
A principios de los años noventa, Nicaragua se habÃa convertido en uno de los paÃses más endeudados y con mayor inestabilidad económica del mundo. La mitad de la población vivÃa en condiciones de pobreza y de ella, una quinta parte en la pobreza extrema. En un plazo de cinco años hasta 2006, el paÃs registró un crecimiento económico constante que bordea el 4% anual, situación que disminuyó drásticamente la deuda externa como proporción del PIB. El origen de este vuelco se remonta a los primeros años del decenio de los noventa, cuando el gobierno comenzó a reinventar el paÃs en base a una economÃa de mercado.