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Reseña regional: Asia meridional

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Panorama general:

Asia meridional experimentó casi un decenio de sólido crecimiento económico, en promedio 6% al año desde 2000, que se tradujo en la disminución de la pobreza y en sorprendentes avances en materia de desarrollo humano. Sin embargo, las perspectivas de la región se están debilitando debido al deterioro de la economía mundial. De hecho, el crecimiento se redujo de 8,4% en 2007 a 6,4% en 2008 y, conforme a cálculos del Banco Mundial, podría disminuir a 3,7% en 2009.

La crisis financiera mundial golpeó a Asia meridional cuando aún estaba en proceso de recuperación del pronunciado aumento global de precios de los alimentos y los combustibles. Esta situación afectó el saldo en cuenta corriente y el equilibrio fiscal y causó que la inflación aumentara a niveles sin precedentes.

Sin embargo, el crecimiento acelerado por sí sólo no necesariamente pondrá fin a las privaciones. El auge económico ha venido acompañado de una creciente desigualdad y la región sigue padeciendo de las carencias humanas más graves del mundo. La corrupción, la inestabilidad política y los conflictos amenazan con truncar el proceso de desarrollo económico. Asia meridional también ha sido gravemente azotada por el reciente aumento del precio de los alimentos, en particular, del arroz y el trigo, los dos alimentos básicos de mayor consumo. Con el objetivo de abordar estos asuntos, la estrategia del Banco Mundial para la zona se erige sobre tres pilares: acelerar y sostener el crecimiento; lograr desarrollo inclusivo; y fortalecer el desarrollo humano. Además, la estrategia aborda el tema transversal del mejoramiento del buen gobierno.

El programa del Banco también hace frente a una nueva realidad: Asia meridional ya no puede ser catalogada como una región de ingreso bajo uniforme. El crecimiento impulsa a países como Bhutan, Maldivas, y a regiones de Sri Lanka y estados de India a ocupar una posición de ingreso mediano. Al mismo tiempo, el ingreso per cápita y los indicadores de desarrollo humano de Bangladesh, Nepal, la mayor parte de Pakistán y las regiones rezagadas de India y Sri Lanka corresponden a los de países de ingreso bajo. Además, unos 71 millones de personas de la región viven en situación de conflicto y la violencia se agudiza en Afganistán, el norte de Sri Lanka y regiones de India y Pakistán.

Por ello, en respuesta a las diversas necesidades de la región, el Banco ha comenzado a adaptar sus actividades. Por ejemplo, en países y Estados que aspiran al nivel de ingreso mediano, el Banco y sus asociados trabajan en el mejoramiento de la calidad de la educación; mientras que en los de ingreso bajo, centran su atención en la ampliación del acceso a educación primaria y la calidad de la enseñanza.

Asistencia del Banco Mundial

Durante el ejercicio de 2008, el Banco aprobó alrededor de US$4.300 millones para proyectos en la región, de los cuales US$1.500 millones correspondieron a préstamos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y US$2.800 millones a créditos y donaciones de la Asociación Internacional de Fomento (AIF).

Un componente importante de la estrategia del Banco es su trabajo analítico y de asesoría. Un reciente informe sobre la desigualdad de género en Bangladesh documentó importantes avances en materia de igualdad y en la situación de la mujer. También puso énfasis en la necesidad de fomentar la inclusión de la mujer en la fuerza laboral y aumentar su participación en la sociedad. Otro estudio sobre educación realizado en Punjab, Pakistán, concluyó que el gran aumento de escuelas privadas exige que las autoridades revisen sus políticas de educación. De igual manera, el Banco también publicó un informe que propone incentivos económicos e iniciativas de desarrollo conducentes a reducir la producción de opio en Afganistán; realizó un estudio sobre asuntos laborales en India; y llevó a cabo una evaluación ambiental en Pakistán.

Apoyo a regiones y sectores rezagados

En años recientes, el Banco afinó su enfoque para aumentar la participación en el crecimiento de regiones rezagadas, como Bihar en India y la provincia de Baluchistán en Pakistán, sectores como la agricultura y grupos como mujeres y minorías desfavorecidas. En ese sentido, la inclusión es crucial para mejorar la vida de los 400 millones de habitantes pobres. Durante el ejercicio de 2008, el Banco aprobó una operación crediticia de US$225 millones para el estado de Bihar destinada a respaldar la aplicación de importantes reformas estructurales, las cuales permitirán el desarrollo sostenible e inclusivo y mejorarán la prestación de los servicios públicos más importantes.

Alrededor de 1.000 millones de personas viven en zonas rurales en esta región. Como resultado, la economía depende de la agricultura, y por ende, del riego, más que ninguna otra región del mundo. El Banco presta asistencia a los gobiernos de Asia meridional en muchos aspectos de la gestión de recursos hídricos, como el manejo de cuencas hidrográficas, aguas subterráneas y aguas internacionales (como el Acuerdo sobre las aguas del Indo). Durante el ejercicio de 2008, el Banco:

  • Aprobó un crédito de US$150 millones para el mejoramiento de la distribución de agua en la provincia de Sindh, Pakistán.
  • Aprobó un crédito de US$25 millones para impulsar la producción agrícola y mejorar el uso del agua de riego en la provincia vecina de Baluchistán.
  • Respaldó un proyecto de US$62,6 millones destinado a mejorar la productividad y el ingreso agrícola por medio de la revitalización del sistema nacional de tecnología agrícola en Bangladesh.

