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VIH y SIDA: Tailandia demuestra que se puede afrontar el gasto para sufragar el libre acceso a medicamentos salvadores de la vida, pero que la prevención sigue siendo fundamental

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TORONTO, 16 de agosto de 2006 – Un nuevo informe sobre la experiencia de Tailandia en la entrega gratuita de medicamentos antirretrovirales (ART) a personas que viven con SIDA sugiere que incluso los países en desarrollo de pocos recursos pueden distribuir a gran escala estos medicamentos salvadores, según señalan el Banco Mundial y el Ministerio de Salud Pública de Tailandia. Se calcula que aproximadamente 40 millones de personas viven con VIH en el mundo y ONUSIDA señala que entre 5 a 6 millones de éstas podrían recibir en forma inmediata los beneficios de los medicamentos ART. Sin embargo, hoy en día sólo 700.000 obtienen la nueva terapia. En contraste, Tailandia entregaba tratamiento a unos 78.000 pacientes con SIDA en mayo de 2006, más de 90% de los que necesitaban tratamiento.

El nuevo informe, llamado "The Economics of Effective AIDS Treatment: Evaluating Policy Options for Thailand" (La economía de un tratamiento efectivo contra el SIDA: evaluación de las opciones de políticas públicas para Tailandia) señala que la capacidad de ese país para enfrentar el gasto de entregar ART a más de 80.000 tailandeses con SIDA es el resultado de las efectivas campañas de prevención de los años anteriores, una amplia red de hospitales a nivel de distrito y de consultorios de salud rurales con capacidad brindar tratamiento generalizado, una sólida comunidad de ONG que ha trabajado en estrecha colaboración con el gobierno para ejecutar el programa de ART extendido y la buena participación de las propias personas que están infectadas con VIH/SIDA.

"El programa de ART de Tailandia es un ejemplo de gran utilidad para otros países en desarrollo que estén analizando la forma de entregar este tratamiento a personas con VIH avanzado", comenta Ana Revenga, coautora del nuevo informe y economista principal del Banco Mundial en su departamento de Asia Oriental y el Pacífico. "Llegamos a la conclusión de que Tailandia puede afrontar el gasto del tratamiento universal y que con ello está a la vanguardia de los países en desarrollo que pretenden ofrecer terapia antirretroviral como la norma de atención de salud a grandes cantidades de personas con la enfermedad sintomática del VIH".

Entrega del ART en Tailandia

Desde que se informó del primer caso de SIDA en Tailandia en septiembre de 1984, más de un millón de tailandeses se ha infectado con VIH, de los cuales han muerto 400.000. Se calcula que unos 572.500 tailandeses vivían con VIH/SIDA en 2004, de los cuales unos 49.500 desarrollaron enfermedades graves relacionadas con el SIDA durante el año y cerca del mismo número murió por complicaciones relacionadas con el mal. Se calcula asimismo que en 2004 ocurrieron unas 19.500 infecciones nuevas.

Tailandia ha mostrado un decidido compromiso con la entrega de apoyo y atención de salud integral a todos aquellos que viven con VIH/SIDA. Sin embargo, sólo ahora es capaz de ofrecer ART a grandes cantidades de personas con VIH sintomático gracias a una combinación de tres medicamentos posibles de costear y producidos en el país, llamada GPO-vir (estavudina + lamivudina + nevirapina), cuyo valor asciende a unos US$30 mensuales. Lo anterior ha permitido que el Ministerio de Salud Pública despliegue una gran campaña para ofrecer el tratamiento ART de tres medicamentos como atención de salud estándar.

El informe señala que en algunos años más, cuando los pacientes con SIDA vivan más tiempo gracias al ART, el sistema de salud tailandés necesitará brindar atención de salud no sólo a los 10.000 a 20.000 nuevos casos anuales, sino también a la mayoría de los que habrán visto aumentar significativamente su vida gracias al ART. Tailandia tiene buenas perspectivas de hacer frente a este desafío. No obstante, su capacidad de sólo contemplar la posibilidad de ofrecer atención a todos quienes lo necesiten dependerá del éxito de los esfuerzos de prevención que haya realizado.

Los autores del Banco Mundial estiman que sin las eficaces campañas de prevención de este tipo efectuadas en años anteriores, Tailandia habría tenido 7,7 millones de casos de VIH y 850.000 casos de SIDA en 2005, cerca de 14 veces más de los que tiene hoy día. Ofrecer tratamiento a este grupo mucho más grande con ART habría sido enormemente costoso y esa carga habría seguido aumentando en los diez años siguientes. Gracias a los importantes esfuerzos de prevención que se realizaron entre 1991 y 2002, Tailandia habrá evitado gastar US$18.600 millones adicionales en tratamiento en los diez años siguientes (hasta 2012).

"Creemos que sin el programa tailandés de prevención del VIH, de extraordinaria eficacia, el costo del acceso universal a tratamiento habría sido cerca de diez veces superior al actual y de aquí al año 2013 habría sido superior a 330% de su presupuesto de salud total proyectado", señala Mead Over, coautor del informe y economista principal del Banco Mundial para el sector de la salud. "Tailandia tuvo gran éxito con la prevención en el pasado y ésta es la razón más importante para explicar que el país pueda afrontar el costo del acceso universal a ART hoy día. Además, es una condición esencial para que mantenga su capacidad de afrontar el tratamiento en el futuro".

