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Yousssou N’Dour se une a altos funcionarios del Banco Mundial en un llamamiento en favor de medidas inmediatas para derrotar el paludismo

Los asociados internacionales celebran los avances en el control del paludismo en África y abogan por intensificar los esfuerzos para que esta enfermedad deje de ser uno de los principales problemas de la salud pública
Available in: Français, English
Press Release No:2004/286/AFR

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CIUDAD DE WASHINGTON, 24 de abril de 2008. El Banco Mundial y sus asociados en la lucha internacional contra el paludismo formulan un llamamiento en favor de una vigorosa ofensiva para que dicho mal deje de ser un problema fundamental de la salud pública y se pueda poner fin a las muertes causadas por esta antigua enfermedad. Esta semana, el Banco invitó a Youssou N'Dour, superestrella de la llamada “música del mundo”, a cantar ante embajadores africanos, integrantes de la Alianza Hacer Retroceder el Paludismo, funcionarios del Banco y otros distinguidos invitados. ¿El motivo? El día internacional contra el paludismo, una ocasión para centrar la atención en los desafíos y las oportunidades que representa el paludismo para quienes se ven afectados más directamente por la enfermedad y para aquéllos que pueden ayudar a hacer algo al respecto.

Desde su lugar en los primeros puestos de las listas musicales, Youssou realiza su contribución llevando su mensaje a todos: desde los jóvenes africanos que disfrutan de su música y tienen hermanos pequeños en situación de riesgo hasta los líderes mundiales que pueden destinar gran cantidad de recursos al problema. “El mundo ha iniciado una guerra contra el paludismo, una guerra que podemos ganar todos. Contamos con una magnífica alianza, llamada “Hacer Retroceder el Paludismo”. Aliados como el Banco Mundial, el Fondo mundial, los Estados Unidos y las Naciones Unidas están trabajando más. Y en el primer día internacional contra el paludismo, participan presidentes y hasta jugadores de básquet. Este nivel de atención a la enfermedad es precisamente lo que buscábamos cuando realizamos el concierto contra el paludismo Africa Live en 2005, pero sigue siendo insuficiente. Los mosquitos no se fijan en las visas: es necesario contar con esfuerzos transfronterizos como el que se propone en la región del Zambezi. Con iniciativas como ésa, podemos eliminar el paludismo”, sostuvo Youssou.

El compromiso de África y de los actuales asociados se ubica en el nivel más alto de la historia. Youssou, el Banco Mundial y asociados de todo el mundo están instando a otros a unirse en esta lucha, una lucha que se puede ganar.

El paludismo es prevenible y tratable, pero aún muere un millón de personas o más cada año -en su mayoría, niños africanos- a causa de esta enfermedad.

“Sin embargo, la buena noticia es que son más los países africanos que muestran que es posible controlar el paludismo”, señala la vicepresidenta de la Oficina Regional de África del Banco Mundial, Obiageli Ezekwesili. “A pesar de las condiciones difíciles y del pesimismo inicial, países como Benin, Etiopía, Rwanda y Zambia están ampliando con éxito las medidas de control del paludismo mediante el suministro de mosquiteros y de medicamentos efectivos. Ciertamente, más países pueden seguir un camino similar si cuentan con el apoyo técnico y los recursos suficientes”.

Para que estos países tengan éxito, es fundamental que posean la capacidad de incrementar con rapidez los esfuerzos destinados a controlar el paludismo y sostenerlos el tiempo suficiente como para reducir drásticamente el número de personas y de mosquitos infectados con el parásito causante del paludismo. Dado el enorme interés que se registra actualmente en todo el mundo por esta enfermedad, éste es el momento adecuado para hacerlo, y una asociación eficaz es un elemento clave de la ecuación.

“La comunidad que lucha contra el paludismo está mejor ubicada que nunca. La Alianza Hacer Retroceder el Paludismo se esfuerza para generar un nivel de colaboración sin precedentes. Las personas que trabajan sobre el terreno y en el plano internacional están entusiasmadas con la perspectiva de poner fin a las muertes provocadas por esta enfermedad”, dijo Ray Chambers, enviado especial de las Naciones Unidas para la lucha contra el paludismo. “Sabemos qué hacer; sólo debemos lograr que se haga”. Contar con financiamiento adicional es esencial.

