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Países frágiles y afectados por conflictos

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Países afectados por conflictos
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ib-youthSitio web: Países frágiles y afectados por conflictos i
Experta del Banco Mundial: i
Sarah F. Cliffe

Panorama general:

Más de 1.500 millones de personas viven en países afectados por conflictos violentos y, desde el año 2000, la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial dedicado a los más pobres, ha entregado más de US$5.900 millones en asistencia para la reconstrucción en situaciones de fragilidad y conflicto.

En los últimos 10 años, el crecimiento económico prácticamente constante de los países en desarrollo ha sacado a más personas de la pobreza que nunca antes. No obstante, este éxito contrasta con la pobreza innegable de un grupo importante de naciones en situación de fragilidad y conflicto. Para ellos, lograr los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) antes de 2015 es una meta lejana.

Las naciones frágiles enfrentan los desafíos de desarrollo más difíciles: la debilidad de sus instituciones y el alto riesgo de conflictos limitan los esfuerzos por reducir la pobreza y la prestación de servicios a su población, y crean además posible inestabilidad entre sus vecinos. Aunque estas naciones albergan solo a 19% de la población de los países aptos para recibir ayuda de la AIF, dan cuenta de más de un tercio de la pobreza extrema, del 67% de las muertes infantiles y del 69% de los decesos de niños menores de 5 años. Los análisis indican que en ninguno de los países de ingreso bajo frágiles o afectados por conflictos se ha conseguido un solo OMD. De aquí a 2015, se espera que solo el 10% de ellos alcance el objetivo de reducir a la mitad la pobreza y el hambre.

  1. La experiencia del Banco. El exclusivo modelo de negocios del Banco –que involucra el trabajo a través de las instituciones nacionales– es de particular importancia para los Estados frágiles y afectados por conflictos y ha producido buenos resultados. A menudo, su rol consiste en ayudar a los países a entregar y ampliar servicios esenciales, además de servir como fuente confiable de asesoría técnica. En ese sentido, la institución, después de 20 años de compromiso sistemático, ha contribuido a la exitosa recuperación en muchas de estas naciones. Por ejemplo, Viet Nam redujo a más de la mitad el número de pobres, la profundidad de su pobreza, la desnutrición y la mortalidad infantil y de niños menores de 5 años entre 1990 y 2007. Etiopía triplicó el acceso a fuentes de agua mejorada del 13% al 42% de la población entre 1990 y 2006. Además, entre 1995 y 2007, Bosnia y Herzegovina aumentó la vacunación contra el sarampión de 53% a 96% entre los niños de 12 a 23 meses de edad.

Cambio de paradigma. El Informe sobre el desarrollo mundial 2011: Conflicto, seguridad y desarrollo llama aun cambio de paradigma en el trabajo de la comunidad del desarrollo en este tipo de países, teniendo como base la premisa que la violencia y otros desafíos que afligen a estas naciones no pueden abordarse con soluciones parciales o de corto plazo con la falta de instituciones que brinden a las personas seguridad, justicia y empleo. El modelo se basa en hallazgos como los siguientes: a) la violencia puede adoptar muchas formas con el tiempo y suele ser recurrente; b) las transiciones exitosas involucran coaliciones “bien integradas” y señales anticipadas para crear confianza mediante medidas concretas y creíbles; c) un aspecto clave para romper los ciclos de violencia es construir instituciones capaces y legítimas que brinden seguridad a los ciudadanos, hagan frente a la injusticia y generen empleos, y d) la respuesta a estas prioridades exige una alianza más sólida y mayor disciplina a los protagonistas externos, además de la revisión de los procedimientos que permitan acciones más oportunas, compromisos a largo plazo y mejor gestión de los riesgos inevitables.

Llevar a la práctica el Informe sobre el desarrollo mundial 2011. Durante las Reuniones de Primavera de 2011, la administración del Banco Mundial presentó el documento “Operationalizing the 2011 World Development Report” (Llevar a la práctica el Informe sobre el desarrollo mundial 2011) ante el Comité para el Desarrollo. Este texto señala seis ámbitos de reforma en la institución: 1) concentrar las estrategias para los países en la fragilidad; 2) fortalecer las asociaciones para el desarrollo, la seguridad y la justicia; 3) prestar más atención en el crecimiento del sector privado y del empleo; 4) hacer coincidir los marcos de gestión y los resultados en las naciones frágiles y en conflicto; 5) reducir la volatilidad en el financiamiento, y 6) trabajar por la excelencia general en la labor en estos países. El apoyo a estos países ocupa un lugar primordial en el programa del Grupo del Banco Mundial y el impulso para reformar su compromiso con estas naciones proviene de los clientes, los asociados y el personal. Los equipos de trabajo del Banco ya se han movilizado para trabajar en cada uno de estos temas.

