Nombre: República de Panamá Población: 3.5 millones (2010) Capital: Ciudad de Panamá Otras ciudades: Colón, David, San Miguelito Extensión: 74,340 km² Moneda: Balboa, dólar estadounidense PIB per cápita:$6,990 (2010) Exportaciones: Bananos, derivados de petróleo, camarones, azúcar, ropa Idioma: español, inglés Religión: católica (84%) Expectativa de vida: 73 años (hombres), 79 años (mujeres) Indicadores de desarrollo
La ubicación estratégica de Panamá entre dos océanos y su prodigioso canal interoceánico define el lugar de este país centroamericano en el mundo.
El tránsito de miles de embarcaciones a través de esta vía es el principal motor de crecimiento económico de Panamá.
El Presidente Ricardo Martinelli tomó posesión el 1 de julio de 2009 para un período de cinco años, respaldado por una victoria electoral sin precedentes del 60 por ciento. La administración de Martinelli llegó con un fuerte mandato para el cambio, un ambicioso programa de inversión y la lucha contra la inseguridad y la corrupción.
El Gobierno se ha comprometido a abordar los principales desafíos del desarrollo, incluidos los obstáculos al crecimiento, así como también a aumentar las oportunidades económicas para los pobres. El Gobierno de Martinelli busca, a través de inversiones públicas, apoyarse en el desarrollo económico del sector privado para ayudar a solucionar algunos de los problemas más difíciles que encara el país y aumentar sus ventajas comparativas (logística, turismo y agricultura).
El gobierno de Martinelli ha puesto en marcha iniciativas como "Las metas imperdonables", una serie de objetivos vinculados a la Agenda Presidencial que incluyen grandes proyectos de infraestructura y programas sociales con indicadores específicos.
El Gobierno también le ha dado seguimiento a la implementación de los Acuerdos de la Concertación Nacional para El Desarrollo, que identifican objetivos estratégicos a largo plazo para transformar a Panamá en una sociedad más democrática, equitativa, próspera, dinámica y regionalmente equilibrada.
Entre los desafíos que el Gobierno enfrenta están la desigualdad social y la reputación del país como un punto de tránsito de drogas e inmigrantes ilegales hacia Estados Unidos, así como un refugio para el lavado de dinero.
En años recientes la economía de Panamá ha experimentado una extraordinaria bonanza que ha disparado el Producto Interno Bruto a promedios de crecimiento de más de 8 por ciento para el período 2006-2008 –uno de los más rápidos de la región.
Como muchos países del área, Panamá resintió los efectos de la crisis financiera global y registró un crecimiento de 2.4 por ciento en 2009, en comparación de un 10.7 por ciento en 2008. No obstante, en 2010 la economía panameña retomó su tendencia y creció en 4.5 por ciento, y un crecimiento pronosticado de 7.4 por ciento en 2011.
Se espera que el proyecto de expansión del Canal de Panamá y una serie de megaproyectos inyecten mayor vitalidad a la economía y la impulsen a crecer de manera sostenida. Esto representa una oportunidad histórica para avanzar en la reducción de la pobreza y la desigualdad.
Pese al estatus de Panamá de país de ingreso medio alto –en términos de su PIB-, aún se mantiene como una sociedad de agudos contrastes. En parte debido a las severas disparidades educativas, más de un tercio de la población aún vive en la pobreza y alrededor de un 15 por ciento en la extrema pobreza.
De hecho, en comparación con el resto de Latinoamérica, Panamá no ha tenido un desempeño favorable para aliviar la pobreza. La región creció a un ritmo más lento entre 1990 y 2009, pero fue capaz de reducir la pobreza y pobreza extrema en un 28 y 41 por ciento, respectivamente. En contraste, Panamá sólo ha experimentado reducciones de 13 y 25 por ciento en pobreza y pobreza extrema.
Desafíos
El desarrollo de un sistema de protección social más efectivo es crucial para acelerar la reducción de la pobreza en Panamá. Para ampliar la base de potenciales beneficiarios, el país debe incrementar aún más la competitividad del sector privado y mejorar el acceso a la salud y educación. También será necesario un mayor énfasis en el desarrollo de talento y el estímulo a la innovación.
Panamá enfrenta grandes desafíos para llegar a sus habitantes más pobres. Las comunidades indígenas que viven en zonas aisladas se han empobrecido en forma desproporcionada en comparación con el panameño promedio. Alrededor del 96 por ciento de los habitantes de las zonas indígenas vive en condiciones de pobreza y más del 84 por ciento en la extrema pobreza.
