años noventa los recursos públicos eran limitados, había una necesidad evidente de focalizar los esfuerzos directamente hacia las prioridades de los productores, en particular agricultores a pequeña y mediana escala, quienes no tenían la capacidad de financiar investigaciones por cuenta propia, y de fortalecer los lazos entre investigación y capacitación agrícola.

El proyecto de tecnología agrícola buscaba abordar este problema a través de la creación de un sistema de innovación, conocimiento y tecnología agrícola eficaz y dirigido según la demanda. Principalmente, el objetivo del proyecto era ofrecer a hogares y comunidades rurales mayor acceso a innovaciones y servicios de gestión sostenible de los recursos naturales, forestales y agrícolas y estimular la productividad. El proyecto fue el principal instrumento de apoyo entregado por el gobierno a los pequeños y medianos agricultores y significó un aporte importante para conseguir los resultados que se señalan a continuación.

Durante el transcurso del proyecto, la productividad de los cultivos básicos (maíz, frijoles y arroz) aumentó, en promedio, 23%, el mayor incremento entre los países de América Central. Una encuesta realizada en algunas fincas representativas arrojó que el ingreso agrícola había aumentado entre 25% y 84%.

Aspectos destacados:
- La productividad del maíz aumentó en 37% y la productividad de los frijoles creció 63% entre 1999 y 2003.
- En la actualidad, Nicaragua satisface el 85% de la demanda interna de semillas certificadas de cereales básicos.
- Al finalizar el proyecto, la tercera parte de los pequeños y medianos agricultores mantenía contacto directo con servicios de extensión y entre 70% y 90% de ellos se mostraban satisfechos con la calidad de los servicios prestados (según lo indican las encuestas a los beneficiarios) y habían adoptado las tecnologías mejoradas recomendadas. Más de 68.000 productores obtuvieron los beneficios de los servicios financiados por el proyecto.
- Como parte de la evaluación del proyecto se realizó una encuesta a 200 agricultores. Todos los encuestados reconocieron aumentos en la productividad de al menos 60%; 55% de ellos señaló una baja en los costos de al menos 25%; y 45% mencionó aumentos de 20% en el precio de venta debido a la mejor calidad de los productos.
- Gracias a fondos de donaciones competitivos, más de 240 organismos nuevos (ONG, grupos de productores y otros) participaron en investigación y servicios agrícolas.
- El efecto a largo plazo más importante de este proyecto es el aumento en la seguridad de los alimentos, especialmente para los habitantes más pobres.
- Además, el proyecto tiene efectos medioambientales muy positivos, como lo señala un estudio solicitado por la FAO. En particular, una de las intervenciones que ayudó a reducir sustancialmente la agricultura con el método de roza y quema disminuyó en 80% la incidencia de incendios y promovió el manejo de pesticidas naturales y el uso de fertilizantes orgánicos que también sirvieron para reducir los costos de producción.

- El diseño del proyecto se basó en los conocimientos técnicos internacionales de la AIF en el sector de la agricultura y en la experiencia de otros países latinoamericanos (Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela, entre otros). Este proyecto es la continuación de un proyecto anterior de tecnología agrícola y gestión de tierras en Nicaragua y se basó en la valiosa experiencia del país.
- Como donante clave, la AIF pudo multiplicar el cofinanciamiento que provenía de donantes bilaterales y multilaterales a través de la creación de un marco de asistencia que pudiera contar con el apoyo de muchos donantes.
- El costo total del proyecto fue de US$41,8 millones, de los cuales la AIF entregó US$24,04 millones, el gobierno US$6,81 millones y las comunidades beneficiarias US$1,36 millones. El cofinanciamiento estuvo a cargo del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (US$1,81 millones) y los gobiernos de Suiza (US$2,31 millones) y Países Bajos (US$4,56 millones).

A pesar de los nuevos avances, el país sigue haciendo frente a muchos de los mismos desafíos que existían al inicio del proyecto, por lo que es necesario mantener y ampliar los logros alcanzados. Un segundo proyecto de tecnología agrícola (US$12 millones), en vigencia desde el 15 de septiembre de 2006, focalizará los escasos recursos de la AIF en multiplicar en forma eficaz la asistencia externa coherente para todo el sector rural. En particular, busca ampliar el acceso de hogares y comunidades rurales a innovaciones y servicios sostenibles para la gestión de los recursos naturales, forestales y agrícolas, con lo que se estimulará la productividad agrícola.

Proyecto de tecnología agrícola I (2000-05) y II (2005-10)
Documentos del proyecto III


Para mayor información, visite la página web del proyecto.



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