A medida que la reconstrucción por el tsunami del Océano Índico llega a su fin, Aceh enfrenta nuevos desafíos al fomentar el desarrollo sostenible.
Una estrategia de reconstrucción dirigida por la comunidad puso a la gente de Aceh a la cabeza del proceso de reedificación.
A medida que se acerca el aniversario de la tragedia, muchos creen que el Fondo de Múltiples Donantes de US$700 millones para los esfuerzos de recuperación constituye un modelo exitoso.
18 de diciembre de 2008— Han pasado cuatro años desde que el devastador tsunami de 2004 azotó Indonesia y la provincia de Aceh es ahora un lugar diferente. Este desastre natural, que fue el peor en décadas, se llevó unas 167.000 vidas y destruyó escuelas, casas, templos, caminos y medios de sustento. Casi US$5.000 millones en casas, infraestructura y otros activos fueron dañados o perdidos por completo, equivaliendo aproximadamente al 80% de la actividad económica anual de Aceh.
Ahora que se acerca el cuarto aniversario de la tragedia, Aceh ha hecho progresos significativos hacia la recuperación e incluso ha mejorado la infraestructura que había antes del tsunami del 26 de diciembre. Muchas comunidades que sufrieron daños catastróficos han reconstruido sus casas y escuelas, repararon sus caminos y restituyeron la electricidad, el agua y los servicios sanitarios a sus edificios. Los fondos del Gobierno central, provenientes de un acuerdo de paz que resolvió el conflicto secesionista de la provincia, que ya llevaba 30 años, ayudan también al avance de la situación.
Una parte vital del progreso de recuperación es el Fondo de Múltiples Donantes (MDF, por sus siglas en inglés), gestionado por el Banco Mundial, el cual cuenta con contribuciones y orientación de otros 15 donantes internacionales asociados. El fondo, de US$700 millones, publicó esta semana un informe del progreso logrado en los cuatro años. Muchos lo consideran un modelo para el éxito. Esto se debe en gran parte al rol de liderazgo integral del Gobierno de Indonesia, y un enfoque único que consiste en involucrar a las comunidades afectadas en el proceso de recuperación.
"Creo que el mayor logro del MDF ha sido asociarse y acompañar al pueblo de Aceh y al Gobierno de Indonesia", dijo George Soraya, ingeniero municipal principal para el Banco Mundial en Yakarta. "La gente ahora tiene poder, no tiene miedo y está capacitada para [contribuir] al desarrollo de la provincia".
"Control sobre su destino"
Soraya, jefe del equipo de tareas del Programa para la pobreza urbana (UPP, por sus siglas in inglés) y del proyecto de viviendas MDF en Aceh, dijo que a través de una estrategia de desarrollo impulsado por la comunidad (CDD, por sus siglas en inglés), ellos pudieron colocar a la gente de Aceh a la cabeza del proceso de reconstrucción. Dijo que estaban "al frente de su destino".
Panorama de las casas en Lampu'uk, Aceh Besar. Fotografía tomada en diciembre de 2005 (derecha) Miles de casas fueron construidas desde el tsunami ocurrido en 2004 (izquierda) El maremoto causó casi US$5.000 millones en pérdidas de infraestructura y otros bienes.
"El proyecto de viviendas MDF brindó el máximo acompañamiento”, dijo, y agregó que se estableció un nivel de confianza entre el gobierno y la comunidad nunca antes visto". Miles de casas se han construido como resultado de la estrategia de planeamiento municipal impulsada por la comunidad.
El trabajo directo con las víctimas del desastre fue el eje principal de la labor de Soraya durante la fase inicial de reconstrucción de Aceh en febrero del 2005. Durante el proceso de favorecer la auto-recuperación de las comunas, Soraya pudo hacer muchos nuevos amigos. Dijo que fue especialmente gratificante ver a las comunidades "construyendo sus casas, asumiendo el control de su destino y respondiendo a la confianza depositada en ellos".
El director del Banco Mundial para Indonesia, Joachim von Amsberg, dijo que involucrar a las comunidades en el planeamiento e implementación del proceso de recuperación tiene sus ventajas. Reforzar y usar el capital social existente trae un valor añadido, ya que fortalece la capacidad local, mejora la gobernabilidad, asegura la propiedad y ayuda a superar los traumas psicológicos.
Vendrán nuevos desafíos
A medida que continúa la reconstrucción y se van completando los proyectos de MDF, van surgiendo nuevos desafíos. En este caso deberá tornarse la atención hacia el futuro de Aceh en el largo plazo, dijo von Amsberg. El fondo opera bajo la coordinación de su contraparte gubernamental, la Agencia para la Rehabilitación y Reconstrucción de Aceh (BRR). BRR se creó para coordinar la reconstrucción, y sus operaciones deberán finalizar en abril de 2009. "Ahora el gran desafío es la transición hacia el liderazgo del gobierno local", dijo von Amsberg.
Cerca de 150 kilómetros de carre- teras fueron reconstruídas por miembros de las comunidades locales.
Del mismo modo, gran parte de la economía del área ha estado dirigida en los últimos cuatro años por las gestiones de reconstrucción tras el tsunami y los terremotos. El Banco Mundial planea permanecer en Aceh después de la reconstrucción inmediata, a fin de ayudar a encontrar soluciones que permitan promover el desarrollo sostenible a largo plazo. Los programas deberán trabajar para crear medios de sustento, oportunidades económicas y un mejor clima para las inversiones, dijo von Amsberg.
"El desafío de desarrollar Aceh en el sentido de crear progreso económico y social, de crear puestos de trabajo e ingresos para la gran cantidad de gente que vive actualmente en la pobreza, es un reto enorme que aún persiste", dijo von Amsberg.
Recordar las pérdidas humanas
Con la considerable cantidad de dinero obtenida a través de MDF, y los esfuerzos de reconstrucción cuidadosamente planificados y coordinados, el lema para los involucrados se ha enfocado en que Aceh "se reconstruya mejor". Soraya cree que esto ya ha ocurrido.
"Pienso que Aceh no sólo se ha recuperado, sino que está mejor que antes del tsunami en cuanto a su desarrollo", dijo. "Ha recuperado por completo su infraestructura y otros servicios, que ahora están mejor que antes del tsunami".
A pesar de todos los avances, nada reemplazará jamás las pérdidas humanas de la tragedia. Cada año, el 26 de diciembre vuelve a ser un día de recuerdos sombríos en Aceh y en toda Indonesia. Pero Soraya nota que también hay una sensación de alivio, si se considera cuán lejos han llegado en tan corto período de tiempo.