Over señala que Tailandia posiblemente ahorró unos US$43 en costo de tratamiento por cada dólar gastado en prevención y que duda que ninguna otra inversión del gobierno tailandés haya logrado nunca una relación costos- beneficios tan alta. Los ministerios de finanzas de naciones como China e India, donde la epidemia del VIH/SIDA está en una etapa incipiente, deberían estar conscientes de la alta rentabilidad de las campañas de prevención del VIH/SIDA al momento de asignar sus recursos presupuestarios.

No hay espacio para la complacencia

Aunque Tailandia ha tenido resultados positivos en la disminución de nuevas infecciones, la frecuencia del VIH entre grupos de alto riesgo sigue especialmente alta entre aquellos grupos no previstos explícitamente en los esfuerzos de prevención anteriores, como es el caso de usuarios de drogas intravenosas y los hombres dedicados a la prostitución. También hay pruebas que el efecto de las campañas de prevención anteriores está declinando. Nuevas encuestas indican que el porcentaje de hombres conscriptos del ejército que señalan haber tenido relaciones sexuales con trabajadores sexuales, índice que por varios años estuvo en disminución, comenzó a aumentar nuevamente en los años 2002 y 2003. El mismo patrón se puede apreciar con otras parejas sexuales femeninas y entre conscriptos casados que tienen sexo extramarital. El uso de preservativos entre esos conscriptos hombres no es alto: sólo 59% de ellos señala usar siempre preservativos en una relación sexual con trabajadores sexuales y sólo 25% lo hace con parejas sexuales mujeres no regulares. También es necesario abordar nuevos comportamientos de riesgo de otros grupos, como el de los jóvenes.

Las ONG ayudan a mantener la observancia

Otro ingrediente clave en el programa de tratamiento ampliado de Tailandia es la activa participación de grupos de ONG, como M�decins sans Fronti�res (MSF), la Cruz Roja tailandesa y grupos de apoyo de pares que viven con VIH y SIDA o los consejeros pares de salud, en la entrega de atención de salud “aumentada” a pacientes con la enfermedad en los hospitales públicos. Además de entregar medicamentos, MSF ofrece apoyo constante, que incluye consultas compartidas y visitas a los hogares, conferencias sobre casos y capacitación, tanto para miembros del personal de los hospitales como para personas que viven con VIH y SIDA.

Los pacientes que reciben medicamentos ART en este medio público aumentado tienen más posibilidades de beneficiarse de una consejería activa y del apoyo de consejeros pares que tienen VIH que los individuos que reciben el ART sin el beneficio de la participación de ONG. La expectativa es que este aumento ayude a los pacientes a cumplir estrictamente su tratamiento con fármacos. De hecho, en MSF la experiencia de los últimos tres años indica que los consejeros pares de salud pueden ser un gran aporte en garantizar la observancia del tratamiento debido a su buena disposición de ayudar a sus pares y compartir sus experiencias, pero la capacitación y coordinación necesarias exigen financiamiento a largo plazo y apoyo técnico constante.

El informe indica que la labor de los consejeros pares de salud ha sido una valiosa contribución a la rápida ampliación del tratamiento con ART por parte del gobierno. El cambio en la participación de los consejeros pares de salud –de receptor a coproveedor– en la atención de salud ha generado una mejor aceptación y un mayor apoyo hacia ellos dentro del sistema de salud. El mayor control sobre su salud también conlleva otros beneficios para los consejeros pares de salud en términos de la imagen que tienen de sí mismos, la confianza y la dignidad. MSF actúa como puente entre los consejeros pares de salud, los donantes y el gobierno.

"Trabajé con el grupo "People With HIV and AIDS in Thailand" durante nueve años. A medida que crece la disponibilidad del tratamiento antirretroviral, veo también un cambio en la actitud de muchos ellos, de la desesperanza al optimismo. Quieren compartir su experiencia positiva de tratamiento con sus amigos y así ayudar a otros para que tengan acceso a los medicamentos que les han mostrado esta nueva vida. Se han convertido en instrumentos vivos para reforzar la observancia del tratamiento", señala el doctor David Wilson, coordinator médico de Medecins Sans Frontieres, Tailandia.

El camino a seguir

El nuevo informe concluye que el mayor desafío para las autoridades encargadas de la formulación de políticas relacionadas con la salud en Tailandia será resistirse a la complacencia y construir una relación sinérgica entre el tratamiento y la prevención. Este enfoque podría hacer necesario delegar la responsabilidad por el tratamiento y la prevención a las provincias o los niveles inferiores del gobierno, de modo que las unidades de gobierno que tengan éxito en la prevención puedan beneficiarse de los menores costos de tratamiento.

El informe se encuentra disponible en el sitio Web público del Banco en:
www.worldbank.org/eapaids




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