Comunicado de prensa No. 2005/413/S Contactos: Gerry Rice (202) 473-1842 grice@worldbank.org Damian Milverton (202) 473-6735 Dmilverton@worldbank.org David Theis (202) 458-8626 dtheis@worldbank.org Ciudad de Washington, 31 de marzo de 2005 - El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial confirmó hoy por unanimidad la designación de Paul D. Wolfowitz como Presidente del Banco Mundial. En respuesta a la decisión del Directorio Ejecutivo, el Sr. Wolfowitz hizo la siguiente declaración:
“Quiero agradecer al Directorio Ejecutivo su voto de confianza. No puedo más que sentir humildad al habérseme confiado la responsabilidad de dirigir esta institución internacional de importancia fundamental. Por fortuna, desde ya sé que contaré con mucha ayuda de las numerosas personas profundamente comprometidas con la misión del Banco Mundial. Desde mi designación, he tenido la oportunidad de escuchar y conversar con los 24 Directores Ejecutivos, quienes conocen muy bien la variada gama de cuestiones que aborda el Banco. Ayer, en Bruselas, sostuve conversaciones sobre el futuro del Banco con los ministros de Desarrollo de Dinamarca, Alemania, los Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido. Posteriormente, participé en una reunión más amplia organizada por el primer ministro de Luxemburgo, Sr. Juncker, a la que asistieron más de 25 representantes de países de la Unión Europea. Sus preguntas y consejos fueron constructivos y estoy seguro de que todos ellos seguirán proporcionando valiosas orientaciones ahora que iniciaré mi mandato como funcionario público internacional. Asimismo, he intercambiado opiniones con numerosos ministros, embajadores e incluso presidentes y primeros ministros de todos los continentes. Valoro su apoyo y su compromiso con la visión del Banco Mundial. Como he señalado muchas veces, esa misión —ayudar a las personas más pobres del mundo a salir de la pobreza por sus propios medios— es una misión noble o, como dijo el ex secretario de Estado George Shultz, es “una misión hermosa”. Creo sinceramente en esa misión. No hay nada más gratificante que ser capaz de ayudar a los necesitados y a crear oportunidades para que todas las personas del mundo desarrollen su pleno potencial. Quisiera aprovechar esta oportunidad para expresar mi agradecimiento a Jim Wolfensohn, quien me ha prestado su valiosa ayuda. No será fácil emular su compromiso con la misión del Banco, y confío en que contaré con su constante apoyo y consejos. En adelante espero comprender mejor los retos que enfrenta el Banco mediante el intercambio de opiniones con dos grupos fundamentales: las organizaciones de la sociedad civil, cuyos consejos y puntos de vista han adquirido cada vez más importancia en las deliberaciones del Banco, y el extraordinario plantel profesional de la institución, que constituye el grupo de expertos más importante del mundo en problemas de desarrollo económico y reducción de la pobreza. Los próximos seis meses son un período clave para la adopción de decisiones en materia de política de desarrollo internacional, en especial con miras a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los objetivos de desarrollo del milenio que se celebrará en septiembre. He recibido muchos consejos e información más allá de los objetivos de desarrollo del milenio. Reconozco la apremiante necesidad de alivio de la carga de la deuda, infraestructura e integración regional que debe satisfacerse para reducir la pobreza. Mis nuevos colegas me han recomendado que estudie el grado adecuado de equilibrio que debe existir entre los préstamos y las donaciones; entre la función del Banco como prestamista y la de asesor técnico; el financiamiento que se otorga a los países de ingreso mediano y el apoyo que se brinda a las naciones más pobres, así como, oportunamente, la prestación eficiente de apoyo financiero y la necesidad de fijar condiciones, exigir rendición de cuentas y contar con salvaguardias. Por último, muchos de mis colegas han señalado que para la reducción de la pobreza hace falta más que el compromiso de los préstamos y donaciones del Banco. Las políticas comerciales y las subvenciones, junto con condiciones propicias para la inversión privada, son factores clave que influyen en las perspectivas de los pobres. Éstos son tan sólo algunos de los desafíos por encarar. Al ocuparnos de estos problemas, me siento alentado por la gran contribución que el Banco puede y debe hacer para construir una nueva era de oportunidades para los pobres del mundo. Ansío trabajar con el talentoso personal del Banco, con todos los accionistas y quienes respaldan la labor de la institución para abordar juntos nuestra noble misión”. El actual presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, también expresó: “Me complace la decisión del Directorio Ejecutivo de designar a Paul Wolfowitz como próximo Presidente del Grupo del Banco Mundial. Es un amigo y me consta que es una persona de gran talento e inteligencia. Dirigirá el Banco con gran dinamismo y dedicación. Paul tiene reconocidos antecedentes de larga data en el mundo académico, la diplomacia y los asuntos internacionales, y la labor que ha cumplido en el mundo en desarrollo le ha permitido tener un conocimiento profundo de los numerosos desafíos del desarrollo. Sabe cuán notable es esta institución, valora a su destacado equipo de profesionales del desarrollo y sé que con él está asegurada la continuidad de los programas y de la misión del Banco en lo que respecta a la lucha contra la pobreza. Haré todo lo posible por asegurar un eficaz período de transición para que Paul pueda iniciar sus funciones el 1 de junio con plena capacidad operativa”.
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