Es preciso que América Latina reduzca la pobreza para estimular su crecimiento

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Comunicado de prensa
Informe: Reducción de la pobreza y crecimiento: Círculos virtuosos y círculos viciosos
Charla en vivo con los autores del informe Humberto López y William Maloney

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Entrevista en audio y video con Humberto López, William Maloney y Omar Arias
14 de febrero, 2006 – Un nuevo informe del Banco Mundial indica que es preciso que los países latinoamericanos luchen en forma más enérgica contra la pobreza si desean continuar creciendo y competir con China, al igual que con otras economías asiáticas dinámicas.

"En las últimas décadas, el desempeño económico de América Latina ha sido decepcionante para esta región que ha quedado rezagada con respecto a las dinámicas economías asiáticas", comenta Pamela Cox, vicepresidenta de la oficina regional del Banco para América Latina y el Caribe.

"Entre otras cosas, la pobreza en sí está obstaculizando el crecimiento de la región y, a menos que se aborden las limitaciones que afectan a los pobres, seguirá siendo difícil que se alcance un sólido crecimiento".

El PIB per cápita de América Latina se redujo un 0,7% durante la década de 1980 y aumentó aproximadamente un 1,5% anual en la década de 1990, décadas en las que los niveles de pobreza no registraron casi ningún cambio. En tanto, el crecimiento anual per cápita de China fue de aproximadamente un 8,5% y la pobreza disminuyó unos 42 puntos porcentuales.

Región de grandes desigualdades

Según el informe, Poverty Reduction and Growth: Virtuous and Vicious Circles (Reducción de la pobreza y el crecimiento: círculos virtuosos y viciosos), si bien el crecimiento es clave para la reducción de la pobreza, es la propia pobreza la que impide el crecimiento de los países latinoamericanos.

América Latina sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo, donde prácticamente una de cada cuatro personas vive con menos de dos dólares al día. 
 
El informe examina la manera en que la pobreza afecta el crecimiento y descubre que una disminución del 10% en los niveles de pobreza, aunque el resto de las cosas sigan siendo iguales, podría aumentar un 1% el crecimiento económico. A su vez, un aumento del 10% en los niveles de pobreza puede disminuir un 1% el índice de crecimiento y reducir la inversión hasta un 8% del PIB.

Esto se debe, según el informe, a que con frecuencia los pobres carecen de acceso a crédito y seguro, lo cual les impide emprender muchas de las actividades redituables que estimulan la inversión y el crecimiento. Esta situación crea un círculo vicioso donde el bajo crecimiento genera una elevada pobreza que, a su vez, lleva a un bajo crecimiento.

El informe señala que las regiones pobres carecen de infraestructura, resultando muy poco atractivas para los inversionistas. Frente a los altos costos de oportunidad, el bajo nivel de las escuelas y las escasas perspectivas de tener acceso a la educación universitaria, las familias pobres invierten menos en la nutrición y la educación de sus hijos. Los países pobres con grandes desigualdades experimentan tensiones sociales que dificultan la creación de un clima propicio para los negocios.

Lucha contra la pobreza

"Para pasar de un círculo vicioso a un círculo virtuoso, es preciso lanzar un ataque general contra la pobreza que genere en un crecimiento más alto, lo cual, a su vez, reduzca la pobreza", dice Guillermo Perry, coautor del informe y economista principal del Banco para América Latina y el Caribe. 

"La lucha contra la pobreza no es solamente buena para los pobres, sino que también es un buen negocio para toda la sociedad".

El estudio propone algunas prioridades para una estrategia de reducción de la pobreza en favor del crecimiento, entre ellas:

  • mejorar la calidad de la educación y ampliar las oportunidades para llegar a los niveles secundarios y terciarios,
  • estimular la inversión en infraestructura,
  • extender el acceso a los servicios crediticios y financieros,
  • preservar la estabilidad macroeconómica y
  • ejecutar políticas sociales efectivas.

Dado que a menudo los pobres están en desventaja en varios aspectos, comenta el informe, es importante coordinar las inversiones públicas y las políticas en las diferentes áreas a fin de maximizar su impacto.

Estas clases de estrategias son particularmente importantes para complementar políticas, como la liberalización comercial, que resultan esenciales para el crecimiento y la reducción de la pobreza a largo plazo, pero que pueden también tener efectos negativos a corto plazo en pobreza y la desigualdad.

"Se pueden aumentar enormemente los beneficios del comercio si los países complementan sus acuerdos con inversiones en sectores tales como la educación, la infraestructura y las transferencias condicionales para las regiones y los trabajadores agrícolas pobres que pueden sufrir en la transición", comenta Perry.

El estudio también revela grandes diferencias en la prosperidad entre las regiones de los países. Por ejemplo, en 2000, los ingresos per cápita en el municipio más pobre de Brasil eran apenas un 10% con respecto a los del municipio más rico; y en México, los ingresos per cápita en Chiapas eran de tal sólo un 18% en comparación con los ingresos de la ciudad capital.

 




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