Desde la puesta en marcha en 2005 del Programa reforzado de lucha contra el paludismo en África, el Banco Mundial ha comprometido US$467 millones para la prevención y el tratamiento del paludismo en ese continente, con lo que se convirtió en una de las tres principales fuentes de financiamiento de la lucha contra esta enfermedad. Estos fondos han sido solicitados por los países africanos para la adquisición de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada, medicamentos eficaces y suministros para rociar las paredes de los hogares con insecticida. Incluyen también dinero destinado a fortalecer los sistemas de atención sanitaria a fin de que puedan enfrentar de modo más adecuado los casos de paludismo con riesgo de muerte, que consumen hasta el 40% de los recursos del sector de la salud pública en los países gravemente afectados.

Este financiamiento proviene de la Asociación Internacional de Fomento del Banco Mundial (AIF). La AIF constituye un mecanismo gracias al cual los países más pobres reciben donaciones o préstamos sin intereses de las naciones más ricas. Cada tres años, los países donantes se reúnen para decidir qué contribución realizará cada uno. Las promesas formuladas por dichos países en diciembre de 2007 implican que la AIF-15 (el decimoquinto período de reposición de los fondos) reunirá la cifra récord de US$41.000 millones.

Si bien parecería que con ese monto se podrían comprar mosquiteros, medicamentos e insecticidas en cantidad más que suficiente para poner freno al paludismo, los recursos de la AIF se emplean para respaldar una gran variedad de sectores relacionados con el desarrollo, tales como caminos, educación, agricultura, salud y muchos otros. Incluso dentro del rubro “simple” de la salud, entran en juego numerosos temas y enfermedades. Y son los países que piden el dinero prestado quienes deciden en qué gastarlo. El Banco ha logrado comprometer US$467 millones para el control del paludismo sólo porque 18 países africanos determinaron que esta enfermedad era lo suficientemente importante como para destinarle una parte significativa de los fondos que les otorga la AIF.

El Banco prevé que, de esta próxima ronda de financiamiento suministrada por la AIF, los países asignarán una proporción considerablemente mayor a la lucha contra el paludismo a fin de aprovechar el impulso que se observa en la actualidad respecto de la eliminación de la amenaza que representa esta enfermedad para la salud pública. Esto contribuiría en gran medida a suprimir el paludismo como uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico de África.

“Derrotar el paludismo es esencial para el desarrollo de África”, enfatizó la profesora Awa Marie Coll-Seck, directora ejecutiva de la Alianza Hacer Retroceder el Paludismo. “Además de dañar a las personas físicamente, el paludismo reduce la productividad. Cuando los adultos -o sus hijos- contraen la enfermedad, pierden días de trabajo, lo que significa que no pueden producir los alimentos, el dinero o los demás elementos que ellos y sus países necesitan”. Agregó que “A menos que se encare el tema del paludismo en África, pocos países de ese continente alcanzarán CINCO objetivos de desarrollo del milenio fundamentales: los referidos a salud infantil, salud materna, enfermedades infecciosas, educación primaria universal y erradicación de la pobreza. Se debe poner freno al paludismo, y ahora el mundo está en posición de lograr este objetivo”.

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El Banco Mundial es una fuente vital de asistencia financiera y técnica para los países en desarrollo de todo el mundo. Utiliza sus recursos financieros, su personal y su amplia experiencia para ayudar a los países a reducir la pobreza, aumentar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida. El impacto del paludismo se extiende mucho más allá del ámbito de la salud pública e impone una pesada carga sobre el desarrollo. Esto convierte a la enfermedad en un elemento central del programa de desarrollo del Banco. En 2005, el Banco Mundial puso en marcha el Programa reforzado de lucha contra el paludismo en África. Se trata de un programa de 10 años de duración diseñado para ayudar a las naciones africanas a alcanzar los objetivos fundamentales de control del paludismo y reducción de la mortalidad infantil y materna.

Para obtener más información sobre el Programa reforzado de lucha contra el paludismo en África del Banco Mundial, visite: www.worldbank.org/afr/malaria i

Para obtener más información sobre la Alianza Hacer Retroceder el Paludismo, visite: www.rbm.who.int i




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