Garantizar la prestación de servicios en medio de conflictos armados

A fin de mantener su respaldo al desarrollo de la economía rural de Afganistán y al mejoramiento de los medios de subsistencia en el campo, el Banco otorgó US$250 millones en donaciones destinadas a mejorar el acceso a servicios básicos, impulsar el acceso equitativo a educación primaria de buena calidad, ampliar los servicios de microfinanciamiento y ayudar a frenar la propagación del VIH/SIDA. También brindó apoyo a un programa de subcontratación de servicios de salud a organizaciones no gubernamentales, con lo que aumentó en unos seis millones la cantidad de personas con acceso a atención de salud.

Fortalecer la infraestructura

El Banco también enfrenta el enorme déficit de infraestructura urbana y rural que afecta a la región, aspecto mencionado con frecuencia como el principal obstáculo para atraer inversión extranjera. Por ejemplo, la mitad de la población aún no tiene acceso a electricidad. Para ayudar a abordar el problema, el Banco otorgó al Proyecto de generación hidroeléctrica de Rampur, en el estado de Himachal Pradesh, un préstamo de US$400 millones para suministrar energía renovable y con bajas emisiones de carbono a la sobrecargada red que abastece el norte de India. También concedió un préstamo de US$600 millones a la Corporación de la red eléctrica de India, gracias a una garantía otorgada por el gobierno, con el objetivo de incrementar el intercambio fiable de energía entre regiones y estados.

Desarrollo inclusivo

El Banco ha ampliado e innovado los programas de medios de subsistencia y empoderamiento rural que proporcionan microfinanciamiento, acceso a mercados y oportunidades de empleo propio a millones de personas pobres, en particular a mujeres y grupos marginados. Durante el ejercicio de 2008, el Banco otorgó el paquete de apoyo más grande de su historia a Nepal, en la forma de una donación de la AIF de US$253 millones, de los cuales US$100 millones se destinaron a la segunda fase del Fondo de reducción de la pobreza que a la fecha ha beneficiado a más de 900.000 nepaleses rurales en 25 distritos. Gracias a este programa, más de 15.600 familias tienen hoy acceso a caminos pavimentados por primera vez en su vida y más de 32.000 nuevos hogares tienen agua potable y acceso a puentes y saneamiento.

El Fondo de reducción de la pobreza de Pakistán llevó a cabo unos 10.000 proyectos comunitarios de infraestructura, con lo que mejoró la vida de más de 2,5 millones de personas en unos 5.000 poblados. Más de la mitad de estos proyectos contemplan el suministro de agua potable y acceso a saneamiento. Durante el ejercicio de 2008, este fondo recibió financiamiento adicional del Banco, por US$75 millones, con el que se logró movilizar a cinco millones de personas en 25 de los distritos más pobres del país para la formación de organizaciones comunitarias y de apoyo local.

En Andhra Pradesh, India, los proyectos financiados por el Banco ayudaron a unas ocho millones de mujeres a reforzar sus ingresos, mejorar sus condiciones de vida y conseguir influencia política tras asociarse en unos 630.000 grupos de autoayuda. El Banco mantuvo su apoyo a este programa durante el ejercicio de 2008 y otorgó US$65 millones para el financiamiento de inversiones clave en fortalecimiento institucional y de la capacidad a fin de que estas instituciones comunitarias de mujeres pobres alcancen la autonomía y la sostenibilidad.

Responder al cambio climático

Pocas regiones del mundo enfrentan mayor riesgo debido al cambio climático que Asia meridional. Las inundaciones que azotaron Bangladesh, India y Nepal en 2007, cobrando varios miles de vidas, son sólo un recordatorio de los efectos de este fenómeno que ya se hacen sentir. Como respuesta a ello, el Banco amplió considerablemente sus actividades de adaptación y mitigación, de manera que hoy brinda asistencia y asesoría a programas nacionales de desarrollo urbano, zonas rurales, zonas costeras y gestión de ecosistemas. También ha dado inicio a un programa de largo plazo tendiente a fortalecer la cooperación entre Bangladesh, India y Nepal para mejorar el control de las inundaciones y la generación de energía, con lo que se beneficiarían unos 400 millones de personas.

Bangladesh es uno de los países más vulnerables del mundo ante acontecimientos meteorológicos graves. El Banco y varios asociados trabajan para ayudar al país a diseñar un programa nacional de preparación ante casos de desastres. Durante el ejercicio de 2008, el Banco ayudó a esta nación asiática a recuperarse de las dos crisis climáticas que sufrió en el año: las inundaciones de agosto y el huracán de noviembre. Con ese fin, aprobó US$245 millones para el diseño un programa de respuesta ante inundaciones y huracanes, de los cuales US$175 millones se desembolsaron rápidamente. Se calcula que la asistencia total del Banco Mundial para actividades de socorro tras inundaciones y tornados ascenderá a US$400 millones.

Mejorar la gobernabilidad

El buen gobierno es la principal área de trabajo del Banco en Asia meridional. En los últimos cinco años, la institución ha trabajado con los países prestatarios en los ámbitos económico, sectorial y de proyectos con el objetivo de fortalecer el buen gobierno, incrementar la responsabilidad pública por los resultados y mitigar la corrupción. Buenos ejemplos de ello son la estrategia de asistencia para el buen gobierno de Bangladesh y las reformas a la gestión del gobierno aplicadas a los sectores de riego, finanzas y educación en Pakistán.

El examen detallado de la ejecución de proyectos en India, realizado en enero de 2008, descubrió graves indicadores de fraude y corrupción en cinco proyectos financiados por el Banco en el área de la salud. Estos hallazgos tendrán repercusiones en la manera en que el Banco promueve el buen gobierno, tanto en los sistemas nacionales como en las operaciones que financia. La respuesta a este examen permitirá asumir dos desafíos: fortalecer los sistemas nacionales y mejorar su propio marco de supervisión.

Contacto:
Erik Nora: (202) 458-4735
enora@worldbank.org

Actualizado en abril de 2009




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