
En 1999, 23% de la población nicaragüense mayor de 10 años era analfabeta; en zonas rurales pobres, la tasa aumentaba a 51%. La cantidad de años de escolaridad alcanzaba un promedio nacional de 4,5 y cerca de la tercera parte de los niños no asistía a la escuela primaria. En 1993, el gobierno lanzó un programa de autonomía escolar que buscaba aumentar la eficiencia y la responsabilidad local.

La AIF comenzó a brindar su apoyo al programa del gobierno en 1995 a través del primer proyecto de educación básica (APRENDE), el cual logró mejorar la matrícula en los niveles preescolar y primario, pero sufrió un retroceso debido a la destrucción ocasionada por el Huracán Mitch en 1998. No obstante, la experiencia del primer proyecto de educación básica demostró la viabilidad del modelo de autonomía escolar (estudios de impacto mostraron que las escuelas autónomas tenían mejores indicadores de progreso escolar y menores tasas de repetición). El programa también confirmó que el nivel preescolar ejerce un fuerte impacto en el desempeño escolar posterior y puede ser una poderosa herramienta para superar las desventajas que enfrentan los pobres y los pueblos indígenas en materia de educación. El segundo proyecto de educación básica pudo aprovechar estas lecciones y aumentar la cobertura y la calidad de la educación preescolar y primaria. El proyecto se focalizó en cinco municipios pobres (Condega, Achuapa, El Sauce, Ciudad Darío y San Isidro) y puso especial interés en la región de la costa Atlántica, hogar de 98% de los habitantes indígenas.

El proyecto contribuyó a aumentar la matrícula en los niveles preescolar y primario, en particular en algunas comunidades pobres e indígenas.
Aspectos destacados:
- A nivel nacional, el porcentaje de alumnos que terminaron la escuela primaria en seis años aumentó de 27% en 1997 a 41% en 2003 y las niñas fueron las principales beneficiarias en los municipios seleccionados. Las tasas de deserción promedio disminuyeron de 11% a 6% en la escuela primaria; las escuelas autónomas lideran esta reducción con tasas de deserción que disminuyeron de 6,08% a 3,56% en los centros autónomos y de 13,81% a 10,17% en las escuelas normales.
- La educación preescolar no formal se amplió hasta llegar a los 100.000 niños entre 4 y 6 años de edad (57% del total de la matrícula preescolar) en 2004. La tasa de matrícula neta en el nivel preescolar aumentó de 23% en 1997 a 31% en 2004.
- La tasa de matrícula neta en los grados 1 a 6 se elevó de 76% en 1996 a 91,2% en 2005. En los cinco municipios seleccionados por el proyecto, la matrícula en los grados 4, 5 y 6 aumentó como resultado del programa de becas financiado por el proyecto, el que benefició a 8.000 niños.
- Un total de 8.328 niños en la región de la costa Atlántica, zona con altos niveles de pobreza y que concentra a la mayoría de los indígenas del país, obtuvieron acceso a educación preescolar y el material didáctico se tradujo a tres lenguas indígenas.
- El proyecto respaldó además la consolidación de un sistema nacional de pruebas de progreso escolar y un sistema mejorado de información sobre gestión, elementos que aportan información para medir la calidad y la eficiencia.

- El proyecto se basó en el trabajo analítico del Banco Mundial y en las lecciones aprendidas durante la implementación de una primera operación respaldada por la AIF, APRENDE I, donde se probaron en forma experimental algunos elementos fundamentales del diseño de este proyecto (por ejemplo, el mecanismo para asegurar el mantenimiento escolar).
- A su vez, la experiencia del proyecto se incorporó al Documento de estrategia de educación en América Central, que documenta las reformas realizadas en el sector y apoya las operaciones del Banco Mundial en la región.
- La AIF ayudó además a movilizar recursos de donantes hacia Nicaragua y un grupo de donantes locales acaba de aprobar un programa de trabajo en común para el sector de la educación. En este contexto, el país recibió una donación de US$7 millones del fondo catalítico de la Iniciativa Vía Rápida de Educación para Todos (IVR) y otros US$14 millones están en tramitación. Otros donantes, como la Unión Europea, Canadá y Dinamarca, han entregado apoyo presupuestario para el sector a través del programa común.
- El costo total del proyecto fue de US$60 millones, de los cuales la AIF entregó US$53 millones y el gobierno, US$7 millones.
- El actual proyecto de educación reúne a donantes y prestatarios para ayudar al gobierno de Nicaragua a implementar su política nacional de educación, lo que incluye los objetivos de Educación para Todos.

Debido a que la calidad de la educación en Nicaragua sigue siendo baja, la AIF continuará su labor en este sector centrándose particularmente en mejorar la calidad del aprendizaje. Los programas iniciados por el segundo proyecto de educación básica seguirán ampliando su cobertura y mejorarán la calidad a nivel preescolar y primario y fueron incluidos por el gobierno en el presupuesto para 2005, situación que apunta a una probable sostenibilidad. En septiembre de 2004, se aprobó un nuevo proyecto de educación (PASEN) respaldado por la AIF, que apoya el fortalecimiento del sistema de educación e incluye algunas actividades clave (principalmente educación preescolar, evaluación y sistema de información para la administración) bajo el alero de APRENDE.