Nombre: República de El Salvador Población: 5.7 milliones (2007) Capital: San Salvador Otras ciudades: Santa Ana, San Miguel, Apopa Extensión: 21,000 km² Moneda: Colón, dólar americano PIB per cápita: $2,850 Exportaciones: Textiles, café, azúcar, atún, químicos, papel Idioma: español Religión: Católica (52%), gran número de protestantes Expectativa de vida: 69 años (hombres), 75 años (mujeres) Indicadores de desarrollo
Este pequeño pero densamente poblado país centroamericano logró emerger de una cruenta guerra civil en los años 80 firmando un acuerdo de paz duradero e implementando importantes reformas políticas. Tras salir de inestabilidad política de aquellos años el país fue azotado por los desastres naturales y la violencia callejera de las bandas de pandilleros conocidos como los “maras”.
Unas 75,000 personas murieron en el conflicto civil, que causó $2,000 millones en daños materiales.
El acuerdo de paz instrumentado por las Naciones Unidas en 1992 permitió que ex guerrilleros del FMLN (Frente Farabundo Marti de Liberación Nacional) formaran un partido político legítimo y participaran en elecciones.
Victoria del FMLN
En marzo del 2009, Mauricio Funes fue elegido como presidente de El Salvador, abriendo las puertas de la presidencia por primera vez en la historia a un candidato del FMLN.
Funes es visto como un político moderado, de centroizquierda, que hizo su campaña en una plataforma de cambio.
Asumió la presidencia en junio de este año, comprometiéndose a aplicar una serie de medidas para estabilizar la economía –afectada por la crisis global y la caída de las remesas- y abordar los problemas sociales.
Las importantes reformas económicas adoptadas en los 90, inmediatamente después del conflicto civil, resultaron en grandes mejoras en las condiciones sociales y comerciales -entre ellas la diversificación del sector exportador- y un mayor acceso a los mercados de crédito internacionales tras el otorgamiento de grado de inversión al país.
Sin embargo, aún persisten importantes desafíos para el desarrollo que tienen su origen en la desaceleración del crecimiento económico y el progreso social en los últimos años, aunado a la terca persistencia de la violencia y el crimen común.
La introducción del dólar en el sistema monetario dio como resultado estabilidad macroeconómica, baja inflación, menos incertidumbre empresarial y bajos intereses.
El Salvador enfrenta, no obstante, los efectos de la crisis financiera global, que se han traducido en una caída de las exportaciones y de las remesas, creciente desempleo y precios de los alimentos y la energía en franca alza. A esto se suma la previsión de un crecimiento casi nulo para este año.
El país ha suscrito acuerdos de libre comercio con la República Dominicana (1998), México (2000), Chile (2001), y Panamá (2002). Y ha sido el primero en ratificar el acuerdo de Libre Comercio de América Central (DR-CAFTA) con los EE.UU.
Desafíos
La crisis financiera global ha impactado duramente a El Salvador. La mayoría de proyecciones señalan una contracción del PIB de 1%-1.5% para el 2009, tras registrar un crecimiento de 4.7% en el 2007 –el más alto en una década.
Los niveles de pobreza declinaron significativamente entre 1991 y 2002 (cerca de 27 puntos porcentuales), la pobreza extrema bajó a la mitad en ese mismo período y también se registraron avances importantes en el área social –incluyendo la matrícula escolar, mortalidad infantil y materna, acceso a servicios de salud reproductivos y agua potable.
Pese a todo ello, el avance en la lucha contra la pobreza se desaceleró a partir del 2002 —debido principalmente a los efectos de la crisis del café, los terremotos del 2001 y la caída en la economía global y nacional.
Los altos índices de violencia y delincuencia han tenido un efecto negativo en la imagen del país y en el clima de inversión. Estos fenómenos también menoscaban el capital humano y los ingresos y pertenencias de los pobres, impide el acceso seguro a la educación y reduce las oportunidades de empleo.
En julio de 2009 el Banco Mundial anunció un paquete adicional de asistencia de $250 millones para el año fiscal 2009-10, con el fin de apoyar el programa anti-crisis del presidente Funes.
Estos fondos se enfocarán en proyectos de protección social, educación, salud, creación de empleo y sector público, entre otras áreas.
En general, en los últimos años, la efectividad de las ayudas financieras del Banco se ha visto limitada por la polarización política en el congreso salvadoreño, el cual finalmente tiene la última palabra en los destinos de la asistencia externa. El presidente ha prometido un rápido proceso de aprobación del préstamo de $250 millones.
La principal herramienta financiera del Salvador es la Estrategia de Asistencia al País (CAS) que fue aprobada para el periodo 2005-2008 y extendida hasta el 2009. Esta apoya los tres pilares de desarrollo del país: aceleración del desarrollo, mejora de la igualdad y mejora de la seguridad.
El CAS ha sido revisado y ajustado a los siguientes aspectos:
Mantener la participación al tiempo que se minimiza los focos de financiamiento
Nivelar los compromisos no financieros con el trabajo regional
Movilizar fondos filantrópicos para promover un diálogo entre el gobierno, la legislatura y la sociedad civil en torno a temas claves de desarrollo
Fortalecer alianzas con los donantes y organizaciones de la sociedad civil en áreas prioritarias
Otra iniciativa importante es el Préstamo DPL para el sector social y de finanzas públicas, que se enfoca en reforzar la sostenibilidad fiscal de El Salvador en el mediano plazo. También respalda la gobernabilidad efectiva y la transparencia en el uso de los recursos públicos y mejoras continuas de los programas de protección social y educativos.
Con el respaldo del Banco Mundial, El Salvador ha sido pionero en la exitosa implementación de proyectos en un sinnúmero de áreas claves. Los siguientes son algunos ejemplos:
Reconstrucción de emergencia ante terremotos y extensión de servicios de salud Este proyecto contribuye a mejorar las operaciones de los hospitales y el suministro de servicios de salud, especialmente para los grupos vulnerables, en las zonas del país afectadas por los terremotos, y las poblaciones mal atendidas de la humilde región norte.
Proyecto de Educación Secundaria Iniciado en 1997, éste ha buscado mejorar la calidad y eficiencia de las escuelas secundarias privadas y públicas, para potenciar la calidad de sus graduados en el mercado laborar y, a su vez, aumentar la competitividad del país en el mercado global. También aspira a fortalecer la capacidad gerencial en el sistema de educación secundario. La matrícula secundaria subió 46.1% entre1998 y 2005, superando las metas previstas de 40%.
Proyecto de Modernización Judicial Aun activo, el plan continúa el perfeccionamiento del sistema judicial nacional, incluyendo aspectos claves como su eficiencia, acceso y credibilidad. El proyecto se enfoca en fortalecer la capacidad de monitoreo y evaluación de todo el sistema judicial, a través de la participación de jueces, y personal técnico y administrativo, así como de los usuarios.