Para hacer frente a estos desafíos, Panamá ha implementado varios programas para reducir la pobreza y aumentar el acceso a los servicios públicos. Por ejemplo, el programa de transferencias monetarias condicionadas Red de Oportunidades ofrece 50 dólares a las madres más pobres para que sus hijos puedan ir a la escuela y reciban servicios básicos de salud y nutrición.
El Gobierno de Martinelli ha mantenido su apoyo a estos programas sociales y ha facilitado la inversión pública necesaria para generar empleo y oportunidades de desarrollo humano más allá de las tradicionales zonas urbanas. La administración de Martinelli también ha comprometido recursos financieros adicionales para programas de protección social como "100 a los 70", que proporciona 100 dólares para los jubilados mayores de 70 años que no están cubiertos por los programas de pensiones, y el programa "Beca Universal", que otorga anualmente una beca de 180 dólares para estudiantes de primaria y secundaria en escuelas públicas, así como para estudiantes elegibles en escuelas privadas cuyos cargos anuales no excedan los 1,000 dólares.
El Banco Mundial y el Gobierno de Panamá han diseñado la Estrategia de Alianza con el País (2011-2014) con el objetivo de aumentar el involucramiento del Banco Mundial en Panamá y de fortalecer la colaboración entre la institución y el país.
Esta Estrategia de Alianza está orientada a los resultados y se basa en tres pilares destinados a apoyar a Panamá a enfrentar sus desafíos de desarrollo:
i) crecimiento económico basado en las ventajas competitivas del país; ii) generar más oportunidades para todos, y iii) un sector público transparente y eficiente que reporte beneficios a la sociedad.
La actual cartera del Banco Mundial en Panamá incluye siete proyectos enfocados en salud, protección social, desarrollo rural, medio ambiente, infraestructura y eficiencia en el sector público, por US$330.4 millones. Otro proyecto financiado por una subvención de US$6 millones para la productividad rural y la conservación del ambiente complementa estas operaciones de inversión. Estos son algunos de los proyectos activos en Panamá:
El Proyecto de Equidad y Mejor Desempeño en el Sector de la Salud tiene como meta aumentar el acceso de comunidades rurales a servicios básicos de salud cuya calidad garantice una mayor salud materno-infantil. El proyecto busca además respaldar la preparación de mecanismos de planificación estratégica, reglamentación y seguimiento que contribuyan a mejorar el desempeño del sistema de salud. A la fecha, más de 200 mil personas en zonas rurales han recibido servicios de salud con este proyecto.
El rol de la Corporación Financiera Internacional (IFC, en inglés) en la expansión del canal de Panamá es consistente con una de sus prioridades estratégicas para América Central –apoyar el desarrollo de infraestructura para mejorar la competitividad y la integración regional.
El Gobierno implementó el programa Red de Oportunidades a partir de marzo de 2006, para lo cual el Banco proveyó respaldo financiero a través del Proyecto de Protección Social, el cual alcanzó a cerca del 11 por ciento de la población y superó la meta original de beneficiar a 60 mil hogares en pobreza con niños. En la actualidad, más de 70 mil familias son beneficiarias de este programa. El Proyecto de Equidad y Mejor Desempeño en el Sector de la Salud y el Proyecto para Mejorar la Calidad de la Educación Básica también fueron fundamentales para ayudar a diseñar y establecer sistemas de selección y monitoreo del programa Red de Oportunidades.
El Proyecto de Productividad Rural aportó US$39.4 millones para apoyar la conservación de la biodiversidad, de bosques protegidos y de ecosistemas montañosos, costeros y marítimos en Panamá. Uno de los resultados de este proyecto fue un progreso tangible en reformas para la administración de tierras: la mitad del territorio panameño fue fotografiado, 51,876 parcelas fueron censadas y se emitieron 12,422 títulos en las provincias de Chiriquí, Veraguas y Bocas del Toro.
Además, el Banco Mundial otorgó financiamiento adicional a dos proyectos exitosos -de Educación Básica y de Asistencia Técnica orientada a la Reforma de Políticas Públicas -para ampliar las actividades y aumentar así su impacto. En educación, la cobertura de niños preescolares (4-5 años de edad) aumentó de un 31 por ciento en 2001 a un 61 por ciento en 2007, mientras que la matrícula de estos niños aumentó en el mismo período de 55,369 a 92,900. Durante 2000-2007, la matrícula neta en la escuela secundaria también aumentó de un 58.5 por ciento a un 64.6 por ciento.