
El ingreso per cápita de Nepal es de US$340, uno de los más bajos del mundo. Más del 30% de la población vive por debajo de la lÃnea de pobreza y sólo el 15% de los hogares rurales tiene acceso a electricidad . Por ese motivo, la mayorÃa de los nepalÃes usa leña u otra biomasa para satisfacer sus necesidades energéticas, con lo cual perjudica el medio ambiente y la salud humana. Conectar a la red eléctrica a aldeas dispersas ubicadas en terrenos de difÃcil acceso es extremadamente caro. También está más allá de la actual capacidad del gobierno, puesto que este sistema ya está sometido a enorme tensión. Los cortes de energÃa duran hasta 16 horas al dÃa durante la temporada de sequÃa.

La electrificación rural a través de microproyectos de hidroelectricidad es una alternativa viable en Nepal. El paÃs ha explotado sólo el 2% de su enorme potencial. Más aún, estos sistemas generan energÃa las 24 horas del dÃa desde fuentes muy cercanas al usuario final, sin necesidad de onerosas instalaciones de almacenamiento o lÃneas de transmisión. El Proyecto de Desarrollo de la EnergÃa en Nepal, financiado por la Asociación Internacional de Fomento (AIF) e iniciado en 2003, contiene un componente de hidroelectricidad a microescala para aldeas. Las comunidades crearon grupos funcionales de microenergÃa hidroeléctrica para ejecutar las obras y se hicieron responsables de supervisar a los contratistas. La iniciativa se basó en la estrategia nacional lanzada a través del Programa de Desarrollo de EnergÃa Rural en 1996, con el cual se amplió considerablemente el acceso a fuentes de energÃa renovable en estas zonas y se creó una base sólida para su aplicación a mayor escala.Â

La expansión continua de microsistemas de hidroelectricidad benefició a unas 40.000 familias en 40 de los 51 distritos objetivo con potencial para este tipo de generación. Estos sistemas gestionados por la comunidad impulsaron el desarrollo rural sostenible al crear empleos, proteger el medio ambiente y proveer de luz por primera vez a los hogares.
Aspectos destacados:
- Llevar una buena idea a una escala mayor. La iniciativa se basó en un esfuerzo experimental del gobierno que creció de cinco distritos en 1996 a 10 en 1998 y a 15 en 2000. Este proyecto financiado por la AIF amplió el impulso a 25 distritos en 2003 y a 40 en 2007. En junio de 2009, la Asociación aprobó fondos adicionales que duplicarán la cantidad de hogares rurales participantes en 2012.
- Activar pequeños negocios. Debido a que la electricidad se destinó principalmente a iluminación, el superávit de generación durante el dÃa pudo utilizarse para labores de aserrado, descascaramiento, molienda, carpinterÃa, hilado y riego con bombas, todo lo cual se tradujo en más ingresos a nivel local.
- Reducir la presión en el medio ambiente. El reemplazo de la quema de biomasa por microsistemas de hidroenergÃa desincentivó la deforestación y redujo las emisiones de carbono.
- Hogares más sanos. La energÃa limpia permite a las familias reemplazar el fuego a leña para cocinar e iluminar el interior de hogares tradicionales sin ventilación adecuada. Ello beneficia particularmente a los niños y a las mujeres.

La AIF apoyó el Programa de Electrificación con Microcentrales Hidroeléctricas en las Aldeas con donaciones de US$5,5 millones en 2003 y de US$3,8 millones en 2008. Estos montos cubrieron la mayor parte de los costos. El resto de los recursos provino de fondos de contrapartida en efectivo y mano de obra proporcionados por las comunidades participantes y por el Gobierno de Nepal. La Asociación apoya las gestiones para aplicar lo aprendido hasta la fecha a fin de ampliar los microsistemas de hidroelectricidad y mejorar la sostenibilidad.

Existen múltiples iniciativas de parte de donantes internacionales que han creado un entorno muy propicio. Desde 1996, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha hecho aportes enormes al desarrollo de microsistemas de hidroelectricidad en Nepal a través del Programa de Desarrollo de EnergÃa Rural. El Organismo de Desarrollo Internacional de Dinamarca también apoya la electrificación rural a través del desarrollo empresarial de microcentrales hidroeléctricas en el marco del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector EnergÃa. Por último, la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU. promueve inversiones privadas en hidroenergÃa, inclusive proyectos a microescala, y el Banco Asiático de Desarrollo está expandiendo este servicio básico en sectores rurales.

En junio de 2009, la AIF aprobó otros US$12 millones para ampliar la ejecución de los proyectos durante 2012. Con ello se beneficiará a unos 36.000 hogares más. La Asociación continuará apoyando estos sistemas a nivel rural, aplicando lo que ha aprendido para dirigir mejor los esfuerzos y mejorar la sostenibilidad.