 El Centro Mundial sobre Conflicto, Justicia y Desarrollo (CCSD, por sus siglas en inglés). En julio de 2011, el Banco Mundial lanzó esta entidad en Nairobi, Kenya, como un componente importante para la puesta en práctica del Informe sobre el desarrollo mundial. El CCSD complementa los recursos que ya existen en la institución y ayuda a fortalecer su liderazgo en el programa mundial para países frágiles y en conflicto. Además, sirve de apoyo a los grupos de trabajo que se dedican a áreas afectadas por el conflicto, la violencia y la fragilidad. El centro servirá como un “punto neurálgico” mundial para conectar a quienes trabajan en estos contextos en el mundo entero y proporcionar acceso a nuevas investigaciones y conocimientos sobre lo que funciona mejor en entornos volátiles. En él trabajan expertos del Banco Mundial, con experiencia en situaciones de fragilidad y conflicto, en estrecha colaboración con las Naciones Unidas y otros asociados. El Banco eligió Nairobi como base debido a su cercanía con muchos de los países en esta situación y en reconocimiento de su condición emergente como centro importante de conocimientos técnicos y prácticas de desarrollo en toda África.

Fondo para la Consolidación del Estado y la Paz (SPF, por sus siglas en inglés). Con una cartera total actual de US$130 millones, que incluyen US$100 millones provenientes del Banco Mundial y US$30 millones de donantes bilaterales, la institución se acaba de comprometer a reabastecer al SPF con otros US$33,3 millones para el ejercicio de 2012; las reposiciones anuales para los ejercicios de 2013 y 2014 se esperan alcancen un nivel similar. El SPF seguirá actuando como fuente de financiamiento inicial y catalizador para responder a las necesidades de buen gobierno a nivel regional y estatal y de consolidación de la paz en situaciones de fragilidad y de conflicto, y ahí donde exista propensión a estos problemas. Es un elemento fundamental de la puesta en práctica del Informe sobre el desarrollo mundial para la reforma del compromiso de la institución en los países frágiles y en situación de conflicto. Para el ejercicio de 2012, 33 países son considerados Estados frágiles y el SPF brinda apoyo a más de la mitad de ellos, además de varias naciones afectadas por luchas subnacionales, desórdenes recientes o conflictos regionales (por ejemplo, Túnez, Jordania y Tailandia). El Fondo entrega ayuda en tres países que enfrentan atrasos: Somalia, Sudán y Zimbabwe y ofrece también financiamiento para la nueva República de Sudán del Sur.

Donación del SPF: Estrategia participativa en Túnez

Túnez sudoriental se ha visto afectado por el doble impacto de la crisis política y los disturbios registrados en Túnez, además del efecto de los trabajadores retornados, los refugiados libaneses y la pérdida del comercio transfronterizo y la actividad económica debido a la crisis en Libia. El SPF trabaja en colaboración con el Gobierno y una organización no gubernamental (ONG) nacional, con el fin de respaldar un programa que genere oportunidades laborales a corto plazo en servicios sociales básicos para los trabajadores tunecinos que regresan desde Libia y otros países, mediante una estrategia participativa y comunitaria. Esta iniciativa sirve para generar confianza mediante la entrega de dinero en efectivo a cambio de trabajo y servicios identificados por las comunidades. Además, complementa el Préstamo para Políticas de Desarrollo del Banco Mundial en Túnez al actuar como prueba experimental y en terreno de enfoques de desarrollo participativo respaldados por el Gobierno de Túnez de cara al futuro.

Decimosexta reposición de la AIF (AIF-16).La acción eficaz en los Estados frágiles y afectados por conflictos es uno de los cinco temas de la Estrategia de orientaciones poscrisis del Banco Mundial y uno de los objetivos centrales de la AIF-16. La institución se ha comprometido a examinar una serie de problemas de asignación, entre ellos la necesidad de mantener incentivos mediante el aumento de los recursos en casos de buen desempeño, y al mismo tiempo, conservar umbrales mínimos para la entrega de asistencia y modificar las modalidades que permitan mitigar los riesgos que implica el deterioro del buen gobierno.

Antecedentes

Conforme a un acuerdo que se concretó al comienzo de la decimoquinta reposición de la AIF (AIF-15) con otros bancos multilaterales de desarrollo, la institución considera Estados frágiles a aquellos que tienen un índice armonizado promedio de 3,2 o inferior en las evaluaciones de las políticas e instituciones nacionales (EPIN) –Banco Mundial/Banco Asiático de Desarrollo/Banco Africano de Desarrollo-, o que cuentan con la presencia de una misión regional y/o de la ONU para el mantenimiento o consolidación de la paz (por ejemplo, Unión Africana, Unión Europea, Organización de Estados Americanos u Organización del Tratado del Atlántico Norte), salvo en el caso de operaciones de controles fronterizos, durante los últimos tres años. Los puntajes de las EPIN sirven de orientación respecto de la “escala” de la fragilidad y no deben interpretarse como si fuesen normas absolutas. Por ejemplo, algunos países pueden tener un índice inferior a 3,2 en las evaluaciones y no presentar situaciones de fragilidad y, por el contrario, puede haber ciertos aspectos de vulnerabilidad en naciones con un índice superior a 3,2. Consulte Cómo se asignan los recursos de la AIF para conocer un análisis del proceso de puntaje de las EPIN.

Contacto:
Geetanjali Chopra
(202) 473-0243
gchopra@worldbank.org  

Actualizado en septiembre de 2011




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