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Carestía de los precios de los alimentos augura hambre a millones de africanos

El Banco Mundial insta a tomar medidas para luchar contra la epidemia de hambre
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12 de abril de 2008— La ola mundial de alzas en los precios de los alimentos está causando estragos en todo el mundo en desarrollo, donde miles de personas pobres han quedado atrapadas bajo la creciente amenaza del hambre, que se extiende desde Egipto a Camerún y hasta Zimbabwe.

Las cifras son brutales: en un mes, el precio del trigo exportado desde Estados Unidos subió de US$375 a US$425 por tonelada, mientras en Tailandia el precio del arroz aumentó de US$365 a US$475 por tonelada; ambos países son grandes exportadores de cereales. Según indica la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), de los 36 países al borde de una crisis alimentaria, 21 están en África.

Tal como indica el último informe “Rising Food Prices: Policy Options and World Bank Response” [Aumento del precio de los alimentos: alternativas en materia de políticas y respuesta del Banco Mundial], el alza en el precio mundial del trigo llegó a 181% durante el período de 36 meses que culminó en febrero de 2008, y el precio mundial de los alimentos en general aumentó en 83%.

En promedio, la población pobre gasta entre 50% y 75% de su ingreso en la compra de alimentos.

El alza de los precios de los alimentos pone en peligro la reducción de la pobreza“La grave crisis alimentaria que vemos en las economías más pobres del mundo afectan más duramente a la población pobre”, señaló Obiageli Katryn Ezekwesili, vicepresidenta del Banco Mundial en África. “Si bien el Banco Mundial está plenamente comprometido con hacer todo lo posible para mitigar esta crisis, revertir esta tendencia exige la acción concertada de los gobiernos y una amplia gama de actores asociados”.

El alza del precio de los alimentos ya ha ocasionado disturbios civiles en diversas capitales africanas, lo que ha puesto en alerta a ministerios de hacienda y finanzas y alimenta miedos sin precedentes a una catástrofe maltusiana.

Son varios los complejos factores en juego y sus efectos son más sombríos que los anunciados por Thomas R. Malthus, conocido economista británico del siglo XVIII que advirtió de los peligros de la explosión demográfica y la incapacidad de producir alimentos suficientes para la creciente cantidad de habitantes.

Carestía de los precios de los alimentos augura hambre a millones de africanosEl petróleo, cuyo precio asciende a más de US$105 por barril, es el factor que más influye en la economía agrícola ya que incrementa el precio a lo largo de toda la cadena de producción y distribución. De igual gravedad es la tendencia de la industria agrícola hacia la producción de biocombustibles, en la que se está utilizando maíz y caña para producir etanol así como plantas oleaginosas para producir biodiésel.

El Informe sobre desarrollo mundial de 2008, titulado “Agricultura para el desarrollo” ofrece un ejemplo que representa de manera convincente el debate en torno a la producción de alimentos como fuente de combustibles: se necesitan unos 240 kilogramos (528 libras) de maíz, cantidad suficiente para alimentar a una persona durante un año, para producir 100 litros (26 galones) de etanol, suficientes para llenar una vez el estanque de un vehículo todoterreno [SUV].

Datos básicos sobre alimentos:

- Un 75% de la población pobre del mundo vive en zonas rurales y unos 900 millones viven con menos de US$1 al día. La mayoría vive en África al sur del Sahara y en Asia meridional.

- La mayor parte de la población pobre del mundo depende directa o indirectamente de la agricultura como medio de subsistencia.

- En África, se espera que la demanda de alimentos llegue a US$100.000 millones en 2015, es decir, dos veces el nivel de 2000.

- África al sur del Sahara es la única región donde la producción de cultivos alimentarios ha disminuido y sus agricultores cosechan sólo una tercera parte de lo que obtienen sus pares en Asia.

- La mayoría de los agricultores de África al sur del Sahara son mujeres.

Además, sequías implacables han diezmado las cosechas en la mayoría de los países productores de trigo, desde Australia a Kazajstán, lo que ha obstaculizado la distribución y ha creado escasez. Por otra parte, muchos agricultores, agrónomos y patólogos se preocupan sobre dónde y cuándo aparecerá la próxima epidemia que pondrá en peligro la producción agrícola de los principales silos del mundo. La Fundación Bill y Melinda Gates acaba de anunciar la donación de US$25 millones a la Universidad de Cornell para combatir la roya negra, plaga que ataca mortalmente los cultivos de trigo.

Superar el desafío

Se espera que el precio de los cultivos alimentarios se mantenga alto en 2008 y 2009 para comenzar a disminuir desde entonces. Sin embargo, seguramente la mayoría se mantendrá por sobre los niveles de 2004 hasta el año 2015.

El Grupo del Banco Mundial está ayudando a los países a superar los desafíos del alza del precio de los alimentos por medio de las siguientes actividades:

  • El Banco ha instado a la comunidad internacional a suplir el déficit de US$500 millones que el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas necesita para atender emergencias alimentarias, gran parte de los cuales serán destinados a África al sur del Sahara. 
     
  • Dar prioridad a la agricultura. El Banco ha anunciado que duplicará en 2009 el financiamiento para agricultura: de US$450 millones a US$800 millones. 
     
  • Aumento del respaldo financiero para satisfacer necesidades de corto plazo (reestructurar proyectos en ejecución e incrementar el monto de nuevos préstamos y donaciones cuando sea necesario).
     
  • Expandir y mejorar el acceso a programas de protección social, como los de transferencias en efectivo, y a instrumentos de gestión de riesgos que protejan a la población más pobre. 
     
  • Aportar información al debate sobre biocombustibles 
     
  • Dar a conocer y divulgar el impacto negativo de políticas tales como la prohibición de exportar que crea alzas de precios en los países importadores, y el alza de los aranceles y subsidios en el mundo en desarrollo.

En adelante, el Banco Mundial fortalecerá la colaboración que mantiene con otros asociados tales como la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD, por sus siglas en inglés), su programa de fomento a la agricultura en África (CAADP, por sus siglas en inglés) y los cuatro pilares fundamentales de éste: Aumento del suministro de alimentos, del acceso a mercados y de superficies con manejo sostenible, como la iniciativa TerrAfrica i, y mejoramiento de la investigación agrícola para dar a conocer a los agricultores las nuevas tecnologías a su disposición.




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